2084, odisea en la red: Cuando todo en Internet es de pago

Artículo publicado el 30 de Enero de 2012
Artículo publicado el 30 de Enero de 2012
Sopa, Pipa, Acta. Muchas siglas, un único objetivo: derrotar a la piratería informática en defensa de los derechos de autor. En Estados Unidos, así como en Europa, aunque entre polémicas y perplejidades, parece haber comenzado una guerra digital que podría cambiar el mundo de la Red y, en consecuencia, nuestra vida cotidiana.
¿Qué pasaría si un día tuviésemos que pagar por cualquier servicio ofrecido por la web? Os ofrecemos un adelanto. Gratis, de momento.

Nada. Hoy no se come. No hay otra elección. Me quedan 50 Nuevas Liras (el euro ya no existe y se ha vuelto a las monedas nacionales) hemos vuelto a la  en la cuenta – de hecho, con lo que he gastado para consultar el saldo en internet, quedan 48, - y la primera parte del sueldo no me la ingresan hasta el lunes. Es decir, dentro de dos días. Pero ¿por qué he prometido a Laura que esta tarde veríamos una película en mi casa? ¿Me tenía que tocar precisamente una chica que es directora de cine? Desde que vive en París, el cine se ha vuelto una obsesión para ella. Considerando que nos vemos solo una vez al mes, ¿es que acaso no hay cosas más agradables que hacer juntos? ¿gratis? Parece que no: me tocará gastar al menos 15 Nuevas Liras para descargar una película. Figúrate si se contenta con un corto de 5 o con un título de 8 NL, uno de esos de la primera década del siglo XXI con efectos especiales de cuatro duros, como Inception o , como aquel otro, Avatar. “Cosa de viejos nostálgicos”, diría ella. Pero así está bien, no dramaticemos. Si hago un poco de cuentas, a lo mejor incluso conseguimos cenar. Una cosa es cierta: de la música romántica que suena de fondo que se olvide. No tengo dinero para gastar en YouTube.

Volver a casa: -10 NL

A ver, el vuelo de Laura aterrizará en Bolonia a las 21:40, por lo que ella debería estar en mi casa sobre las 22:30. Tendría incluso tiempo para ver la previa del campeonato en streaming. Pero bueno, mejor no soñar despierto. Cada cosa a su tiempo. Veamos, para el tren no hay problema porque el billete de vuelta de Milán a Bolonia ya me lo ha pagado la empresa – por suerte para los cursos de formación que se dan en otra sede te cubren los gastos-. Solo debo comprobar los horarios en internet e imprimir el email. Por tanto tendré que aguantarme y gastar 5 NL. Y para llegar a la estación, intentaré evitar el taxi. Un vistazo en google maps no me costará más de 5 NL.

Las relaciones sociales: -17,5 NL

Estoy en casa. Tengo aún 38 NL que administrar. A ver, el email tengo que revisarlo por fuerza. Ya sea el del trabajo - para saber si el jefe me necesitará durante el fin de semana – o el personal – porque dentro de poco se me acaba el contrato y a lo mejor alguien ha contactado conmigo para una entrevista de trabajo-. Y suman 5 NL, 2,5 por cada email. Sería genial, si no hubiese quedado con mi hermana para hablar por Skype. ¡Maldición! ¿Tenía que casarse justo hoy? No estaría obligado a hablar con ella, pero vaya, al fin y al cabo es la boda de mi hermana. Desde que se ha mudado a Australia ¡hablamos tan poco! Ok, la saludaré rápidamente y le diré que se me ha roto la webcam, así me ahorro el suplemento. Fijaré la vista sobre el contador e intentaré no pasarme de las 10 NL. Después debo entrar un momento en Facebook para decirles a mis amigos que no puedo quedar con ellos para ver el partido en el bar, que no me da tiempo. Sacrifico otras 2,5 NL para que mañana no tenga que escuchar sus quejas. ¡Al menos es mejor que mandar un sms a cada uno!

O la cena o la partida: -7NL

Laura estará hambrienta y, sinceramente, yo también, teniendo en cuenta que tampoco he almorzado. Una cosa es cierta: de hacer la compra mejor ni hablamos. Podría dar una vuelta por el edificio y reunir algunos ingredientes. Sería solo un préstamo. Diré que estoy enfermo y que no puedo salir a hacer la compra. Así, podría preparar una buena lasaña. Tomate, un poco de carne picada, láminas de lasaña y ya está hecha. Sí, pero ¡seguro que falta algo! Y después, ¿cómo se unen todos estos ingredientes? ¿y el tiempo de cocción? Echemos un vistazo en internet a ver si hay una receta a buen precio. Nada, la receta de lasaña más barata cuesta 7 NL. ¡Increíble! Bueno, ¡nada de lasaña! Y nada de fútbol: ver el partido me costaría 10 NL o 7, si lo escucho en streaming audio. La única solución sería proponer a Laura una película serie B. Está bien venga, cualquier cosa por amor. Intentaré hacer la lasaña a mi estilo y ¡al diablo el fútbol!

Las noticias: (-5 NL)

-Diga, ¿Laura?

-Sí tesoro, ¿me escuchas?

-Eh, sí. Pero ¿dónde andas? ¡Te estoy esperando desde hace casi una hora!

- ¿Cómo que dónde ando? ¿No has leído el periódico en internet?

-Ehm, no…

-Oh, tesoro… ¡por ahorrar 5 liras serías capaz de aislarte del mundo! Todos los vuelos han sido cancelados, ¡estoy todavía en París! He intentado llamarte pero no había cobertura.

-No, no, no, ¡no puedo creerlo!

- Tesoro, no pensaba que te pudiese disgustar tanto… Pero quizá se puede solucionar rápido.

-Pero no, ¡lo decía por el fútbol!

- ¿Cómo?

- Nada, no me hagas caso. ¿Qué pasa?

- Pues nada, lo de siempre. China ha declarado la guerra a Europa. Ya sabes, ¡la crisis! Todos los vuelos han sido cancelados por razones de seguridad, así que no sé cuando nos dejarán despegar.

-¡Ah!

-Ahora te tengo que dejar que están anunciando algo. ¡Que disfrutes de la cena y el partido, mi amor! ¡Un beso! Ah, me olvidaba…mientras tanto ¿me podrías descargar Tiempos Modernos? Es una película de Charlie Chaplin que está ya libre de derechos de autor, así que ¡es gratis! ¡Gracias cariño! ¡Adios!

A propósito de Tiempos Modernos: ¿quién lo diría? Cuando mi padre era joven, internet era completamente gratuito. Y los chinos eran solo esos simpáticos hombres con ojos almendrados y muchas ganas de trabajar. Como se suele decir: ¡cómo cambia el mundo!

Gracias a Matthieu Amaré, en cuya idea está basado este artículo

Fotos:  portada, (cc) mbecher/flickr; texto: danielbroche/flickr; m.moorman/flickr