6+5: la FIFA contra el Derecho Europeo

Artículo publicado el 11 de Julio de 2008
Artículo publicado el 11 de Julio de 2008
La FIFA ha adoptado una medida que obliga a los clubs a tener sobre el campo al menos 6 jugadores nacionales en cada partido. En nombre de la libre circulación de los trabajadores, los eurodiputados defienden sus posiciones.

Tanto en el terreno de juego como fuera de él, el fútbol calienta Europa. Como presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), Sepp Blatter, reconoce que “una minoría de clubes lo tienen todo: el dinero, los jugadores y los medios”. Para luchar contra esta “pérdida de competitividad”, el 58º congreso de la FIFA ha adoptado el 30 de mayo pasado una resolución con el fin de favorecer el equilibrio deportivo.

Un acuerdo que apoya la puesta en práctica del ‘6+5’, un proyecto que obligaría a los clubes de fútbol a alinear en cada partido a un mínimo de seis jugadores seleccionables por el equipo nacional. Se trata de impedir a los equipos más ricos que acaparen, comprándolos, a los mejores jugadores del mundo: “Hoy, muchos clubes no juegan ya por conseguir el título de campeón, sino solo para obtener la cuarta, quinta o sexta plaza, incluso para evitar el descenso”, continúa Sepp Blatter.

También se intenta evitar el pillaje de jóvenes jugadores prometedores por esos mismos equipos, ya que esta actitud no hace sino empobrecer al fútbol. Esta regla permitiría también fomentar una mejor identificación del público con los clubes nacionales gracias a la presencia de más jugadores locales.

¿Una ley contraria al Derecho Europeo?

Mientras que este proyecto del 6+5 parece cautivador para el mundo del fútbol, los diputados del Parlamento Europeo se muestran disconformes. Encabezados por el francés Guy Bono y el británico Richard Corbett, firmaron el pasado ocho de mayo un texto que se oponía al proyecto de la FIFA, ya que, según consideran, “crearía discriminaciones basadas en la nacionalidad”, lo que es contrario al Derecho Europeo.

En la actualidad, no existe en teoría ninguna restricción a la libre circulación de trabajadores europeos dentro de las fronteras de la UE. Con todo, existen algunas medidas temporales todavía vigentes para los nuevos Estados miembro, pero que no conciernen a los futbolistas.

El caso Bosman

Desde 1995, es el caso Bosman el que ha puesto fin a las discriminaciones nacionales en el deporte europeo liberalizando de forma efectiva el mercado deportivo europeo. Favorece la constitución de un “capitalismo de mercado financiero en el deporte profesional europeo. Lo que provoca un desajuste entre nuestro modelo de sociedad y las aspiraciones de nuestros ciudadanos”, según comenta Guy Bono, diputado socialista que se opone a todo tipo de discriminación en el mundo laboral.

En el fútbol, por ejemplo, hemos pasado de 36 jugadores franceses en los clubes ingleses, alemanes, españoles e italianos en la temporada 1995/1996; a 95 en la temporada 2007/2008. El objetivo de la no discriminación por nacionalidad ha sido claramente alcanzado. Pero también ha aumentado la concentración de los mejores jugadores en los mismos clubes.

La UEFA, a dos bandas

Por el momento, la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA) de Michel Platini se mantiene al margen. Preocupados desde hace muchos años por su relación con la UE, la UEFA pretende adaptar la proposición del ‘6+5’ al Derecho europeo. “Debemos esforzarnos para intentar alcanzar el objetivo del ‘6+5’ (no el ‘6+5’ en sí mismo) porque no podemos plantear ninguna actuación si no es dentro de un marco legal”, explicó Platini.

Desde hace muchos años, las instituciones futbolísticas europeas trabajan por favorecer la cantera. Su proyecto oficial del ‘4+4’ (o ley de la formación local) impondría a los clubes profesionales contar entre sus final con al menos cuatro jugadores formados en su cantera, y otros cuatro que lo hayan hecho dentro de la liga. El diputado europeo Richard Corbett ya ha señalado el equilibrio de esta medida: “No creo que la comisión no tomará la iniciativa de denunciar estas posiciones antes los tribunales. Existe un consenso político creciente que se posiciono a su favor”, precisó. 

Entonces, ¿cuál es la solución?

Estas discusiones se han mantenido durante el Euro 2008. Los mejores jugadores del campeonato inglés han brillado en el transcurso del campeonato sin que el equipo nacional de Inglaterra haya conseguido clasificarse. Sepp Blatter y Michel Platini se reunieron el seis de junio en Bruselas con el Presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering. Guy Bono tuvo una cita en Viena el 26 de junio para hablar con el Presidente de la UEFA al margen de la semifinal de la Eurocopa. 

Si bien existe un consenso sobre la situación de deriva comercial que vive el fútbol europeo, la forma de atajar el problema no está tan clara. El ‘6+5’, tal y como lo presenta la FIFA, no tiene muchas opciones de seguir adelante, mientras que el ‘4+4’ de la UEFA parece insuficiente. Una cosa es seguro que no cambiará: “Aunque el tratado haya reconocido la especificidad del fútbol, este no está por encima de las leyes”.