A punta de filosofía: buscar trabajo con Descartes en la mano

Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2010
Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2010
En la conciencia colectiva, la filosofía es el estudiante lunar, desconectado del mundo moderno que barre con un revés de libro los dominios de las finanzas y el marketing. En realidad, se trata de un joven ansioso sobre su futuro obstruido por la crisis, preguntándose si Sócrates o Aristóteles aún pueden ser útiles para algo.
Sin embargo, la ciencia sigue siendo humana y algunos se sirven de maravilla. Entre una vendedora, un cónsul y un director, el mercado europeo muestra que la filosofía puede rimar con salida.

En un mundo deshumanizado y marcado por la lógica de los resultados, donde el trabajo a veces conduce al suicidio, no es fácil encontrar un interés por la filosofía y toda su inconstancia. Sin embargo, estudiantes faltos de sueños se precipitan en ella alegremente, pensando que la ética, la razón o la dialéctica aún se pueden utilizar para conseguir un trabajo.

Así se ve la filosofía: como una ardilla aplastada

¿Crítica de la razón pura? ¡No del todo!

Ex estudiante española graduada en filosofía, Victoria no percibió el horizonte feliz después de sus estudios. “Para muchos, el camino termina allí. La situación no es fácil al salir de esta carrera universitaria. En la mayoría de los casos, terminarás currando en un trabajo que no tiene nada que ver con lo que has estudiado los últimos 5 años entre los libros y filosofía”. La joven decidió ir a Francia para probar suerte en… La venta de prêt-à-porter. "Tuve una entrevista inicial tres días más tarde y en menos de quince estaba trabajando en una tienda de marca en un centro comercial. Dos meses después, firmé un Contrato de tiempo indefinido por 35 horas semanales (en comparación a las 40 españolas) y ganaba el doble de lo que hubiera ganado en España en el mismo puesto”. Victoria admite que no va al trabajo con una sonrisa, pero al menos se gana el pan. Después, afirmar que la metafísica o la filosofía antigua le ayudan a doblar camisetas... Es otra cosa.

En la mente de los universitarios, los puestos propuestos están en contradicción con sus estudios: muy lejos de las tesis sobre el existencialismo, la razón o la libertad. Pero, en Francia, en nombre de la diversidad, se desarrollaron nuevos conceptos con el fin de asegurar mejor la porosidad entre estudios largos, desatados del marketing y el mundo del trabajo. Es el caso de la operación Phénix que desde el 2007 ofrece la posibilidad a los diplomados de solicitar empleo en empresas tales como Coca-cola, Danone, HSBC, L’Oréal… Para puestos de gestión o de DRH (Director de los Recursos Humanos). Y si Victoria refunfuña, otros toman estas posibilidades de empleo con filosofía.

Imaginen a Kant, gerente de un portafolio de negocios

En la página de testimonios del programa, muchos estudiantes participan con declaraciones joviales, señalando que las aptitudes adquiridas durante su recorrido no carecen de interés: "Mi trabajo consiste en crear expedientes de crédito (...). Esta misión parece estar muy lejos de mis estudios de filosofía. Sin embargo, las cualidades que he desarrollado durante mi carrera me sirven todos los días: la calidad de la escritura, la síntesis, pero también de argumentación,” se entusiasma Cristina. Ayer, estudiante de un máster de filosofía en la Universidad de París 1, hoy analista de crédito de PYME en la Société Générale, ella no es la única en apreciar su reorientación. Después de cinco años de estudios filosóficos en París II, Catherine oficia de ahora en adelante como gestora en HSBC y deconstruye la idea según la cual los estudios literarios son incompatibles con el mundo de las finanzas: "Yo tenía un perfil original puramente literario. Quería ser profesora, pero me dije que, a los 23 años, ya era hora de dar el paso. Me postulé únicamente para HSBC porque tenía ganas de entrar a un banco que en mi opinión es una buena plataforma de vida económica. Y puse rápidamente el pie en el estribo. "

Hakuna Matata, no se preocupe

La filosofía también permite sintetizar, argumentar y escribir bien, cualidades valoradas por los empleadoresPara revocar la teoría según la cual las ciencias humanas no conducen a los oficios del marketing, podemos considerar también el modelo británico. En el Reino Unido, no se necesita mediador para hacer la unión entre estudios y empleo. La filosofía permanece como disciplina consagrada, útil y apreciada por los empleadores. Lo demuestra la crema de la política inglesa. David Cameron (Conservador), Danny Alexander (Demócrata liberal), David Miliband (Laborista) son de las tantas personalidades diplomadas de la PPE (Philosophy and Economics) de Oxford. A punto de terminar su doctorado en Filosofía, Emilie lo confirma. Y no se preocupa en absoluto: "Pienso en lo que me espera en el mundo profesional. Consejo en estrategia, análisis del comportamiento social de las empresas, "think tanks", recursos humanos, labores humanitarias, instituciones internacionales, periodismo: he aquí el abanico de dominios que han integrado otros diplomados de filosofía política como yo; Hay muchas opciones que me tientan y en las que voy a concentrar mi búsqueda de empleo”. Así, también contemplar su vida sin ninguna preocupación. Filosofía. Hakuna Matata.

Fotos : Una, (cc)Jukebox909/Flickr; Ardilla atropellada: Padumbumpsh/Flickr; David Cameron: The Prime Minister's Office Vídeo : Studyrama/YouTube