Albania: Sí a la OTAN, no a Berisha

Artículo publicado el 8 de Abril de 2008
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Artículo publicado el 8 de Abril de 2008
Mientras Tirana se viste de fiesta para celebrar su entrada en la OTAN, la oposición convoca manifestaciones en contra del Gobierno.

Niños jugando con banderas de la OTAN en Tirana (Fotos: Hans Lempert/ n-ost)

"Un momento histórico", fueron las palabras del presidente albanés Sali Berisha al referirse a la tan esperada invitación de la OTAN a Albania para formar parte de la alianza.

Según Berisha, "Albania vuelve por fin a la familia de las naciones euro-atlánticas". Sin embargo, mientras Tirana se viste de fiesta y celebra de forma oficial el acontecimiento, la oposición hace un llamamiento para manifestarse en contra del Gobierno.

El 4 de abril miles de personas acudieron a la movilización del partido socialista en contra del Gobierno. Bajo el lema “Sí a la OTAN, no a Berisha”, manifestaron su rechazo al Gobierno, pero no a la alianza militar. El gabinete de Berisha no está pasando por un buen momento desde que ocurrieron las explosiones en un depósito militar a mediados de marzo.

Antes de la cumbre de la OTAN, medios albanos destaparon escándalos sobre condiciones laborales precarias, tráfico ilegal de armas y corrupción al más alto nivel. La oposición exige la dimisión de Berisha y que se investigue a los responsables de la desgracia. Según los socialistas, el gobierno de turno no está capacitado para impartir los principios y valores necesarios para la integración de Albania en el sistema de Europa occidental.

Europa: un largo camino por recorrer

Debido a las décadas de aislamiento que ha atravesado el país, tanto por parte del este como del oeste de Europa, los partidos democráticos apuestan desde 1991 por la democratización de Albania buscando su integración al sistema occidental.

Desde 1995 el país es miembro del Consejo de Europa y ya en 1994 solicitó la entrada en la OTAN. Tirana acentúa en cada ocasión su deseo de sumarse a Europa occidental. Así lo demostró con su participación en Afganistán e Irak, donde Albania cuenta con al menos 280 soldados. Después de la invitación recibida en Bucarest, podría ser que no tarden más de un año en pasar a formar parte de la alianza.

Al contrario que los demás países miembro de la OTAN, en Albania el pueblo no se opone a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Existe un conseso único por parte de la sociedad y los partidos políticos de querer pasar a formar parte de la organización.

Las obligaciones y los costes que se desprenden de ello no forman parte del debate público. En total, se piensa invertir unos 50 millones de euros en infraestructura militar hasta 2010. Si bien Albania tiene un presupuesto militar reducido, (menos del 2% del PIB) el ejército necesita modernizarse con urgencia para poder alcanzar los estándares europeos, lo que con toda seguridad ocasionará roces en el futuro si se toma en cuenta el grado de pobreza del país.

Encuentro entre Bush y Berisha en 2007 (Foto: Chris Greenberg/ Wikimedia)

La invitación a formar parte de la OTAN ha significado un éxito para la política exterior de Albania, pero los problemas internos siguen presentes, sobre todo debido a la ineficacia política y un sistema debilitado por la corrupción.

A la pregunta "qué esperas de la integración en la OTAN" responde un estudiante albano con lo siguiente: "Espero que integrándonos en Europa occidental, los políticos se vean obligados a afrontar sus responsabilidades ante la sociedad. Solo de esta manera, Albania tendrá una oportunidad real de salir adelante".

El autor es miembro de la red de escritores n-ost

Foto en el texto: Los socialistas albanos convocaron protestas similiares en 2006 (Foto: alwynt/ Flickr)