Adiós a la visa (II): De Bosnia a la Unión Europea, bajo cuerda

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2010
Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2010
El pasado lunes 8 de noviembre, la Unión Europea aprobó la exención de visa para bosnios y albaneses (en vigor desde mediados de diciembre). Muchos lo celebran por las calles de Bosnia Herzegovina: ¡Ya no más colas a la puerta de las embajadas, ya no más papeleo y trámites y muros...! Pero nadie regala nada: ante el miedo de una llegada masiva de bosnios, Bruselas ha puesto condiciones.

En vísperas del decimoquinto aniversario de los acuerdos de Dayton (Firmados en París el 14 de diciembre de 1995), que pusieron fin a la guerra que asoló y dividió profundamente al país entre 1992 y 1995, la felicidad de los bosnios es unánime. “Estoy encantada por esta noticia”, explica Amira Turkovic, de 30 años, jurista de Sarajevo. “Se nos trataba como ciudadanos de rango inferior desde hace demasiado tiempo. Los requisitos y los procedimientos para conseguir un visado eran tan complicados y humillantes..."

La visa se ha quedado anticuada

Antes, conseguir un visado de turista era un verdadero calvario : “El procedimiento para sacar el visado era lento y costoso”, cuenta Bojana Ilic, de 31 años. “Se necesitaban un sinfín de papeles, y algunos ciudadanos ni sabían cómo encontrarlos, ni a quién dirigirse. Y no os podéis imaginar lo interminables que se nos hacían las filas de espera en las embajadas, bajo la lluvia, la nieve, o un sol abrasador. Y todo eso sin tener la certeza de conseguir el visado.” Concluye: “Para los bosnios, es un cambio realmente liberador”.

Radmila Kelecevic lo tiene muy claro: "Europa puede esperar"Desanimados por los trámites para solicitar los visados, muchos jóvenes aún no habían cruzado las fronteras de su país. Algo que le cuesta creer a los demás europeos de su generación acostumbrados a viajar. Davor Miljevic, de 27 años, ahora se plantea en serio irse unos días de vacaciones a la UE. Pero ¿a dónde? Aún no lo tiene claro, pero pronto irá a por su pasaporte electrónico y ya está al tanto de las ofertas de las agencias de viaje. Pero no todos reaccionan como él. Si las agencias de viaje esperan un aumento de las ventas hacia destinos europeos, muchos bosnios prefieren ir a visitar a sus familiares y amigos, porque, pese a la exención de visados, las ofertas siguen siendo excesivamente caras.

"Lo de los visados no va a cambiar nada", deplora Natasa Lazic, estudiante de 29 años. "Los que tenían dinero para viajar van a seguir haciéndolo, y los demás se van a quedar con la satisfacción de saber que ya no viven en un gueto."

Desde que cayó la noticia el 8 de noviembre, los ciudadanos se apresuran a los puestos de policía para conseguir sus pasaportes electrónicos, que son ahora indispensables para viajar libremente por los países del espacio Schengen. Ha aumentado tanto el número de peticiones de pasaportes en estos últimos días, y las filas de espera se han hecho tan largas, que la policía se vio obligada a pedir a los ciudadanos que no intenten sacar el preciado grial enseguida, salvo si lo necesitan de verdad.

Sólo falta que los bosnios, como en la publicidad, lean la letra pequeña sobre las condiciones de aplicación de la exención de los visados... Y es que la exención pueda ser retirada en cualquier momento, puesto que Francia, Alemania, y los Países Bajos quieren a toda costa evitar que se repita el aumento masivo de demandas de asilo que se produjo cuando se liberaron los visados de los serbios y de los macedonianos en diciembre de 2009. Las autoridades anticiparon esta reacción con una campaña de información dirigida a los ciudadanos.

La liberalización abre las puertas de la Unión para estancias turísticas de tres a seis meses, pero no permite estancias definitivas en los países del espacio Schengen, ni estancias con fines laborales. La posesión de una cierta cantidad de dinero es un requisito previo: las fronteras de la Unión Europea siguen cerradas para muchos bosnios.

"El chantajeo de la Unión es muy hipócrita, porque Bosnia Herzegovina es un país pequeño"

“Este chantajeo de la Unión es muy hipócrita”, protesta Aleksandar Trifunovic, redactor de la revista digital Buka, “porque Bosnia Herzegovina es un país pequeño, con una población que pesa poco en la báscula demográfica, y no es lógico que se esperen a un aflujo masivo de inmigrantes. De todas formas, las leyes y los reglamentos sobre la emigración en la Unión Europea son cada vez mas estrictos.”

"Sinceramente, no consigo entender por qué la UE nos tiene tanto miedo. Sólo somos 4 millones. Los que podían aprovechar la apertura de las fronteras ya se han ido, se las han arreglado para conseguir un visado. Y los demás tienen aquí su vida y su familia”, concluye Radmila Kelecevic, una funcionaria de 29 años. “Personalmente, hasta como turista, no me planteo viajar por Europa enseguida. Tengo un trabajo, y pocos días de vacaciones, y además estoy estudiando en la universidad. Y ni tengo el famoso pasaporte electrónico. Europa va a tener que esperar a que le llegue el turno, ¡tengo tanto que hacer aquí!”.

Fotos: portada (cc) stevec77; Sarajevo (cc) Worldbank/Flickr