20 franco-alemanes años con Arte: ¿modelo de periodismo paneuropeo?

Artículo publicado el 20 de Julio de 2012
Artículo publicado el 20 de Julio de 2012
Tras 20 años de emisiones en francés y alemán, es momento de echar una ojeada al complejo mundo de las identidades mixtas y la perspetiva de la televisión a nivel paneuropeo. Un día entre bastidores en Arte: el canal cultural europeo.

Estrasburgo, siete y cuarto de la tarde, las cámaras están encendidas y los teleprompters listos en la sede francesa de Arte. Nazan Gökdemir, periodista alemana de origen turco presenta la noticia más importante del día. Media hora más tarde, Leïla Kaddour-Boudadi, una francesa de origen algerino, toma el relevo con el siguiente programa. La diversidad en este canal de televisión cumple dos décadas. Creado en 1990 por un conglomerado franco-alemán con el posterior apoyo de los antiguos presidentes François Mitterrand y Helmut Kohl, Arte emitió por primera vez el 30 de mayo de 1992.

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Más tarde en la cafetería, periodistas con hambre y de todas las edades disfrutan de un menú a un precio más que asequible. Un poco avergonzado y sin pase de prensa, pido un zumo de naranja y me dirijo a la soleada terraza con vistas a los increíbles canales de Estrasburgo. A mi alrededor, todo el mundo habla francés y alemán, pero es raro ver a grupos hablando ambos. Hasta que llega el momento de ponerse a trabajar. Es evidente que tanto los periodistas franceses como alemanes de Arte se han formado en los medios de comunicación de sus respectivos países de origen, así que no solamente compaginan diferentes idiomas, sino que además utilizan métodos de trabajo radicalmente opuestos.

En Arte, donde conviven los dos ideales, hay que tener siempre ambos factores en cuenta. No solamente a tus compañeros, sino también a las diferentes audiencias: “Solemos entretenernos en la redacción”, afirma el editor Patrick Schulze-Heil. “Franceses y alemanes suelen tener opiniones diferentes sobre ciertos temas, o incluso la misma opinión cuando se trata de la jerarquía de la información. Siempre están ocupados explicándose y es importante, ya que sobre sus opiniones recae una enorme responsabilidad”.

“No solamente hay una visión mundial”, recuerda Matzner.

Sinje Matzner, editora que solía trabajar para la estación de radio y televisión multilingüe Deutsche Welle está de acuerdo: “El equilibrio que encuentras a través de las diferentes opiniones de la conversación es interesante. Es fácil recordar al contrario que quizás esté exagerando o que no solamente hay una visión mundial”. Los periodistas están a menudo influenciados por los medios de comunicación nacionales y también por los estándares de la profesión. Intentar entenderse es una parte imprescindible del trabajo diario en esta empresa internacional conjunta. Los traductores trabajan sin descanso y los políglotas están ahí para asegurar una cierta coordinación técnica entre todo el caos lingüístico.

Arte entre bastidores

Son las diez y veinte. Es hora de la primera reunión editorial del día. Los periodistas están rodeados por los ya mencionados traductores y personal multilingüe. El redactor jefe y el director del programa de televisión de esta noche, ambos alemanes, están repasando los contenidos del día. La lengua de trabajo es el francés. Los periodistas reciben los temas dependiendo de sus intereses, pero también teniendo en cuenta las necesidades de los espectadores franceses y alemanes.

En este sentido, las historias sobre el presidente François Hollande visitando Afganistán y los despidos de los trabajadores alemanes de la cadena Schlecker se reparten como corresponde. Todos se ponen manos a la obra. Los periodistas pulen sus textos y trabajan con los editores de imagen. Los traductores se enfrentan a su trabajo utilizando un software especializado mientras que los políglotas se aseguran de que las dos versiones finales se correspondan, ya sea en los matices de las palabras, los subtítulos en ambas lenguas, el doblaje o el almacenamiento —los errores aparecen de la nada, pero no suelen destacar excesivamente entre el torrente de información—. Quizás este sea el verdadero negocio dentro del periodismo paneuropeo.

No cabe duda de que el canal ha buscado la unión de las audiencias alemana y francesa.

Arte promociona su trabajo exponiendo que proporciona una perspectivaEuropa, pero la expresión puede ser problemática cuando se trata del contenido de la programación que emite. Karen Strupp, directora de la programación de la tarde, dice que esta visión depende de la elección adecuada en cuanto a los temas que deben abordarse, aunque la audiencia sea principalmente franco-alemana. Arte es un proyecto simple y desvergonzadamente franco-alemán. Jean-Michel Utard, un sociólogo que ha seguido la trayectoria del canal desde los noventa, añade que “el eslogan de la perspectiva europea significa simplemente 'mirar lo que está pasando en otros países'”.

Aun así, los periodistas tienen todavía un problema con los códigos transnacionales y sus opiniones difieren en cuanto a lo que significa perspectiva europea y periodismo europeo. Otra trampa podría estar también en presentar la información de una manera franco-alemana, lo que contradice la mencionada visión europea. Al final, la emisora se ha adaptado y puede que haya un proyecto franco-alemán centralizado, pero está abierto a otras culturas.

“Desde el principio, Arte fue fundado sobre bases intelectuales, pese a que el aspecto de la televisión siempre ha sido un espejo de naciones dentro de sí mismo”, asegura Utard. “Este concepto se aplica sobre todo a la idea de que las élites están produciendo un cierto pluralismo de la información”. ¿Es por tanto esta compleja identidad y esta perspectiva europea la única utopía de las élites, cuya intención es ofrecer un modelo de multiculturalismo europeo de alto nivel? Después de todo, han pasado dos décadas de tal experimento en la televisión global y hay muy pocos como Utard que sigan el progreso de tales medios internacionales. Los veinte años de Arte podrían ser los precursores de una nueva calidad en el periodismo y en el sector en general.

Este artículo forma parte de Multikulti on the Ground 2011-2012, una serie de reportajes sobre el multiculturalismo realizados por cafebabel.com en toda Europa. Nuestro agradecimiento al equipo de cafebabel.comen Estrasburgo.

Imágenes: portada, (cc): Ese Oso/Flickr; texto, reflexer/Flickr y Victor Hertz/Flickr.