Cámaras de aire, cinturones de seguridad, botones, cremalleras, piezas de tela. Cuando entro en esta tienda colorista, me sorprende cómo son capaces de crear bolsos, ropa y accesorios con materiales de todo tipo. Roberta está sentada detrás del mostrador, respondiendo al teléfono y peleándose con un ordenador muy lento. Es la coordinadora de Occhio del Riciclone, “una organización sin ánimo de lucro que, además de ocuparse de proyectos culturales, investigar y formar, es una cooperativa con su propio laboratorio de sastrería, artesanía, muebles y diseño”.

Occhio del Riciclone | Reportaje realizado por el programa Italia Magazine de Rai International

La unión entre reutilización, reciclaje y creatividad parece perfecta. “El material lo recuperamos principalmente en Roma“, aclara Roberta, “por una cuestión de abaratamiento de costes y de relación con los proveedores”. En total, unas 18 personas trabajan en este centro, entre la tienda, el laboratorio y el centro de investigación. En su mayoría son mujeres, con unos 30 años de media y distintos perfiles profesionales. Francesca, una de las tres sastras de Occhio del Riciclone, me cuenta cómo empieza el proceso creativo: “Somos tres estilistas y cada una presenta sus propias ideas basadas en los materiales que tenemos. Más tarde, hacemos una reunión y se eligen los modelos más interesantes para darle un sentido único a la colección. Aunque como somos una cooperativa, todos entramos al trapo y escuchamos las opiniones de otros colegas. Los modelos salen con una tirada limitada y están hechos a mano, cosa que repercute irremediablemente en el precio final del producto. Recibimos una respuesta positiva por parte del público”, explica, “pero hay cierto reparo con respecto al precio. La sensibilidad y la atención de los compradores están aumentando, pero aún nos falta para llegar al ritmo y al nivel que necesitamos. Así que no es fácil, sobre todo en un contexto como el italiano, en el que aún no hay un vacío legal sobre el reciclaje y la reutilización. Sin embargo, la experiencia muestra que residuos y creatividad son compatibles”.

Creaciones de Occhio del ricicloneCreaciones de Occhio del riciclone | Anillo reciclado a partir de cámaras de aire / Bolso hecho a partir de antiguos cinturones de seguridad / Vestido de parches a partir de diversos materiales

Juglares concienciados

Son esencialmente los artistas los que rechazan los residuos, tal y como recitan Tanny e Alida en una fría noche romana en la Casetta Rossa del barrio de la Garbatella, acompañadas por la música de la flauta travesera del joven Alessandro. Rifiuto i rifiuti (Desecho los desechos) es justamente el título de su obra de teatro. Alida, lombarda de 40 años, me explica el sentido del espectáculo: “El título es un poco misterioso”, dice mientras sonríe. “Necesitamos empezar a desechar los residuos desde el origen. Si cambiamos la política de los envases, incluso antes que la de su diferenciación, podré decir ¡desecho los desechos!”. El texto tiene varias fuentes; se trata de un collage posmoderno que busca diferenciarse del resto. Va desde el rap al reciclaje de textos de otras obras de teatro, del ‘copiar y pegar’ de Internet a la inspiración encontrada en el documental de 2008, Biutiful Cauntry. Todo esto se traduce en un diálogo a ratos divertido, a ratos melancólico, entre las dos actrices, siempre acompañadas por la música de la flauta travesera.

Tanny, argentina y extravagante, explica las razones de esta elección ecológica: “El arte es fundamental para la ecología y yo no podría hacer otra cosa. La ecología me da la posibilidad de sentirme viva todos los días; la situación es muy difícil y tengo necesidad de ser más combativa, de gritar, de saber, de hacer lo que sea para el día de mañana”.

Los tres coinciden en un mismo punto: aunque en Roma es difícil encontrar mentes fértiles en las que sembrar estas temáticas, existen un gran número de iniciativas. Y también en la necesidad, ahora más que nunca, de conjugar arte con compromiso político. Alessandro, tímido hasta entonces, toma la palabra: “Hacer esta denuncia a través del arte ya pone de manifiesto la búsqueda de posibilidades, de un modo que aún no se ha explorado”. Una manera de demostrar que existe una esperanza y que hay que alcanzarla.

Dejo a estos tres jóvenes artistas, personajes perfectos para una viñeta, disfrutando de su suculenta cena. El cómic me espera…

¿Ecología? Sí, pero con ironía

EcoComicsEcoComics | Una de las viñetas del concursoMichela e Francesco, romanos hasta la médula, están detrás de la fundación de la ‘eco-agenda’ mensual La Foglia News, revista en papel pegada a las realidades ecológicas locales. En un ruidoso bar de San Lorenzo, me cuentan su último proyecto, un concurso de cómics e ilustraciones de nombre elocuente: EcoComics- Repensar la ecología: los nuevos retos se afrontan con ironía. “EcoComics quiere ser un modo para dar una respuesta simpática al fondo del asunto. Los comics y las viñetas son un modo para comunicar, son instrumentos importantes en tanto que son expresión”, declara Francesco. Además de las pasiones y el compromiso ecológico, se reserva un buen lugar para el arte en sí mismo, como confirma Michaela: “El arte gusta en general, pero hablar solo de arte no tendría ningún sentido. EcoComics pretende sacarlo del cajón de trabajo y encontrar un buen modo para hablar también de ecología de una manera, digamos, más ligera”.

Anuncio de EcoComics | Concurso de cómics con temas de medio ambiente

Han sido casi ochenta los trabajos recibidos (el límite para la recepción de obras cerró el 23 de febrero) y testimonian las diferentes formas de expresar un concepto ‘verde’: desde la visión negativa de los más jóvenes, casi trágica, a la visión activa y menos crítica de aquellos con más experiencia, que ven las cosas con más matices.

El romano está adormilado y es un poco perezoso”

Michaela y Francesco me cuentan divertidos que la mayor parte de los participantes son del norte del país, porque “el romano está más acomodado, adormilado y es un poco más perezoso”. Más tarde, comienzan a soñar hablando del evento final del certamen: “La idea romántica es hacer una exposición itinerante en bicicleta, con paradas en algunas plazas de la ciudad. Queremos llevar la muestra fuera de los lugares clásicos para hacerla más fresca y crear un efecto sorpresa: la obra de arte dentro de un espacio urbano común”.

Nos despiden y hacen que pensemos por un momento en la situación de la ecología romana: “En Roma todo se contradice”, me dicen, “falta homogeneidad, no colaboración. Aun así, ¡no estamos tan mal!”, concluyen sonrientes. Y es cierto, sobre todo a un nivel creativo: se trata de una realidad que quizás sea oculta, fragmentada y poco cohesionada, pero de una realidad viva y con un importante potencial. Algo que consigue ganar al tópico de la pereza.

Este artículo forma parte del programa Green Europe on the ground 2010-2011, la serie de reportajes realizados por cafebabel.com sobre el desarrollo sostenible. Para saber más sobre Green Europe on the ground.

Fotos: © cortesia de Occhio del riciclone; viñeta: cortesia di EcoComics; video: EcoComics/YouTube