El primer ministro checo, Mírek Topolanek, acaba de anunciar un nuevo atraso en la ratificación del Tratado de Lisboa. Entretanto, el escudo antimisiles estadounidense que República Checa quiere albergar en su territorio y al que teóricamente se opone la UE, aún no se ha instalado. Fuentes confidenciales han comentado a este medio que República Checa desea negociar la aprobación del Tratado a cambio de que Europa no ponga trabas al escudo antimisiles. El nuevo problema es que Barack Obama no comparte el entusiasmo de su predecesor por instalar escudos antimisles en la antigua trastienda soviética para no soliviantar a Rusia.