2066: Empieza la etapa de corrección

Artículo publicado el 19 de Junio de 2006
Artículo publicado el 19 de Junio de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Europa 2066, la población activa a punto de jubilarse es llamada a participar en las misiones ecológicas del Estado. Una condición sine qua non para acceder a sus pensiones. Preparados: ¡la reforma es ineludible!

Europa. Una tierra de gente mayor y con experiencia que por fin podrá decidir si se deshace del despertador o si lo mete en una maleta. Una gente que podrá elegir qué pone en la maleta. Gente que tendrá claro si bañador o bastón de montaña, con factor de protección solar de 60 ó 120. Hotel o aparta-hotel. Chalet o tienda de campaña. Complementos vitamínicos, Viagra o pastillas para la artrosis. Balnearios o centros de estética. Gente que tiene a mano su libreta de ahorros y el plan de pensiones porque ha sido previsora. ¡Enhorabuena! Ahora ya no es médico, ni maestro, ni peón, ni comercial. Ahora es usted una persona libre.

Aquellos que en este momento conectan con sus familias gracias a la tecnología, descubrirán cómo sus hijos meten a los nietos en el coche con el único propósito de ahorrarse la canguro a partir de hoy. En cualquier momento, el jubilado novato puede ser víctima de una visita: su encantador nieto saltará por el sofá, pataleará y aun así le despertará cierta ternura. Porque es sangre de su sangre y porque en cierto modo están en peligro de extinción. Gente que tendrá que decidir entre su familia o su vida. Entre hacer una maleta o deshacerla. Entre quedarse con el dinero de la pensión o bien compartirla con los hijos, porque si decide cerrar la maleta y marcharse a la otra punta de Europa, quizá cuando llegue a su destino le sorprenda lo mucho que ha cambiado todo. Y decida volver.

Diez. Nueve. Ocho. Siete. Seis. Cinco. Cuatro. Tres. Dos. Uno... ¡¡¡Feliz Año Nuevo 2066!!!

Europa, esta tierra de fácil matemática donde el que trabaja suma y el que se retira resta. Esta tierra en donde la economía consigue hacer tambalear a todo un continente, inaugura un sinfín de campamentos que se encuentran en fase experimental. Los escogidos que pensaban jubilarse en 2066 han sido llamados para colaborar en una especie de reforma ecológica. Eso si desean cobrar la pensión. Para eso han sido internados en campamentos.

Nicoletta, por ejemplo, ya deseaba hacer algo así, sólo que de un modo libre. Una hora al día habría sido suficiente porque se medica para la depresión y ha pasado mucho tiempo de baja. El Estado ha ido pagando su depresión durante años. Y eso fue lo que escuchó: “Nicoletta Vlasak, nos consta su colaboración con varias ONG de Latinoamérica entre 2030 y 2040 además de varios viajes a África entre 2041 y 2043. Como ha cotizado poco y disfruta desde hace cinco años de una paga de viudedad, su número de la Seguridad Social ha sido elegido para la misión Campamento C: “Europa contra la lluvia ácida”. Esta misión consistirá en plantar árboles durante un periodo de cinco años. Su casa será alquilada y al terminar la misión le serán devueltas las llaves”.

Miguel ya había disuelto tres comprimidos de cerdo en el arroz blanco cuando su pantalla virtual se desplegó. “Nos consta un aumento de colesterol en su metabolismo en los últimos dos minutos. En vista de su hipertensión y que su peso es de 148 kilos, ¿podría confirmarnos si pretende suicidarse?”. Y Miguel dijo: “¡No querrán que me suicide ahora que estoy a punto de jubilarme! Me he pasado toda una vida levantándome a las cinco, toda una vida con el camión arriba y abajo, de punta a punta de Europa, cargando y descargando...”. Y añadió: “Tengo una hernia y reuma. Ahora lo que más deseo es olvidarme del camión y coger la caña de pescar”. Y allí, sentado y un poco incrédulo escuchó: “Miguel Pontes, dado su sentido del humor, recordarle que su número de la Seguridad Social ha sido elegido para la misión Campamento F: “Europa devuelve la vida a los ríos”.

Cuando en la vivienda de Pietro se abrió una ventana virtual, fue Elizabeth quien hizo clic: acepto conferencia desconocida. Porque en el fondo esperaba una visita virtual de sus nietos. Entonces Elizabeth gritó: ¡Pietro! Y Pietro empezó a escuchar, los ojos como platos. Y corroboró: “En efecto, cinco años hace que cobro la pensión”. Y fue leyendo los documentos oficiales que firmaba digitalmente. Hasta que escuchó: “Pietro Schieder, acaba de renovar su jubilación. Es una verdadera lástima que no desee colaborar con la causa: “Europa convierte el agua en hielo, Una misión en los polos”. Y al terminar ambos oyeron: “Elizabeth Toderas, tres abortos, dos hijos y una hija. Se jubila en Marzo. Recordarle que su misión empieza el 1 de Marzo en el Campamento A: “Europa. Clonación de mujeres fértiles”. Recomendarle que se prepare físicamente durante este período”.

Jacques ya esperaba una videoconferencia como ésta. Se encendía la pantalla cuando dijo: “Estoy impaciente por empezar la misión. ¡Arrestadme!”. Sólo que su número no había sido elegido. Por tanto podía disfrutar de todas las ventajas de un jubilado con suerte. “Jacques Zola, sentimos comunicarle que no hemos reservado ninguna misión para usted. Hemos dejado que criticara todo lo que quisiera, porque en realidad, ya no queda gente que compre libros electrónicos. Por otro lado, su número de la Seguridad Social no ha entrado en el sorteo porque no podemos arriesgarnos a que sus palabras alboroten el gallinero”.

Y así, los mandatarios que firmaron el verdadero proyecto “Europa contra la vejez” empezaron a ver los primeros frutos: suicidios, infartos, muertes por agotamiento, muertes naturales e intentos fallidos de huida. Todo debidamente controlado por los ex-prisioneros que dirigen los proyectos. Por otro lado, la reforma ecológica que prometieron ha sido un auténtico fracaso. Aunque eso ya se sabía mucho antes de firmar. Y ahora es cuando empieza la búsqueda de planetas habitables.