Noio volevan savoir” (Nosó querem savuá): la escena en la que dos catetos de Nápoles se pasean por Milán creyendo que aquello es como otro país y tratan de hablar en una mezcla incomprensible de idiomas europeos a un guardia urbano hasta que este los da por locos. Muchos cómicos del cine europeo se han inspirado de Totó, como por ejemplo nuestro mítico Paco Martínez Soria en Cateto a babor.

Como napolitano que era, Totó jugaba como nadie con la lengua italiana. Pero también con los demás idiomas. Como en este vídeo, extraído de Totó, Peppino y la mujerzuela (1956). Junto a su acompañante Peppino, Totó confunde todo, incluso la catedral con la Scala de Milán. Una escena hilarante en la que la mezcla de idiomas europeos se amalgama a la perfección con la técnica de payaso de este actor genial.