ALBert Einstein en el festival fringe de edimburgo

Artículo publicado el 19 de Agosto de 2013
Artículo publicado el 19 de Agosto de 2013

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Cuando entras al teatro, Albert te saluda personalmente con un apretón de manos. Sus ojos brillan con entusiasmo, energía y afabilidad. Una vez que todos están sentados, se dirige a un público de estudiantes de Princeton en Nueva Jersey, donde fue aceptado como parte del staff en 1933, después de huir de los horrores de la Alemania nazi. Así comienza "Albert Einstein- Relativamente hablando".

Einstein es interrupido por una voz en off que lo presenta. El show continúa, con giros y enfoques inesperados, de pronto irrumpiendo en música y canciones,  juegos de palabras y ocurrencias, explicaciones científicas sofisiticadas y expertas sobre una particular teoría de la relatividad, que incluye e=mc al cuadrado, que surge como un personaje llamativo y alegre, un músico de rap. Aunque suene increíble, me aclaró muchas de las teorías de Einstein, después de leer en mis anotaciones que "el tiempo se dilata a medida que las cosas se mueven hacia la velocidad de la luz, mientras que las cosas se contraen. La velocidad de la luz es constante, mientras que el tiempo/espacio es relativo" y "la curva del tiempo/espacio (no la gravedad) hace que dos objetos se junten".

Independientemente de que uno entienda o no los conceptos de la física de Einstein, el show de la compañía de teatro Tangram cautiva desde el comienzo, con su mezcla de humor, música, vitalidad, ingenio. Sorprende como pasa de momentos de carcajadas a momentos de profunda emoción. Tiene la capacidad de cortar con los chistes y las bromas y señalar algo propio de la condición humana. Es allí donde tenemos que enfrentarnos al dilema moral de que no todo es absoluto y objetivo cuando se trata de decisiones éticas. Un hombre dedicado a la belleza del pensamiento abstracto y la matemática y física teóricas tiene que ver como sus cálculos se utilizan para crear una de las armas más destructivas, la bomba atómica. Lleven sus pañuelos, los necesitarán, en esta obra verdaderamente catártica y espléndida de John Hinton y Jo Eagle.

Pleasance Courtyard, 31 de julio– 26 de agosto (los martes no hay función) John Hinton & Jo Eagle