5 CONSEJOS PARA SOBREVIVIR AL INVIERNO

Artículo publicado el 4 de Febrero de 2014
Artículo publicado el 4 de Febrero de 2014

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Cinco consejos prácticos para sobrevivir al invierno.

"Ca­mino por lu­ga­res som­bríos, de una os­cu­ri­dad que te cala los hue­sos, una pizca de vien­to si­be­riano con­ge­la lo más hondo de mi alma con­for­me me abro paso ti­mi­da­men­te a tra­vés de un mon­tón de fría y blan­ca nieve. Sien­to cier­to temor al pen­sar que qui­zás no lo con­si­ga, de­ma­sia­do frío, no sien­to nada. Por favor Dios, llé­va­me pron­to, haz que pare."

En el pá­rra­fo an­te­rior, el re­cien­te des­cu­bri­mien­to de cuá­les fue­ron real­men­te las úl­ti­mas pa­la­bras del fa­lle­ci­do ex­plo­ra­dor del Ár­ti­co La­wren­ce Oates. No, es broma. Solo soy yo la noche pa­sa­da, ha­blan­do con­mi­go mismo du­ran­te un tra­yec­to de dos mi­nu­tos yendo a la tien­da de la es­qui­na a com­prar pa­ta­tas fri­tas. Vamos a ser rea­lis­tas, el in­vierno en el este de Eu­ro­pa es duro, real­men­te duro. A veces el mero hecho de salir de casa es una ver­da­de­ra ha­za­ña, pero no dejes de ha­cer­lo por­que hay una ma­ne­ras de con­se­guir­lo sin morir en el in­ten­to. Aquí van mis me­jo­res 5 con­se­jos.

1. Bebe al­cohol

Vale, ¿y qué pasa si no bebo? Bueno, todo es em­pe­zar. Pero no es­pe­res más, por­que si no, no lo con­se­gui­rás. En Po­lo­nia los na­ti­vos son co­no­ci­dos por la cos­tum­bre de con­su­mir vodka y la ver­dad es que tiene sus be­ne­fi­cios para la salud. Aún así, que hay que beber con sumo cui­da­do, así, para mi la mejor apues­ta es wina gr­za­na, un tipo de vino ca­lien­te con es­pe­cias o el vino ca­lien­te a secas, que es más co­no­ci­do. Des­pués, una taza ca­lien­te de té de fruta con al­cohol, que no solo hace que dejes de tener frío, sino que tam­bién te con­ven­ce de que eres más guapo de lo que crees y que la chica de la es­qui­na es más atrac­ti­va de lo que pa­re­cía media hora antes. Esto úl­ti­mo nos lleva al si­guien­te punto...

2. No seas exigente

No pe­lees con­tra algo más fuer­te que tú, sim­ple­men­te acep­ta que a veces es mejor no salir de de­ba­jo del edre­dón, sobre todo si hay dos per­so­nas en él. No hay ma­ne­ra, sigue ha­cien­do frío y no te gus­ta­rá más de lo que te gus­ta­ba ayer. Sin em­bar­go, está claro que en­con­trar a esa per­so­na es­pe­cial con la que des­or­de­nar las sá­ba­nas es algo más fácil de decir que de hacer. Es por esto por lo que en esta época tan dura para todos hay que ser menos exi­gen­te. Ese chico friki de den­ta­du­ra ho­rri­ble que te está mo­les­tan­do desde hace 3 meses para que le des una cita, lo con­se­gui­rá. La chica del tra­ba­jo que te guiña el ojo, in­ví­ta­la a casa, mien­tras que sea hu­ma­na, ¿qué más da? Pri­me­ro, no pa­sa­rás tanto frío y se­gun­do, ten­drás algo que hacer.

3. Es­quía

La ver­dad es que no soy un ex­per­to en el arte de es­quiar, pero cuan­do la nieve cubre la mon­ta­ña, no me queda otra. Todos hemos visto fotos de ami­gos en Fa­ce­book pa­sán­do­lo bien en la nieve, en­se­ñán­do­nos lo bien que han es­ta­do en los Alpes, y no cabe duda de ello. In­clu­so aun­que no ten­gas tiem­po o di­ne­ro para al­qui­lar un chalé en Fran­cia, no pasa nada, todo lo que ne­ce­si­tas es un par de es­quís vie­jos y un poco de nieve en la mon­ta­ña.  El esquí de fondo es lo que más se lleva en la ca­pi­tal de Po­lo­nia y no solo hace que no pases tanto frío, tam­bién es di­ver­ti­do y una ma­ne­ra de pasar el tiem­po, o eso dicen.

4. Es­cri­be un libro 

Todo el mundo tiene algo que con­tar, no es­pe­res más. No hay ex­cu­sa que valga, apaga el wifi, hazte un café bien fuer­te y a es­cri­bir. Es­cri­bir un libro puede ser­vir como te­ra­pia y apren­de­rás mu­chas pa­la­bras nue­vas. Cabe des­ta­car que mu­chas obras maes­tras se han es­cri­to en si­tua­cio­nes tris­tes y de frío ex­tre­mo. Step­hen King es­cri­bió El res­plan­dor y Mi­sery du­ran­te los gé­li­dos in­vier­nos de Co­lo­ra­do, al igual que Juego de Tro­nos,  que gira en torno a un tema cen­tral (de­jan­do a un lado los dra­go­nes, los des­nu­dos y las armas) que es el de " se ave­ci­na el in­vierno".

Así que deja a un lado el en­fa­do, usa la os­cu­ri­dad y crea algo que du­re para siem­pre. Si lo con­si­gues, cuan­do lle­gue el ve­rano serás fa­mo­so. 

5. Hazte adic­to

No me re­fie­ro a ob­se­sio­nar­se con algo de ma­ne­ra en­fer­mi­za, aun­que pro­ba­ble­men­te ayu­da­ría. Esta droga par­ti­cu­lar viene en una caja en la que nor­mal­men­te po­de­mos leer HBO, el acró­ni­mo de uno de los ca­na­les te­le­vi­si­vos más im­por­tan­tes de Es­ta­dos Uni­dos. Hace un par de años, so­bre­vi­ví a un in­vierno ho­rri­ble gra­cias al ya fa­lle­ci­do Tony So­prano y com­pa­ñía. Pero hay otras al­ter­na­ti­vas para pasar un buen rato en casa, como el siem­pre co­rrec­to Don Dra­per, o el héroe Robb Stark en In­ver­na­lia, sin ol­vi­dar a nues­tro viejo amigo Wal­ter y su com­pa­ñe­ro Jesse de Nuevo Mé­xi­co. No im­por­ta a quién eli­jas, sim­ple­men­te ponte có­mo­do, cie­rra las cor­ti­nas y re­lá­ja­te, ya tra­ba­ja­rás ma­ña­na, ahora es mo­men­to de su­mer­gir­se en otro mundo.