Allí donde los gays se pueden casar en Europa (o no)

Artículo publicado el 13 de Julio de 2009
Artículo publicado el 13 de Julio de 2009
El 44% de los ciudadanos europeos está a favor del derecho al matrimonio de gays y lesbianas. ¡Eso es muy poco! El pasado abril, Suecia autorizó la unión entre personas del mismo sexo. Es el quinto país europeo en embarcarse en el camino hacia la igualdad entre las parejas heterosexuales y homosexuales. A pesar de las apariencias, Europa es más bien conservadora…

“Para nosotros, poder casarnos con nuestra pareja del mismo sexo es simplemente una cuestión de igualdad con los heterosexuales; tener la opción de casarte donde quieres, si quieres. En mi país no tengo esa opción. Está prohibido”, se lamenta Juris Lavrikovs, originario de Letonia y responsable de Comunicación del ILGA Europe, la federación mundial por la defensa de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales. La oenegé publicará a finales de julio un documento que cataloga los derechos de los homosexuales en Europa. Las cifras son abrumadoras. De 58 países, sólo cinco autorizan el matrimonio de parejas gays y lesbianas.

Holanda fue el primer país en reconocerlo en 2001, seguido por Bélgica en 2003, España en 2005, Noruega en 2008 y Suecia en abril de este año. El gobierno sueco es el primero en incluir en su legislación que las parejas homosexuales opten al matrimonio religioso. Los pastores tienen el derecho a negarse a oficiarlo, pero la Iglesia luterana tiene la obligación de encontrar un pastor dispuesto a casar a las parejas que deseen casarse por el rito religioso. En Bélgica el matrimonio está igualmente autorizado para los extranjeros siempre y cuando uno de los contrayentes sea belga o resida en el país. Este reconocimiento ha provocado a menudo acalorados debates. En España, por ejemplo, los obispos y los representantes del Partido Popular (derecha) se movilizaron contra el proyecto de ley que autorizaba el matrimonio homosexual organizando manifestaciones en las calles de Madrid.

Matrimonios falsos, uniones verdaderas

En el resto de Europa la situación es bastante confusa. “Y atención, no hay que hacer como los medios de comunicación tradicionales que siempre separan los países del Este y del Oeste de Europa”, apunta Juris Lavrikos. “Países como la República Checa, Eslovenia o Hungría son bastante más tolerantes que Italia o Grecia”, asegura. Numerosos países, con miedo a herir la opinión pública pero con deseos de embarcarse en la vía del progreso, proponen alternativas al matrimonio homosexual. Dinamarca fue el primer país del mundo en autorizar, el 1 de octubre de 1989, una “ley de parejas de hecho” para homosexuales, que les otorga los mismos derechos que el matrimonio salvo el derecho a la inseminación y la adopción. Francia instauró en 1999 el PACS, Pacto Civil de Solidaridad. Las personas que acceden al PACS pueden beneficiarse de la seguridad social de su pareja y comparten las deudas contraídas por su cónyuge tanto en las necesidades de la vida cotidiana como en los gastos de la vivienda común.

En Alemania, el contrato de vida común concede a las parejas gays y lesbianas desde el 1 de agosto de 2001 derechos similares a los del matrimonio excepto en materia fiscal y sobre la adopción. La ley portuguesa reconoció desde 2001 las uniones de personas que llevaran emparejadas más de 10 años, independientemente de su sexo. En Croacia, una ley sobre la unión de personas del mismo sexo adoptada en julio de 2003 reconoció únicamente el derecho al “sustento mutuo” en el seno de la pareja y el derecho a la sucesión. En el Reino Unido el “Civil Partnership”, las uniones civiles, ofrecen a las parejas homosexuales desde el 5 de diciembre de 2004 los mismos derechos que a las heterosexuales.

En 2006, los diputados checos reconocieron un estatus legal a las parejas homosexuales a pesar del veto propuesto por el presidente Vaclav Klaus contra este texto. En diciembre de 2007, el gobierno húngaro de centro-izquierda adoptó la ley de uniones civiles que permite legalizar su unión a las parejas gays y lesbianas. El status de “compañero” les permite obtener un crédito, hacer valer los derechos de herencia y otorga reducciones fiscales.

La Unión Europea impotente

“En los demás países debemos realizar una labor educativa ya que la oposición al matrimonio homosexual es muy fuerte”, explica Juris Lavrikovs. En Polonia, en Grecia, en Letonia, en Chipre, en Bulgaria y en Rumanía cerca del 80% de la población está contra el matrimonio de gays y lesbianas, según un sondeo publicado en 2007 por la Comisión Europea. “Además, la Unión Europea no puede hacer nada en materia de derecho de la familia”, se lamenta Juris Lavrikovs. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha afirmado repetidas veces que el hecho de reservar el matrimonio exclusivamente a parejas constituidas por un hombre y una mujer pone de relieve las prerrogativas de las leyes nacionales y no constituye una discriminación. A pesar de estas reservas, algunos hombres políticos desafían las leyes de sus países para hacer avanzar las cosas. Un alcalde griego ha celebrado a principios de junio del 2008, por primera vez, las bodas de dos parejas homosexuales en la pequeña isla de Tilos (mar Egeo), beneficiándose del hecho de que la ley sobre el matrimonio civil, adoptada en 1982, no precisa que esa unión deba ser necesariamente entre dos personas de sexos opuestos.

“Pero hay otro problema. Por ejemplo, si una pareja homosexual se casa en Bélgica y uno de los cónyuges encuentra trabajo en Polonia. Si deciden mudarse a este país su unión no será reconocida”, lamenta Juris Lavrikovs. Los activistas que luchan por la igualdad de los derechos entre homosexuales y heterosexuales tienen trabajo para rato. La lucha es joven. El 17 de mayo de 2005 se organizó la primera jornada mundial de lucha contra la homofobia en cuarenta países. Sólo quince años antes, en 1990, la OMS (Organización Mundial de la Salud) había eliminado la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales…