El sexo es política. La casquivana Tania Dervaux, representante del partido político belga NEE (un partido antisistema que se opone a las acciones de los demás), encontró un buen truco para dar que hablar a su candidatura a las elecciones legislativas belgas del pasado mes de junio. En su campaña electoral esta candidata al senado prometía 400.000 felaciones a los belgas que la eligiesen. En su página web lo dejaba todavía más claro: un voto, una mamada. Clic y trato hecho: más de 400.000 internautas guarrillos terminaron picando en el anzuelo.

Nada mojigata, Miss Mamada calculó que cumplir su promesa le llevaría 500 días a un ritmo de 80 felaciones diarias. Un ritmo que dejaría pasmado a cualquiera, y sobre todo decepcionados, pues todo se reduce a una broma virtual. En efecto, el invento de Dervaux consistió en llamar la atención sobre las promesas absurdas de los demás partidos políticos de cara a aquellas elecciones parlamentarias. ¿Para cuándo la coalición del “hombre objeto”?