Acercando la UE a los ciudadanos

Artículo publicado el 7 de Abril de 2006
Artículo publicado el 7 de Abril de 2006
Rara vez la UE ha estado tan incomprendida como el año pasado con el rechazo al tratado constitucional en Holanda y en Francia. Así las cosas, es vital para la Unión aumentar su transparencia.

El Parlamento Europeo lleva a cabo sus debates y votaciones a puerta abierta pero el Consejo de Ministros, el órgano que reúne a los ministros de los 25 Estados miembro casi todas las semanas del año para debatir nueva legislación, aún se reúne a puerta cerrada. Son muchas las normas que se negocian de espaldas a los ciudadanos en los grupos de trabajo del Consejo y que al final serán firmadas por los ministros. Es la institución menos transparente y menos comprendida de la Unión Europa a pesar de que la ciudadanía tiene derecho a saber cómo votan sus ministros y qué motivos les conducen a adoptar ciertas decisiones o compromisos.

Necesidad de Cambio

El año pasado el grupo al que pertenezco, ALDE (Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa) llevó a cabo una campaña para convencer a la Presidencia británica sobre la necesidad de impulsar un cambio. En honor a los británicos hay que reconocer que incluyeron el tema en el orden del día de los asuntos generales del Consejo, pero los ministros de asuntos exteriores de la UE, un grupo bastante conservador cuando se trata de modificar viejas costumbres, acordaron permitir a la ciudadanía un mayor acceso a su proceso legislativo, pero no así al no legislativo, y rehusaron convertir la transparencia en norma.

Los visitantes de la página web del Consejo habrán notado una pequeña mejora desde diciembre. La eurocámara le ha exigido al Consejo un cambio en su propio procedimiento para hacer norma de la transparencia en los debates y votaciones excepto donde exigencias de confidencialidad específica pudieran estar debidamente justificadas. Una nota informativa del Consejo de diciembre de 2005 indica que este tema aún está siendo sometido a debate. Esto, sin duda no es suficiente si lo que la Unión Europea quiere es recuperar la confianza de unos ciudadanos cada vez más recelosos de la UE.

El camino a seguir

La Constitución que todos los jefes de Estado o de Gobierno firmaron en octubre de 2004 incluía en su artículo I-50 la siguiente disposición: “Las sesiones del Parlamento Europeo serán públicas, así como las del Consejo en las que este delibere y vote sobre un proyecto de acto legislativo”.

Una reforma encaminada en este sentido podría ser decidida por una mayoría simple del Consejo, pero sería un movimiento que cambiaria significativamente el ambiente en el que nos desenvolvemos y además sería un gran paso hacia delante para probar que la UE es un proyecto común de sus Estados miembro trabajando juntos y no una distante maquinaria burocrática europea imponiendo leyes a su arbitrio a los ciudadanos confiados.