Albert Pintat: "Andorra, ¿un paraíso fiscal? Sí, pero..."

Artículo publicado el 23 de Abril de 2009
Artículo publicado el 23 de Abril de 2009
A finales de 2008, Andorra organizaba la Cumbre sobre el futuro de Europa (del 27 al 28 de noviembre): la ocasión para encontrarse con el primer ministro Albert Pintat. Este ha comenzado un cambio económico y desde entonces ha tenido que hacer frente a las presiones de Francia para que reforme su sistema fiscal. Entrevista en vísperas de las elecciones legislativas del 27 de abril.

¿En qué consiste exactamente el programa de reformas económicas 'Andorra 2020', del que usted es el promotor?

(Gobierno de Andorra)Se trata de poner a Andorra de acuerdo con su tiempo y de recuperar el tiempo perdido. Somos un territorio europeo pero todavía vamos con retraso para convertirnos en una economía europea. Es fácil ver la estructura de nuestro Estado como una realidad jurídica internacional aceptada en todas partes. Pero llevar a cabo una economía europea moderna cuando se es un pequeño Estado, eso lleva su tiempo. Este posicionamiento a nivel internacional se manifiesta en esta cumbre, la apertura económica y el plan para 2020. Es el mismo movimiento.

¿La continuación del programa de reformas va unida al resultado de las elecciones de 2009?

Sí y no. Si ganamos, el programa previsto se seguirá de manera aún más radical. Si perdemos, nuestros adversarios serán aún más radicales en su propuesta de acuerdos de asociación muy avanzados con la Unión Europea para preparar el terreno para una integración completa.

Según usted, ¿es demasiado pronto para unirse a la UE?

Es absolutamente impensable y contrario a nuestros intereses.

¿Por qué?

(Gobierno de Andorra)Nos endosaríamos todo lo que conlleva entrar en la comunidad europea y tendríamos menos oportunidades de ser competitivos. Nuestros intereses nacionales están en juego, y también nuestra atracción inmediata.

En lo que respecta a la crisis, ¿Andorra es impermeable a ella o en absoluto?

La crisis nos toca mucho porque somos un país de turismo, y cuanto menos dinero tiene la gente, menos susceptibles son de venir aquí. Nuestro mercado tradicional es la zona Tolosa-Barcelona, una región tocada por la crisis, y se nota que el volumen de gastos en Andorra ha bajado.

¿Y a nivel bancario?

Nos pasa al revés, teniendo en cuenta la particular estructura de los bancos andorranos, muy conservadores, al estilo de buenos padres de familia. No han seguido el modelo islandés, más bien todo lo contrario.

Como filigrana a su política, ¿debe leerse una voluntad de salir de la lista de paraísos fiscales de la OCDE?

Queremos salir de la de Francia. Es ella la que nos penaliza, y no la OCDE.

Y cuando el presidente Sarkozy da un puñetazo sobre la mesa en lo que se refiere a los paraísos fiscales, ¿os sentís en el objetivo?

Muy poco. Nuestras estructuras jurídicas no nos convierten en un amante de la deslocalización fiscal capaz de dar miedo a nuestros vecinos. Eso, los expertos lo saben. Pienso que la agresividad especulativa de los paraísos fiscales nos concierne muy poco. Tomen ejemplos concretos como Enron o Worldcop, que han sido grandes escándalos financieros. Todo el mundo sabe qué jurisdicciones estaban implicadas, y estaban en el Caribe y no en los Pirineos. Hay 60 paraísos fiscales en el mundo y Andorra nunca ha estado implicada en ningún asunto. 

Y el secreto bancario, ¿se podrá abandonar algún día?

Andorra aprecia su secreto bancario, pero, como he dicho, nuestros instrumentos jurídicos no permiten de defiscalización. Uno de los mayores centros 'offshore' del mundo es Londres. Aquí no arbitramos fondos especulativos y hemos firmado la convención penal del Consejo de Europa de la lucha contra el blanqueo. Hemos firmado igualmente la unión aduanera con la UE. Este acuerdo comprende la convención aduanera dirigida a luchar contra el fraude del IVA, que es, entonces, imposible aquí porque intercambiamos información con las aduanas europeas.