2020: otro Kyoto es posible

Artículo publicado el 11 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 11 de Marzo de 2008
¿Europa comienza a tomarse en serio la lucha contra el cambio climático? Hablamos con Vittorio Prodi, el europarlamentario que ha lanzado el desafío de una regulación sobre las emisiones de gas de efecto invernadero más justa para el hemisferio Sur.

El 23 de Enero, la UE dio carta verde al paquete legislativo para reducir las emisiones de CO2 y aumentar los recursos y la explotación de energías renovables.

¿El objetivo a alcanzar? Para 2020 hay que reducir al menos un 20% las emisiones de gas de efecto invernadero y, al mismo tiempo, aumentar el uso de energías renovables hasta un 20% del consumo total de la UE. Además, el uso de biocarburantes en el sector transporte deberá incrementarse en un 10%.

Fábrica de celulosa en Pontevedra, Galicia

El paquete legislativo establece objetivos vinculantes para cada Estado miembro. ¿El caso de Italia? Debe reducir en un 13% la producción de gases nocivos y aumentar en un 17% el uso de energías renovables. España se encuentra entre los países que más esfuerzo tendrán que hacer porque llevan más retraso en su reducción de emisiones.

El paquete legislativo prevé una “bolsa de emisiones” que sustituirá a partir de 2013 el sistema de cambio de cuotas de CO2 en vigor del Protocolo de Kyoto. Al mismo tiempo, hay que incentivar la búsqueda de nuevas soluciones de captura y almacenamiento de anhídrido carbónico, es decir, almacenarlos en depósitos geológicos o en los fondos oceánicos.

El Presidente de la Comisión Europea, Josè Manuel Barroso, no ha ocultado sus temores, pues el paquete legal no debe ser aprobado sólo en el Parlamento de Estrasburgo, sino también en cada uno de los Estados miembro.

La única medida que ha entrado en vigor por el momento ha sido la relativa a la inversión que cada Estado debe realizar para promover las políticas medioambientales y la búsqueda de energías renovables. Las demás medidas prevén un procedimiento colegislativo, es decir acordado por el Parlamento y el Consejo de la UE y que, previsiblemente, tarda unos dos años.

Cafebabel ha estado con Vittorio Prodi, un profesor de 71 años que ejerce también de vicepresidente de la Comisión parlamentaria europea sobre el cambio climático.

¿Nos podría resumir en pocas palabras este paquete de propuestas legislativas ratificado por la UE?

Basta el acrónimo "20-20-20": alcanzar el 20% de la producción energética de recursos renovables, mejorar en un 20% la eficiencia energética, lo que supone la disminución de la importación, así como la disminución del 20% de las emisiones de anhídrido carbónico. Y todo antes de 2020.

Estos objetivos se fijaron en el Consejo de marzo de 2007, pero la Comisión ha detallado el modo de alcanzar dichos resultados. La novedad es que la UE se encargue de estos nuevos objetivos y mantenga, al mismo tiempo, los asuntos del protocolo de Kyoto. La aplicación tendrá en cuenta el PIB de cada país, adaptándose a cada caso específico.

Un mes antes de la conferencia de Bali en diciembre de 2007, usted intervino en el Parlamento Europeo con una enmienda dirigida a modificar el principio de Kyoto según el cual los países ricos podían adquirir cuotas de emisión de anhídridos y, básicamente, seguir contaminando. ¿Cuál es su propuesta?

El calentamiento global es un problema urgente y gravísimo, y requiere un consenso mundial en poco tiempo. Es por ello que las propuestas de disciplina que tengan un carácter de equidad y participación superior a las del Protocolo de Kyoto deben realizarse cuanto antes. El primer consenso a lograr es el de los países en vías de desarrollo, y por esto propongo que estos países comiencen también a tener voz en estos debates.

Como parlamentario europeo ha propuesto una enmienda que como eslogan podría resumirse en “una persona, un derecho de emisión”. ¿Qué significa?

Ha llegado el momento de que la UE reconozca el hecho de que a cada persona le corresponde un mismo derecho de emisión, porque esto significa ofrecer una posibilidad real a las poblaciones del hemisferio Sur. Debemos devolverles, en dinero, el correspondiente a las cuotas de CO2 que tienen derecho emitir, pero que sin embargo no producen. En el actual Kyoto la emisión de una tonelada de anhídrido carbónico cuesta aproximadamente 20 euros. Este dinero está adjudicado. Puede parecer poco, pero es más de lo que la cooperación internacional consigue invertir en estas zonas en la actualidad.

Fábrica de celulosa en Pontevedra, Galicia

Palo y zanahoria en la lucha por el medioambiente

Nuestros políticos se han dado cuenta del filón electoral de los temas ecológicos y de la posibilidad que las reformas para evitar el cambio climático generen una reconversión económica positiva contra la crisis.

Las cuestiones energéticas y la crisis económica serán los temas centrales del Consejo europeo que se celebra en Bruselas los días 13 y 14 de marzo. Entonces, ¿porqué hablar de medioambiente? Muy sencillo: el medioambiente se ha convertido en la clave para comprender y solucionar los retos y problemas de Europa. El reto energético surge por la necesidad de preservar el medioambiente; la preservación del medioambiente puede forzar reformas políticas que generen una nueva economía en la que Europa podría jugar un papel de líder en el mundo. A continuación una selección de las propuestas de nuestros políticos en Europa.

Palo de Sarkozy: El presidente francés propone la creación en la UE de una ecotasa. Un impuesto que se aplicaría a los productos provenientes de los países que no cumplen con el protocolo de Kioto sobre reducción de emisiones de CO2.

Palo de Zapatero: el presidente español dirige un gobierno que ha empezado a expropiar kilómetros de costas para restaurar pulmones verdes destruidos por la urbanización salvaje de los últimos 40 años.

Palo de Stavros Dimas: el comisario europeo de Medio Ambiente propone aumentar los impuestos sobre el agua para reducir su consumo superficial y que los usuarios paguen todos sus costes. Lo que no ha precisado es si también soportarán esta medida las empresas, responsables de un consumo mayor que el de los particulares.

Zanahoria de Gordon Brown: el primer ministro británico, apoyado por el Presidente de Francia, Sarkozy, propone rebajar los tipos del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a los productos “verdes”, que consumen menos energía y contaminan menos.

Zanahoria de Merkel: el parque de viviendas en Europa es muy viejo. Una de las medidas de la canciller alemana Merkel es otorgar 1.400 millones de euros anuales en ayudas para arreglos en las casa de particulares que eviten el escape de calor en invierno. Se trata de una idea fácilmente exportable a los demás países y el español Zapatero ya se ha comprometido a emplear 1.000 millones en ayudas a renovación de casas antiguas para reducir el gasto energético.

Palo de Durão Barroso: El presidente de la Comisión propone sancionar a partir de 2012 a las empresas que no cumplan con las exigencias comunitarias de reducción de gases de efecto invernadero.

Foto zanahoria (Yorgenmeister/Flickr); foto Palo (mm/Flickr)

Foto página de inicio: danieljulia/Flickr