Ahora mismo Viviane Reding no lo tiene fácil. A mediados de septiembre, acusó a Francia de obsesionarse con los romaníes en su política de expulsión de extranjeros. Y tuvo la desafortunada idea de compararlo con la segunda guerra mundial. Sus declaraciones han suscitado reacciones unánimes en toda Europa. Fue emasiado. Silvio Berlusconi acudió en defensa de su amigo Nicolas. El asunto de los romaníes es un asunto de Francia, dio a entender. Aunque es cierto que desde 2008 Italia se pelea con la Comisión por esta cuestión.

Viviane RedingViviane Reding | Comisaria europea de Justicia y Derechos FundamentalesN. Sarkozy ha descuidado la diplomacia y ha recomendado a Reding que acoja a los romaníes en su propio país, Luxemburgo. Sobre este punto, el senador francés Phillippe Marini hizo una aportación diciendo que “es muy cómodo ser ministro o comisario en representación de Luxemburgo”, y añadiendo, para concluir: “Luxemburgo, ese país que ni siquiera necesita recaudar impuestos”.

Vea el discurso donde Viviane Reding condena la política francesa respecto a los romaníes

El periodista francés Jean Quatremer, por su parte, tiene un problema de otro tipo con V. Reding. El corresponsal en Bruselas del diario Libération está enfadado. Para él, es escandaloso que Reding profiriese sus acusaciones en inglés y no en francés, como correspondería al dirigirse a Francia.

Viviane Reding se siente “reforzada” por la polémica de las últimas semanas. De todas formas, ella constata que “si un hombre da un puñetazo sobre la mesa, entonces es viril y se defiende; cuando una mujer hace lo mismo, es una histérica”. Es interesante constatar que el señor Sarkozy demuestra justamente lo contrario: hay hombres que cuando golpean en la mesa se muestran históricos.

Fotos: Artikellogo (cc) Clint Gardner/flickr; Viviane Reding (cc) europeanpeoplesparty/flickr