5 razones para convertir el italiano en lengua de Europa

Artículo publicado el 25 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 25 de Septiembre de 2009
Para continuar construyendo Europa y que todos sus ciudadanos se entiendan entre sí, hay varias soluciones. Para mí, el italiano es la mejor de ellas: los cinco motivos que hacen que la lengua de Dante sea perfecta para el común de los europeos. Opinión

1- Es posible

Al contrario que lenguas artificiales como el volapuk o el esperanto, el italiano no es objeto de mofa, ni produce náuseas a las mentes pragmáticas. Es una lengua con más de 60 millones de hablantes, y en el peor de los casos, no deja de ser útil aprenderla.

2- Es muy europeo

El italiano solo se habla en Europa. Además, es una lengua arraigada en la cultura europea: es la lengua del Renacimiento, de la época en la que Europa se redescubrió a sí misma, y en la que Italia no existía como país. Es la lengua del despertar del arte pictórico y de la música, artes en las que, a la vez, las diferencias lingüísticas pasan a segundo plano. Por si esto fuera poco, es el descendiente más directo del latín, que ha sido indiscutiblemente la lengua europea durante siglos, influyendo a las demás en su vocabulario, y siendo estudiado y admirado en todos los países.

3- No es una lengua hegemónica ni despierta recelo

Al contrario que lenguas como el inglés, el francés, el español, el alemán o el ruso; nadie teme al italiano, ni teme que vaya a hacer desaparecer su lengua materna... Salvo quizás ¡los propios italianos!

4- Es una lengua percibida como bella y culta

Quizás a causa de su ya mencionada asociación con la música, a nadie se le ocurre decir en Europa que el italiano es una lengua fea, ni mucho menos tosca, todos coinciden en lo agradable de su musicalidad. ¡Un lindo motivo para lanzarse a aprender una lengua!

5- Es una lengua fácil

Sintáctica y morfológicamente: Al contrario que el francés, el español, el ruso o el alemán; la gramática del italiano es considerablemente ‘lógica’ y fácil de aprender. Sus tiempos verbales son pocos y extremadamente regulares, su sistema de preposiciones y artículos es de una coherencia aplastante, igual que la lógica de su formación de géneros y plurales. Además, su vocabulario latino encuentra parientes en casi todas las lenguas de Europa, sobre todo en las románicas y en el inglés.

Fonéticamente: Solo cuenta con cinco vocales y con las consonantes más típicas de todas las lenguas de Europa.

Oralmente: Es una lengua en la que cada sonido es plenamente vocalizado, y en la que es raro, casi antinatural, ‘comerse sílabas’ o siquiera letras.

Ortográficamente: Frente a la sistemática absurdez de la ortografía del inglés y a la caprichosa y conservadora del francés, (¡por no hablar del alfabeto cirílico!), la ortografía del italiano es quizás, la más exactamente fonética de Europa. Las excepciones son muy escasas.

Por todas estas razones, quizás lector, me concedas fácilmente que el italiano es la lengua más adecuada para ser la lengua Europea. Si es así, solo nos queda difundir la idea.

Habemus Lingua! O más bien... Abbiamo Lingua!