Alemanes desinhibidos: " Buscando aún su identidad"

Artículo publicado el 5 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 5 de Diciembre de 2015

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¿Escribir un libro sobre Alemania sin que el nombre "Hitler" aparezca ni una sola vez? El periodista francés Sébastien Vannier lo ha conseguido. Un diálogo acerca de el sentimiento de culpa y la mirada hacia el futuro.

Cafébabel: Les Allemands décomplexés está basado en una seria de entrevistas y reportajes. ¿Cómo has elegido a las personas que has entrevistado?

Sébastien Vannier: se trataba de encontrar personas que representaran la variedad de la sociedad alemana. Como el periodista investigador Günter Wallraff. Su entrevista es la primera del libro, lo cual encuentro correcto. Wallraff posee una visión muy crítica de la sociedad germana, a la vez que cariñosa. Margot Käßmann, antigua presidenta de la iglesia evangélica, también fué interesante. Que una mujer sea la representante principal de una religión no es lo usual en Francia. Además, el protestantismo no tiene allí mucha importancia.

Cafébabel: ¿Qué has aprendido de los alemanes durante la creación del libro?

Sébastien Vannier: he conocido sobre todo distintas zonas de Alemania. Estuve por ejemplo en Leipzig, Dortmund y Kiel- este país cuenta con obvias variedades regionales! Como corresponsal observo principalmente la vida política de Berlín. He aprendido mucho sobre los denominados rusos-alemanes. Ya conocía el término, pero no su historia. Lo mismo sucede con la vida lésbica en Berlín: se sabe que la capital germana posee una viva cultura homosexual. No me refiero a los hombres homosexuales, sino a las lesbianas.

He tratado de hallar nuevos aspectos.

Cafébabel: entonces, ¿se trataba de evitar clichés?

Sébastien Vannier: siempre me he preguntado: ¿Cómo puedo sorprender al lector? En el capítulo sobre deportes no se habla sobre fútbol - como se espera- sino sobre Voleibol. En francés se dice contrepied.

Cafébabel: se hace lo contrario de lo que los demás esperan.

Sébastien Vannier: sí, es un término deportivo: una maniobra de cambio. También la he llevado a cabo en, por ejemplo, el capítulo sobre la inmigración. He escrito sobre los rusos-alemanes en lugar de sobre los turcos. Para el capítulo "Arte contemporáneo" estuve en Dortmund - descubrí el principio de aprovechar culturalmente edificios industriales.

Cafébabel: la famosa cultura industrial

Sébastien Vannier: Exacto! Dortmund fue dado el caso incluso un doble contrepied: Si alguien va a Dortmund, espera fútbol. No cultura! Por eso mismo fui. Por supuesto, escribir algo nuevo sobre Alemania es complicado. Pero he intentado encontrar aspectos desconocidos que dicen mucho sobre la sociedad alemana.

Cafébabel: ¿Por ejemplo?

Sébastien Vannier: en Francia tuvo lugar una gran discusión sobre el modelo económico alemán: le modèle économique allemand, donde no todo en Alemania parece de color rosa. Por eso he investigado en dos direcciones: En Eichstätt, Baden-Wurttemberg, todo va bien, apenas hay desempleo - lo que por otro lado revela escasez de profesionales. Posteriormente he realizado un reportaje sobre indigentes en Hamburgo. La situación de los "sin-techo" es cada vez más crítica y complicada. Pero todo esto no se corresponde con la imagen que tienen los franceses sobre Alemania. Me interesaba dar la palabra a diferentes personas con diferentes fondos, en lugar de solamente reportar mi experiencia como francés en Alemania. Retrocedí un paso: Los lectores deben formar su propia opinión.

Cafébabel: hace diez años que vives en Alemania, ocho de ellos en Berlin. ¿Hay algo de los alemanes que aún te sorprenda?

Sébastien Vannier: precisamente por eso se llama mi libro Les Allemands décomplexés. Creo realmente que los alemanes modofocaron su identidad. El término décomplexé está todavía relacionado, tanto en Francia como en Alemania, con ese sentimiento de culpa de la guerra. Aun así, el nombre "Hitler" no aparece nunca en mi libro realmente. Eso concuerda con el título: Se puede escribir un libro sobre Alemania sin tener que mencionar a Hitler constantemente. Lo que me resulta sorprendente de los alemanes es que todavía están buscando su identidad. La identidad nacional es evidentemente un tema delicado en éste país. Pero he notado que en los últimos años, los jóvenes lo tratan con más tranquilidad. Claro que los jóvenes deben saber lo que ocurrió - pero también es hora de mirar hacia adelante. Este cambio también se puede ver en el extranjero.

Cafébabel: ¿Cómo ha cambiado entonces la autoestima de los alemanes?

Sébastien Vannier: para las generaciones anteriores el pasado tenía mucha más importancia. De todas formas el sentimiento de culpabilidad no ha desaparecido totalmente. Recuerdo la portada de un periódico berlinés, que, con motivo del 70º aniversario de la liberación de Auschwitz, ilustró una imagen del campo de concentración junto con la frase "Esto es Alemania". Eso me impresionó. El recuerdo es evidentemente importante pero yo quería mostrar otra imagen de Alemania.

Cafébabel: actualmente Alemania es muy fuerte. Se habla mucho sobre el dominio germano en Europa.

Sébastien Vannier: claramente Alemania no va a dejar al continente gobernarse a sí mismo. Por eso Francia tiene una función muy importante: ¡Alemania la necesita!

Cafébabel: Francia y Alemania han sido siempre como un "Tándem", el motor de "Europa". Económicamente Francia no funciona bien y se han realizado muchas reformas. ¿Qué significa ésto para las relaciones entre ambos países?

Sébastien Vannier: no es Francia la que ejerce económicamente el mando, sino Alemania. Los dos países están actualmente a niveles muy dispares, aún así creo que Alemania ve en Francia un relevante político e histórico aliado. Alemania no puede ni quiere, debido a su historia, parecer el único soberano. Alemania actúa con la correspondiente prudencia - para los alemanes es exageradamente importante cómo son considerados y percibidos en el extranjero.

"En ocasiones añoro el sentido del humor francés".

Cafébabel: ¿cómo evolucionará la relación franco-alemana?

Sébastien Vannier: bueno, siempre habrá altibajos. Ambos países se necesitan mutuamente. Nos encontramos en una obvia situación de desequilibrio, que puede sin embargo cambiar rápidamente. No hay que olvidar que Alemania es la parte más activa desde hace relativamente poco tiempo. A pesar de todo ningún otro país europeo concuerda tan bien con Alemania como Francia.

Cafébabel: ¿Qué es lo que más echas de menos de Francia?

Sébastien Vannier: las baguettes y el queso! En serio, en este aspecto también intento evitar clichés. Aparte de a mi familia y amigos también añoro el humos francés. Con esto no quiero decir que los alemanes no tengan humor - en mi reportaje sobre Poetry Slam he tenido momentos muy divertidos. Pero he crecido con las películas de Alain Chabat, con los anuncios de Jamel Debouzze y Gad Elmaleh, con el humor de Coluche, Desproges y Devos... Adoro cómo se puede jugar con el idioma francés. El humor está íntimamente relacionado con la cultura. Y en ese sentido no dejo de ser francés.