Alemania: ¿Tan ecológicos como parecen?

Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 23 de Septiembre de 2009
Se cita siempre a Alemania como el primer alumno de la clase europea en lo que se refiere a desarrollo sostenible. Es la política lo que permite instituir reglas, pero entre buenas conductas individuales y temas tabú, el país puede hacerlo aún mejor

Sentados en una mesa en la terraza de un café parisino, Mélanie y Philippe aprovechan los últimos rayos del sol compartiendo una tarta de fresas. Los dos jóvenes participan en el programa Report Terre de France 5. La cadena de televisión pública francesa ha enviado a diez jóvenes de entre 20 y 27 años a recorrer Europa en busca de iniciativas ecológicas. Ha llegado la hora. Para ellos, los ecociudadanos europeos son indudablemente alemanes.

(C.V)Philippe ha apreciado la pureza del aire de Friburgo y Schonau. "Yo que no ronco, nunca he dormido tan bien como al lado de la selva negra". Sin embargo, Mélanie ha hecho escala en Múnich. De la 'bionade', a la alimentación bio vendida en los trenes, pasando por los bares especializados en cerveza bio, es la implantación natural de gestos ecológicos en tierra germánica que ha marcado a sus ciudadanos. "Nunca he visto tantas bicicletas equipadas con remorques como en Alemania", recuerda Philippe aún sorprendido.

"En Francia, tendemos a hablar de las ventajas de los países escandinavos, porque sus proyectos son más impresionantes", estima Philippe, el ingeniero. "Pero los ciudadanos de los países del norte son menos sensibles a la ecología que los alemanes, quizás estén menos motivados por ello", revela Mélanie que vive en Noruega. A modo de explicación a esta conciencia responsable, los dos jóvenes revelan la importancia de la política. "El partido verde alemán es más fuerte que los otros", recuerda Mélanie en referencia a las últimas elecciones parlamentarias europeas.

Más del 9 % d e energía renovable

Para Carola Wesbuer, que es miembro de los jóvenes Verdes alemanes, no cabe duda: "La política ejerce influencia a través de las leyes y la creación de impuestos", dice citando inmediatamente la ley de energía renovable, la guinda de la ecología alemana: "Gracias a ella, el porcentaje de energía renovable ha pasado del 6 al 15% desde el año 2000". Junto con la política, el segundo papel más relevante recae sobre "las oenegés o los medios", como indica Carola, serían las empresas, según Mélanie, que pone como ejemplo a HIPP, que vende potitos para bebés. Más allá de que el producto sea ecológico, es la gestión de la empresa la que se hace verde: "separación de residuos, energía solar, política salarial que promueve el uso de la bicicleta…"

¿Los objetivos próximos? Los automóviles que circulan a 200 km por hora en la autopista. Mercedes que se vanagloria de construir los 'Smart ecológicos' cuando son las grandes berlinas las que en realidad se venden 30 veces más. "Los avances de la ecología en Alemania dependen de comportamientos personales como, por ejemplo, en materia de limitación de la velocidad", remarca Greenpeace Alemania. Como los Verdes, la oenegé milita a favor de una limitación de velocidad en las autopistas de 120 km por hora. "Alemania vive, en buena medida, de su industria automobilística, actualmente en crisis. Esta es la ocasión de cambiar la situación", declara Philippe, el reportero francés de Report Terre. "Innovar para mover a un consumo distinto".

Economía y ecología

(haikus/flickr)Es este aspecto "econológico" el que indigna a Mélanie: "Me ha decepcionado un poco comprender que la principal motivación de algunos era económica, más que ecológica. Pero si el cambio de motivación ha de pasar por ahí, ¿por qué no?", dice ya más calmada. Es una estrategia que el partido de Angela Merkel piensa utilizar a fin de reducir la tasa de desempleo.

A pocos días de las elecciones, la campaña contra el cambio climático está en su apogeo con el objeto de influir sobre el voto de los electores. Sin embargo, las contradicciones son todavía importantes. Después del 27 de septiembre, los Verdes esperan poder centrarse en los puntos claves de su programa: "Invertir en energías renovables para luchar contra el carbón, las centrales nucleares y la crisis económica. También gravar a quienes más despilfarran. Crear un millón de empleos en el sector de las renovables, la educación y la sanidad". El veredicto lo sabremos en la tarde del domingo.