Le Monde - Francia

Italia ha fracasado a la hora de pensar sobre la integración de los inmigrantes, opina el periódico Le Monde: “Ha pasado en 20 años de ser un país de emigración a uno de inmigración. Italia no ha podido o no ha querido abordar el problema de otro modo que bajo el ángulo de la represión, buscando desalentar a los candidatos a viajar a la península con un arsenal de medidas. Lo ha logrado en parte. […] Pero cuatro millones de extranjeros, y alrededor de 600.000 de forma ilegal, viven en Italia sin que haya habido una reflexión seria o tranquilizadora acerca de su integración. […] Las excavadoras han arrasado hoy con las barracas en las que los inmigrantes de Calabria habían encontrado un indigno refugio. Y con ello se ha barrido también la ocasión de reflexionar sobre una sociedad multiétnica y multicultural a la italiana”. (12/01/2010)

La Stampa - Italia

Los disturbios de Rosarno pueden retrotraerse en última instancia al fracaso total de las instituciones y los órganos de control, escribe el periódico liberal La Stampa: “Hay un elemento que al menos tiene un carácter nacional. Este elemento consiste en esconder las situaciones de ilegalidad evidente. … El punto es que todos conocen estas situaciones. … Pero no sucede nada. Las instituciones, sabiéndolo, casi siempre intervienen sólo cuando surgen desórdenes y cuando los ciudadanos desesperados comienzan a protestar o cuando hay un tiroteo, una agresión, una muerte en el trabajo que señala que se ha traspasado un límite. […] Las únicas dos recetas que las instituciones han logrado encontrar para los problemas de la criminalidad y la integración han sido siempre las mismas: pequeños y grandes centros de acogida para los extranjeros irregulares; pequeños y grandes indultos para los criminales en la cárcel (italianos y extranjeros). Si se hicieran esta pregunta la derecha y la izquierda comprenderían por qué el ciudadano normal […] está siempre resignado frente a la impotencia de los poderes constituidos”. (13/01/2010)

Kathimerini - Grecia

Los inmigrantes serán marginados aún más debido a su sublevación, escribe el periódico conservador Kathimerini en relación con los disturbios de Italia: “Sin líder, sin apoyo y sin dirección, cualquier rebelión está perdida, y los rebeldes pierden por partida doble. El estallido no tiene en cualquier caso una meta. Es el llamamiento de quienes no tienen nada que perder o ganar. Están unidos en un grito de desesperación, no en la búsqueda de un nuevo mundo. Con su odisea han buscado la tierra prometida y han acabado humillados. Si reciben el mensaje de que no tienen esperanzas, sus reacciones sacuden a la sociedad en la que se encuentran y con ello o bien se logran las condiciones para una fractura o bien se dan esfuerzos sensatos para mejorar sus perspectivas. Cada sociedad debe elegir y encargarse de afrontar las consecuencias”. (12/01/2010)

Fotos : addrien/flickr