“Allez Calais”: De epopeya deportiva a obra de teatro

Artículo publicado el 13 de Septiembre de 2011
Artículo publicado el 13 de Septiembre de 2011

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Una narradora, una orquesta y recuerdos. Allez Calais es un monólogo teatral escrito por el periodista italiano Osvaldo Guerrieri que cuenta la leyenda del equipo de aficionados que jugó la final de la Copa de Francia contra Nantes en 2000. Una tentativa excelente para hacer subir escenario al fútbol y hacer revivir emociones épicas.

Marianella Bargilli corre de una esquina a otra del escenario, rueda por el suelo, alza los brazos para exultar. Nos cuenta que la semana anterior al partido épico en el Estadio de Francia,donde frente a 80.000 espectadores el pequeño equipo de cuarta división debía desafiar al defensor del título. La ciudad de Calais, estación de paso obligada a la que los ingleses van a hacer sus compras, vivía de repente un sueño, veía sus calles invadidas por los periodistas, salía de su letargo.

La atención mediática y la emoción

Un equipo detrás de otro, el Calais había eliminado al Lille, al Burdeos y al Estrasburgo. “Cada ronda que pasábamos, la atención mediática subía dos veces”, explica Nicolas Thiriot, hijo del presidente entonces, Claude Thiriot, y presidente de la asociación caritativa “Calais 2000”. Él estaba entre el público durante la primera representación en el teatro Mouffetard de París, y no escondía su emoción. Marianella Bargilli juega este papel de Homero moderno desde 2009, cuando Emmanuela Giordiano adaptó para el teatro el cuento de Osvaldo Guerrieri. “Jamás en mi vida me interesé por el fútbol y no fui a Calais a revivir esos moemntos- explica el autor-. He contado la historia desde el punto de vista de la ciudad, con personajes e historiasinventadas, para describir el renacer de una ciudad a través de un partido de fútbol”.

Nicolas Thiriot no lo sabe :  “Creo que el autor ha hecho un muy importante trabajo de investigación para ser fiel a los acontecimientos de esos días”. La pastelería, el pescador, la institutriz no son personas reales, pero son sentimientos son auténticos. Marianella Bargilli nos transporta a los diálogos entre personajes sorpresa, orgullosos de vivir en una comunidad que sufre, pero resiste, feliz de salit de la simplicidad para encontrarse delante del escenario.

París, 7 septiembre 2011

“David contra Goliat”

“La pastelería había preparado buñuelos amarillos y verdes con forma de canarios, como apodamos a los jugadores de Nantes-cuenta sobre el escenario Marianella- ¡Nos los vamos a comer de un solo bocado!, como un transeúnte”. Haciendo malabarismos entre entre el italiano y el francés, la narradora nos hace cruzar la ciudad del norte a través de los ojos de un periodista de Humanité, Frédéric Sugnot. Llega aburrido y escéptico; se va alegre después de sus encuentros, de los rumores y de la música de una ciudad en fiestas y, sobre todo, lleno de pasión por la humildad de sus protagonistas: el entrenador español y empleado municipal Ladislas Lozano, el guarda Cédric Schille, y el atacante y dependiente en un supermercado, Mickaël Gerard.

Allez Calais lleva a escena un “David contra Goliat” hiperbólico que llega a cambiar la atmósfera del Stade de France ese domingo 7 de mayo de 2000. “Cuando Calais marca al inicio el 1-0, todo el estado permanece en silencio, solo se oye la grada en la que se apiñan los 5.000 calaisiens”. Nada más lejo de la realidad, toda Francia apoayaba a Calais e incluso la Copa de Francia se hizo para ayudar a los clubes más pequeños a llegar lo más lejos posibles. En este momento, expertos del deporte, como el periodista de France 2 Nelson Monfort, se sobresaltan en sus asientos. “Siempre es difícil hacer ficción con el deporte porque las imágenes reales son demasiado fuertes para ser representadas”, nos confía al final del espectáculo. Para los otros y, “en particular, para las mujeres que se enfadan cuando sus mujeres se van al estadio el fin de semana”, es, sin embargo, un descubrimiento muy agradable. “Encontramos sentimientos de humanidad, de esperanza y solidaridad que no nos esperábamos”, explica la cómica. “De repente, sentimos una nueva amistad con los hombres que ya conocen la historia”.

Esta nueva armonía que pone la carne de gallina se concretiza al final del cuento, que marca también el final del partido: Nantes ya ha empatado, después llega el 2-1 gracias a un polémico penalti, el árbitro pita, el Presidente Jacques Chirac debe entregar la copa a los campeones. El capitán de Nantes, , Mickaël Landreau, va a buscar a Reginald Becque, capitán de los “sangre y oro” calaisiens. Juntos levantan la Copa por primera y única vez en la historia de la competición, haciendo estallar de júbilo al estadio enterno.

“Allez Calais ” (título original: Alé Calais) es una pieza escrita por Osvaldo Guerrieri, puesta en escena por Emanuela Giordano, interpretada por Marianella Bargilli acompañada de los músicos Ermanno Dodaro, Giovanna Famulari, Massimo De Lorenzi. Después de dos giras en Italia, estará en el Teatro Mouffetard de Paris hasta el 17 de septiembre.

Fotos: portada, Teatro Stabile di Calabria; texto © Nicola Accardo; affiche