El xenófobo Geert Wilders ha ganado en las zonas industriales, como RotterdamEl xenófobo Geert Wilders ha ganado en las zonas industriales, como Rotterdam | Foto, ANS Online / FlickrEl erratismo político se cobra a menudo un alto precio en votos. En el campo de los socialistas, los resultados han sido especialmente desastrosos en Holanda y Francia, los dos países del NO a la Constitución europea de 2005. El socialismo en Europa había sido tradicionalmente favorable a la construcción política de la UE. Sin embargo, en 2005, con tal de llevarse los votos de los ciudadanos contrarios a la Constitución europea, en Francia y Holanda, los socialistas hicieron campaña por el NO. En la campaña de 2009, han vuelto a apostar por el euroentusiasmo, y el electorado, que al final busca partidos fieles a sus principios, les ha abandonado.

Ganan las posturas claras

Los laboristas holandeses apenas han ganado en un puñado de circunscripcionesLos laboristas holandeses apenas han ganado en un puñado de circunscripciones | Imagen, Gobierno de HolandaEn cambio, estos dos países no se han vuelto más euroescépticos, incluso a pesar del éxito de personajes como el xenófobo Geert Wilders, en los países Bajos, que ha colocado a su Partido Por la Libertad (PVV) en segundo lugar. En Holanda, de la misma manera que el PVV ha aumentado sus votos y escaños, han obtenido un excelente resultado los liberales de izquierda del D66 y los Verdes, ambas formaciones decididamente a favor de la construcción europea. En Francia, el Frente Nacional (ultraderecha xenófoba) y el Partido Anticapitalista no han obtenido casi representación, mientras que los Verdes logran un registro histórico al ponerse a la par que el Partido Socialista. Por su parte, el gran vencedor, la UMP de Nicolas Sarkozy, apuesta por una integración mayor de la Unión Europea.

Martine Aubry y los socialistas franceses so los grandes perdedores de las elecciones europeas en FranciaMartine Aubry y los socialistas franceses so los grandes perdedores de las elecciones europeas en Francia | Foto, pes.orgAlgo parecido puede decirse del resto de Europa. En Polonia la victoria del partido gobernante conservador ha sido inapelable, lo mismo que en Italia. Y aunque los Tories británicos se hayan marchado del grupo conservador europeo, este mantiene su hegemonía con un gran resultado: 267 escaños y principal grupo político por tercera vez consecutiva desde 1999. No es seguro que la fragmentación del voto europeo acaecida suponga un refuerzo para los euroescépticos o los antieuropeístas, pues estos son por lo general muy heterogéneos y rara vez logran actuar en común.