Agua para Benín

Artículo publicado el 28 de Agosto de 2007
Artículo publicado el 28 de Agosto de 2007
En plena Semana Mundial del Agua, el líquido elemento concentra el interés de toda una serie de actos en Hamburgo con el fútbol como coprotagonista.

¿El suministro de agua como problema mundial? Mucha gente no puede imaginarse este hecho en la Europa acomodada, pero la lucha por el agua potable es una triste realidad en la mayoría de países en vías de desarrollo. El acceso a este recurso vital le está vedado a más de mil millones de personas, cifra que, según los expertos, tiende a aumentar. El club de fútbol de la ciudad de Hamburgo, el FC St. Pauli, ha decidido tomar la iniciativa. Desde 2005, la asociación Viva con Agua de St. Pauli realiza diversos proyectos para, al menos, asegurar unas mejores condiciones de vida para quienes viven la carestía del agua.

¿Quién hubiera imaginado que los entrenamientos de pretemporada del equipo alemán St. Pauli en Cuba cimentaría las bases del proyecto Viva con Agua de St. Pauli? En 2005, el equipo viajó a la isla de Fidel para preparar su pretemporada. Benjamin Adrion, centrocampista del FC St. Pauli, se trajo a casa algo más que una buena forma física: la idea de utilizar su voz e influencia se apoderó de este jugador de 26 años. Poco después, Viva con Agua se convirtió en realidad.

Suelo africano

Desde entonces, la asociación ya ha puesto en marcha dos proyectos con gran éxito. En Cuba, 153 guarderías han sido equipadas con suministradores de agua potable, mientras que en Sodo -Etiopía– numerosos pozos han sido construidos. Ahora, y desde el 22 de agosto, Viva con Agua de St. Pauli organiza en Hamburgo la iniciativa “Días del Agua 2007” para recolectar donativos. Esta vez, el beneficiario será Manigri, el “Pueblo del Milenio” de la organización benéfica Ayuda Alemana para el Hambre en el Mundo, situado en el oeste de Benín. Este país africano, cuyo sistema político está considerado como estable, fomenta las estructuras de autogestión y la participación de las mujeres y de los jóvenes en el proceso de toma de decisiones. Pasará lo mismo en Manigri, donde la población se integrará activamente en los trabajos de construcción: “Ayuda para la autoayuda” es el principio de Viva con Agua.

En concreto, se van a construir cinco pozos en el pueblo que optimizarán el abastecimiento de agua potable de sus 17.000 habitantes. Las largas caminatas hasta charcos, pozos y arroyos de agua contaminada pasarán, de este modo, a la historia. Por otro lado, se realizarán seminarios para educar a la población sobre el Sida.

Es probable que el proyecto Días del agua 2007 sea también un gran éxito, dado que el festival, que se alargará hasta el próximo 3 de septiembre, promete. Lecturas en diferentes consulados de Hamburgo, cine en el Schanzenpark, fiestas en la playa del Elba o esquí acuático son sólo algunas de las actividades programadas por los organizadores del evento, entre los que se encuentra Benjamin Adrion. Él y sus compañeros de lucha confían en la respuesta del público, gracias a la variedad del programa y a la participación de personajes ilustres. En este sentido, cuando músicos como Pohlmann o Sasha & Friends, o el “toro de la cocina” Tim Mälzer aceptan la invitación, la llamada de atención hacia la importante cuestión del agua seguro que va a ser escuchada. La gala de inauguración, que tuvo lugar el pasado 22 de agosto, fue “un auténtico torbellino de personalidades”, según Adrion. Todos los artistas renunciaron a cobrar.

Además, la asociación no se centra sólo en la publicidad, sino sobre todo en los donativos. “Si la gente se divierte y se lleva consigo a casa la idea del proyecto, esto ya habrá sido un éxito. En definitiva, se trata de que el dinero que se colecta repercuta directamente en los proyectos. Si alguien no tiene ningún interés en el proyecto, al menos ya aportó algo pagando la entrada”, dice Benjamin Adrion. Con menos dogmatismo y más pragmatismo las cuentas salen. Hasta ahora, los donativos para “Viva con agua”, que se destinan íntegramente a ayuda para el desarrollo, ascienden a 120.000 euros.

La confianza es buena; el control, mejor

El garante para la materialización de las proyectos es la institución Ayuda Alemana para el Hambre en el Mundo. Viva con agua transfiere la totalidad de los donativos a esta organización con experiencia en cooperación internacional que, por ejemplo, se encargará de la construcción de los pozos en Manigri. A pesar de este apoyo, Benjamin Adrion quiere comprobar in situ la evolución de los proyectos: “por supuesto, está Ayuda Alemana para el Hambre en el Mundo para asegurarnos de que todo va bien. Ahora bien, también damos una gran importancia a conocer personalmente la situación.” En Cuba ya lo supervisó todo; en diciembre, él y sus compañeros de equipo viajarán a Etiopía para examinar la construcción de los pozos en Sodo.

Para octubre están previstos los próximos actos, en Hamburgo, Zúrich y Osnabrück. Pese a los logros alcanzados hasta ahora, los chicos del FC St. Pauli no quieren dormirse en los laureles, sino afianzar el proyecto que consideran de utilidad pública, fuera de los límites de la ciudad hanseática. En 2008, protagonizarán una campaña publicitaria en favor de un mejor abastecimiento de agua potable. Para entonces, ya estarán terminados los primeros pozos en Manigri.

Fotos, ©Viva con agua de Sankt Pauli

Europa: el oro azul por las nubes

No todos los miembros de la UE son alumnos modelo en la gestión del agua. Sobre todo España.

En octubre de 2000, los Estados miebro se comprometieron a sanear las cifras y a asegurar el buen estado natural de sus aguas de entonces a 2015. A muchos el bollo se les está quemando en el horno.

En España, Portugal y Grecia, las sequías consecutivas y el uso intensivo del agua para la industria del turismo y la agricultura ponen en peligro los recursos del Mediterráneo. Las lluvias nunca habían sido tan escasa en 60 años en España, país descrito por la ONU como “el más árido de Europa”. Desde octubre de 2004, las precipitaciones han disminuido entre un 35% y un 50% según las zonas, poniendo en peligro las provincias de Valencia, Almería o las Islas Canarias.

La sequía es la misma en Grecia -con los resultados de incendios que esta semana todos observamos asombrados en los televisores-. La Eydap (Oficina Pública del Agua de su capital), Atenas, acaba de anunciar una caida del 27% en sus recursos hídricos, provocada por las bajas precipitaciones.

El caso francés no es menos preocupante, pero no tanto por las condiciones climáticas como por el gasto excesivo de agua. Sólo un 2,5% del agua potable disponible se usa para beber y comer. La agricultura, que saca el agua de las capas freáticas subterráneas -por definición no renovables-, es la principal causante del excesivo gasto.

Según un estudio publicado en 2005, cerca de un tercio de las aguas francesas no reunían las normas exigidas por la Unión Europea. Demasiados nitratos, sobre todo en la región de Bretaña, en donde su cantidad supera con creces los límites autorizados. También los pesticidas que se encuentran en el 75% de las aguas en superficie ye en el 57% de las aguas subterráneas tienen la culpa.

En Londres, este desperdicio tiene su orígenes en el pobre mantenimiento de la red de abastecimiento. Según la fundación WWF, las canalizaciones británicas pierden al día el equivalente a 300 piscinas olímpicas llenas de agua potable.

Los países del norte de Europa se las apañan mejor. Las lluvias son más abundantes y las canalizaciones más modernas. Lo que no impide a sus gobiernos seguir adoptando medidas para sanear sus aguas residuales domésticas e industriales, disminuir la contaminación de origen agrícola y proteger sus capas freáticas. Es más, cada vez se instituyen más tasas fundadas en el principio de “quien contamina, paga”.

Alexis Molveau