27 + 23 = multilingüismo

Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2006
Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2006
En 2007, Leonard Orban será el futuro Comisario rumano responsable del multilingüismo, ¿para calmar quizá la cacofonía ambiental?

En octubre pasado, la designación de Leonard Orban, de 45 años y antiguo negociador de Rumania con la UE, como futuro Comisario de multilingüismo suscitó ácidos comentarios. El 12 de diciembre, los europarlamentarios han ratificado su nombramiento como comisario europeo.

La personalidad de Orban

Comparado con la protección de los consumidores, cartera asignada a la futura comisaria búlgara Meglena Kouneva, la importancia del multilingüismo será irrisoria, según la politóloga Alina Mungiu-Pippidi. Este hecho pone así de manifiesto el poco interés concedido a Rumania, país que entrará en la Unión el próximo 1 de enero de 2007.

Este cargo de “portero de edificio”, según palabras del editorialista rumano Ion Cristoiu, había estado en posesión hasta entonces del Comisario eslovaco Jan Figel gracias a su cartera de Educación y Cultura. A partir de 2007, Figel conservará Educación y Cultura, mientras que a Leonard Orban se le concederá el multilingüismo. Nada más. La periodista rumana Rodica Culcer no ha dudado en ironizar sobre la adecuación entre la importancia del multilingüismo y el perfil político de Orban, rozando ambos el cero patatero.

Al igual que la prensa rumana, los políticos se han decepcionado con esta designación. El principal partido de la oposición en Rumania, los social demócratas (PSD de centro izquierda), reprochan a Orban su tecnocracia y su falta de personalidad política. Para el PSD, esta nominación es eminentemente estratégica, siendo su objetivo preservar el equilibrio de fuerzas políticas en el seno de la Comisión y evitar cualquier crítica.

Los europarlamentarios socialistas se han felicitado de que Orban tenga “la experiencia europea necesaria”, si bien lamentan que “Rumania no haya podido presentar una personalidad política de más alto nivel”. Por otra parte, no hay que olvidar que el nombramiento de Orban se ha producido con cierta urgencia, después de que el gobierno rumano haya sido obligado a retirar su primera propuesta, el economista liberal Varujan Vosganian, quien se había convertido en el blanco de embarazosas acusaciones por su pasado. “Estoy seguro de que Orban por su experiencia, cualidades y compromisos personales, políticos y profesionales va a desempeñar con éxito las responsabilidades que deseo otorgarle”, ha declarado de forma alentadora el presidente de la Comisión José Manuel Durão Barroso.

¿Una cartera de circunstancias?

Una vez confirmado en su cargo por los europarlamentarios, Leonard Orban deberá administrar tres direcciones generales: la Dirección General de Traducciones, la Dirección General de Interpretación y la Oficina de Publicaciones Oficiales de la UE, lo que implica a alrededor de 3.400 funcionarios. Deseoso de enseñar a los europeos el amor por los idiomas, Leonard Orban se pronuncia ya a favor de la puesta en marcha del principio “lengua materna + dos lenguas extranjeras”. En una Unión de 27 Estados con 23 lenguas oficiales, el inglés no es suficiente.

Para incrementar la motivación de los europeos por los idiomas de sus vecinos, Orban sugiere, además de una mejor formación de los profesores de idiomas, una mayor utilización de las películas subtituladas. Los ciudadanos y también las empresas deben, de ahora en adelante, hablar más lenguas extranjeras.

El objetivo de Orban es sencillo: que la riqueza de idiomas y de culturas se mantenga en el seno de la unidad política y económica de Europa; ya que, con el incremento del número de lenguas oficiales, la tensión entre la eficacia administrativa y el derecho a la diversidad lingüística se manifiesta cada vez en mayor medida. Sin embargo, es evidente que la supervivencia de las culturas europeas, la democratización de la Unión Europea ampliada e incluso su competitividad, dependen en la actualidad del multilingüismo.