El 4 de octubre ha sido una de las peores noches para el partido conservador de la nueva democracia (Néa Demokratia) desde su fundación en 1974. Pasok (movimiento socialista panhelénico) ha sacado una ventaja del 10% a sus rivales al recabar votos de todos los estratos políticos (43,8% para los socialistas, 34% para los conservadores). El partido comunista (KKE) y la coalición radical de izquierda (SYRIZA) han conseguido no perder votos. El partido de derechas LAOS ha aumentado ligeramente su porcentaje, al igual que el partido verde, aunque en el caso de este último, no lo suficiente para entrar al parlamento.

Mientras tanto, Grecia se enfrenta a sus propios problemas estructurales. El nuevo gobierno tiene que sacar al país de la recesión económica y restaurar la relación entre el sistema político y los ciudadanos. El antiguo líder de la oposición, George Papandreou, ha ganado una apuesta personal y formará un gobierno también ‘personal’. Ahora, con la dimisión del líder conservador Costas Karamanlis, ¿es el turno de Dora Bakoyannis, la número dos del partido, de tomar el poder?