Alexander Ač: Lucha contra el cambio climático en la República Checa

Artículo publicado el 8 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 8 de Diciembre de 2015

En Praga, el instituto CzechGlobe trabaja incansablemente para presentar al público los resultados de su investigación sobre el cambio climático. Hablamos con Alexander Ač, un activista que pretende crear conciencia sobre la necesidad de cambiar la forma en que vivimos y cuyo trabajo incluye la traducción, a su lengua materna, de materiales didácticos sobre el clima.

Alexander Ač es del tipo de activistas que dan muchas charlas y conferencias, pero no vayas a creer que lo encontrarás en mitad de una plaza con un megáfono en la mano. No es su caso.

Dirige un blog en dos lenguas, reponde a preguntas de los periodistas, da charlas en colegios y para Greenpeace. En otras palabras: Se pasa la vida repitiendo incansablemente las razones por las que es tan importante que evitemos que el calentamiento global siga aumentando.

La mejor manera para que las personas aprendan a cuidar su planeta es que se responsabilizen de la situación inmediata de sus vecindarios. Como investigador del instituto Czech Globe, este activista de 35 años cree firmemente en esta lógica. Alexander eligió una carrera académica relacionada con lo más "duro" del eco-activismo, por la necesidad de fomentar el conocimiento, la discusión y la explicación sistemática en relación con el estado desastroso en que nuestro planeta se encuentra actualmente.

"Lo primero que deseo es que todo el mundo empiece a preocuparse por el cambio climático", explica, y destaca su mensaje: "Una vez que has desarrollado algún tipo de conocimiento sobre el tema, es más fácil que puedas encontrar tu propia manera de evitarlo". Es por eso que después de estudiar ecología en la ciudad de Košice, en Eslovaquia, comenzó su investigación ambiental en la capital checa, Praga. Según Alexander, a pesar de que el estudio del calentamiento global es muy importante, la difusión de los resultados y conclusiones de la investigación es aún más beneficiosa.

Por tanto, Alexander no se queda a puerta cerrada en su oficina de Czech Globe. Este centro para el estudio de los impactos del cambio climático global, con sede en Brno, tiene como objetivo "desarrollar la infraestructura que permitirá una amplia investigación sobre el tema del cambio climático global".

Con la ayuda de otro compañero, Alexander ha traducido una guía para evitar el cambio climático global a su lengua materna, con el fin de llevar a cabo una guía de preguntas y respuestas frecuentes básica sobre el clima, accesible al público checo más amplio. Él insiste en que "lo primero es darse cuenta de la gravedad de un problema de la humanidad; todo lo demás vendrá rodado."

Ocho de cada diez (86%) encuestados en la República Checa creen que el cambio climático es un problema grave y de estos, el 61% lo consideran “muy serio”. Las últimas estadísticas del Eurobarómetro también muestran resultados similares en Eslovaquia.

Alexander Ač participará en las charlas sobre el clima de la COP21 "durante los últimos tres días". Le pregunto qué espera de la conferencia que para muchos de sus colegas supone la gran esperanza de cambio. Él se mantiene escéptico. "No mucho", enfatiza, "debido a que ninguna de las negociaciones sobre el mismo tema que hemos presenciado en los últimos 25 años han traído aún ningún cambio fundamental".

"Sin duda, habrá algunas palabras fuertes. Sin embargo, estas promesas siempre quedan tras la realidad. Por lo tanto, los líderes mundiales van a declarar su intención de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero la puesta en marcha de los mecanismos reales para lograr los objetivos seguirá siendo menos evidente. Esto no es sólo culpa de los políticos. La culpa es de todos nosotros".

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Este artículo forma parte del proyecto #21faces previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP21, en París.