España, Alemania, Chipre, Eslovenia, Estonia, Italia, Polonia, Portugal, Reino Unido y Suecia no cuidan la calidad de su aire. Al menos, eso es lo que se deduce de las sanciones impuestas a estos países por la UE el pasado 29 de enero, que les acusaban de tener una contaminación de partículas en suspensión superior a la permitida por la legislación comunitaria. El comisario de Medioambiente, Stavros Dimas, afirmó que el cumplimiento de estas leyes “debe ser nuestra prioridad más absoluta” ya que este tipo de contaminación “tiene graves efectos sobre la salud”.

Por su parte, el Parlamento Europeo se prepara para su sesión del miércoles 4 sobre las recomendaciones para la futura política integrada de la UE sobre el cambio climático. Lo que no se sabe es si las recomendaciones serán suficiente o habrá que volver a recurrir a las sanciones para convencer al personal de la importancia de un aire limpio.