Esta directiva debe facilitar la ejecución transfronteriza de sanciones y, sobre todo, el flujo de información entre las autoridades encargadas de los ficheros de matriculación. El texto fue aprobado en la Eurocámara el pasado 16 de diciembre por 594 votos a favor, 35 en contra y 40 abstenciones. Sin embargo, la mayoría de ministros de Transportes de la UE se oponen a esta legislación en materia de seguridad en carretera.

Alemania, por ejemplo, quiere proteger a sus residentes garantizándoles así la impunidad fuera de sus fronteras. Este país también ha propuesto una nueva enmienda del texto, reducida a la mínima expresión, bajo la forma de una cooperación intergubernamental no vinculante. El hecho es que la mayoría de los gobiernos europeos continúan anunciando, con alardes, su voluntad de reducir las muertes en carretera, aunque sin hablar de medidas concretas.