El número de personas que ya no tienen trabajo ha aumentado en 453.000 en los 27 países de la comunidad, un 0.3% más que el trimestre anterior. Una caída libre, en la que además parece que no llevamos paracaídas. Los líderes europeos reunidos el jueves y el viernes pasado en Bruselas han rechazado aumentar el gasto público para atajar la crisis. Europa parece abandonar su pilar social al gastar dinero para salvar bancos e industrias, pero no para ayudar a los parados o a las economías del Este a punto de colapsar.