A su salud: curarse en el extranjero

Artículo publicado el 14 de Octubre de 2009
Artículo publicado el 14 de Octubre de 2009
Hacer frente a los nuevos sistemas de salud, difíciles de seguir. Aquí, el testimonio de tres expatriados y sus peripecias con o sin seguro médico en España, Inglaterra y República Checa. ¡Útil para estos tiempos de gripe A (H1N1)!

Bertrand Maily: un francés “pasó muy de cerca la gripe A” en Inglaterra

Vivo en Inglaterra desde hace un año, y tengo, desde que trabajo, una tarjeta de la seguridad social inglesa, con sus ventajas y sus inconvenientes, pero confieso que no la conozco demasiado… (los médicos del NHS [del National Health Service] son gratuitos, así como los hospitales NHS) A mi llegada, descubrí que debía registrarme con un médico. Después de completar una serie de papeles, pedirme los antecedentes médicos, las alergias… He tenido que esperar 15 días antes de saber que era aceptado (comencé a temer pensando en la película Sicko de Michael Moore. Me veía excluido a causa de mis cálculos renales, muriendo sobre la acera…) Y el mismo día, pude pedir cita para el médico, una cita obligatoria, y que tuve 15 días más tarde. "¡Muy útil para la malvada gripe! ¡Mejor sufrirla en silencio!" Me dijo un amigo inglés cuando me confirmó que sufría para explicarle el problema al médico, que evaluaba la gravedad, antes de pedir cita. Y un médico de guardia está allí en caso de emergencia…

"La automedicación es la solución: todo es más rápido, sin necesidad de buscar una receta, puede curarse a sí mismo"

Tomemos el ejemplo de la gripe A (H1N1). Yo vivo en Walsall, la región inglesa más afectada y, de hecho, ha estado cerca de mi trabajo. ¡En los autobuses y en los periódicos se muestran instrucciones! En caso de síntomas: no salir, no ir al médico y no automedicarse y responder a unas preguntas en internet. Si las respuestas son correctas, tienes derecho a que un amigo pueda utilizar un código para obtener los medicamentos en las farmacias. Después de unos días, una vez curado, puedes volver al trabajo. Pero entonces necesitas un documento firmado por el médico que certifica que somos 'aptos’ y ‘no contagiosos’. La automedicación me parece ser un elemento importante del sistema de salud del Reino Unido, las drogas están disponibles libremente en las grandes superficies o en las ‘farmacias-perfumerías’, los distribuidores siguen planteando la cuestión al paciente (disculpan al cliente): “¿Ha tomado este medicamento?” Todo es más rápido, sin necesidad de buscar una receta, puede curarse a sí mismo. ¿Cómo son los hospitales? No he tenido la suerte de ir allí, toco madera.

Katia Loksova: una eslovaca intenta usar su Tarjeta Sanitaria Europea en la República Checa 

Yo era una de los alumnas que nunca faltaban a clase. Pero desde que me mudara a la República Checa para estudiar hace dos años, comenzaron unos problemas médicos que se me escapaban de las manos. Recuerdo la primera vez que me enfrenté a los médicos checos. Me desperté con una temperatura muy alta, así que fui al doctor más cercano con mi Tarjeta Sanitaria Europea, que garantiza la atención médica básica. Ese no fue el caso. Corrí por toda Praga con una temperatura de 39 grados y cada vez que llamaba a la puerta, se me fue negada amablemente la ayuda: la Tarjeta Sanitaria Europea no es suficiente, no tienen tal o cual contrato con esta o aquella compañía de seguros. Sí, yo no tenía una póliza específica de seguros checa, pero ¿no era esta el tipo de situación cubierta por la Tarjeta Sanitaria Europea? En cualquier caso, significaba que tenía que pagar en efectivo si tenía un problema, que era todavía más cómodo que ir de nuevo a Eslovaquia para ser tratado. Había un doctor universitario en la Universidad Carlos pero no en la Universidad de Praga. Tuve que buscar un médico en los manuales del estudiante de la universidad, y cuando le conocí, fui rechazada con una excusa extraordinaria que todavía no entendemos hoy en día. Terminé comprando medicamentos en la farmacia más cercana.

"La Tarjeta Sanitaria Europea no me sirvió de nada cuando enfermé en República Checa"

Resulta que mi Tarjeta Sanitaria Europea eslovaca debería haber sido registrada en la principal empresa de seguros Checa (VZP). Me dieron un documento de tamaño A4 para mostrar a cualquier médico, junto con la tarjeta. Todavía no he tenido que comprobar si este sistema funciona, pero dudo que lo haga. Yo nunca vi información sobre el registro de la tarjeta. Toda la información por escrito sobre la Tarjeta Sanitaria Europea se declara solo en el idioma del país en que se emite, ¿qué es lo que realmente hace que la tarjeta sea válida o útil en la UE? Acabo de volver de estar un mes en Moscú, y por supuesto, tuve que buscar un especialista allí. Incluso sin la Tarjeta Sanitaria Europea en un país como Rusia -dicen que nada funciona allí- tengo el cuidado de no ser rechazado sin que me pidan disculpas por no haberme ayudado.

Aurélien Le Genissel: en España “mejor acudir al sector privado” 

“España está situada en el pelotón a nivel sanitario: el país recibe la peor calificación del Euro Health Consumer 2009, un estudio sobre los diferentes sistemas europeos de salud (Health Consumer Powerhouse) que concierne a la información y los derechos de los pacientes, y uno de los peores países en tiempo de espera para recibir tratamiento. Esto probablemente explica por qué los españoles se inclinan cada vez más por la oferta privada. A diferencia de otros países europeos, los centros públicos nunca han gozado de una reputación fuerte y son las clínicas privadas las que aparecen como los grupos de medicina avanzada”.

"En caso de enfermar, mejor dirigirse al sistema privado que al público"

“El sistema sanitario español parece incapaz de desarrollar una estrategia para mejorar el acceso y la calidad de sus servicios, lo que explica el auge del sector privado en los últimos años”, dice el estudio. ¡Esta experiencia tan cotidiana para muchos españoles, es descubierta por los extranjeros al llegar! Dorothy, una joven francesa que trabaja desde hace dos años en Barcelona, explica: “Cuando fui a recibir atención, me sorprendió ver que lo primero que me preguntaron fue de qué 'mutua' era yo. Al hablar con los médicos, comprendí rápidamente que en los casos de verdadera necesidad, era mejor ir a un centro privado. La esfera médica pública sufre al no existir un sistema centralizado. Son los gobiernos autonómicos los que están a cargo de esta cuestión, las desigualdades regionales no faltan en términos de inversión o de transparencia. A pesar de ello, existe un deseo real de mejora, como se dice, “puede hacerse mejor...”