Altas esperanzas y altos tacones en Iraq

Artículo publicado el 28 de Agosto de 2014
Artículo publicado el 28 de Agosto de 2014

¿Cómo es ser mujer y activista en Iraq? Cafébabel habla con N., una valiente mujer joven que  está luchando para hacer de su país un lugar mejor.

N. es una activista de 24 años que trabaja para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Iraq. Anteriormente, era periodista y cubria asuntos como el tráfico de personas o los frecuentes ataques terroristas de los que fue testigo en Iraq. También había realizado algunas investigaciones sobre los llamados crímenes de honor en Iraq (el asesinato de mujeres a manos de sus familiares con el fin de, según estos, compensar el daño que ésta le habría hecho al honor familiar). 

N. nació en  una región al Sur de Iraq, en una familia bien educada. Ha sido premiada con varias distinciones nacionales por su trabajo como periodista y activista. N. se convirtió en activista cuando tenía solo 18 años a causa de los problemas diarios que tenía que experimentar en un país por el hecho de ser mujer en Iraq. Según ella, hay muchas mujeres en Iraq que son socialmente activas, conscientes de su situación y no-conformistas y ella se siente como una de ellas. Regularmente requerida para participar en talleres y conferencias, N. está dispuesta a viajar todavía más. Con la mente de una mujer joven y moderna, a N. le fascinan las ropas y los hiyabs coloridos, así como los tacones altos, cuyo uso a veces le cuesta el insulto de otros transeúntes cuando pasea por la calle. Pidió permanecer en el anonimato porque sus opiniones progresistas podrían causarle problemas. 

Según ella

Es complicado describir lo que está sucediendo actualmente en Iraq. Bagdad vive días tranquilos pero a esto a veces significa que grandes explosiones llegarán pronto. La gente muere cada día... Cuando salgo fuera pienso que quizá me acabe topando con una bomba, un coche terrorista o una bomba lapa. Y nunca hay ninguna garantía de que esto no vaya a suceder. Tengo la impresión de que a nadie le preocupa, incluido el gobierno. Así que le estás preguntando a una mujer joven si deberíamos ser optimistas respecto al futuro. Yo tengo esperanza porque sé que sin ella, moriría. Muchas veces, después de cada explosión, siento como si nada tuviera sentido y que nada cambiará nunca. Pero algo dentro de mí todavía quiere divertirse, sonreír e ir al trabajo.

La guerra ha afectado a los iraquíes, por su culpa no solo perdieron a sus seres queridos sino que también cambió su actitud respecto a la vida. Tengo la impresión de que éramos más amables y más buenos antes. Actualmente trabajo para el ACNUR. Mi trabajo consiste en registrar a los refugiados en la agencia y a veces hablo con ellos personalmente. No hay ninguna garantía de que yo vaya a estar segura en este puesto, pero la buena parte es que este trabajo ha empezado a cambiar mi vida y a mí misma día a día de una forma positiva. Una vez, mientras estaba viajando en un autobús, hubo un atentado terrorista y yo estaba sentada justo al lado del terrorista que, afortunadamente, no pudo activar la bomba. Su explosivo no funcionó. Sin embargo, el ejército tomó el control de la situación e hizo un gran trabajo. Esta situación me dio la esperanza de que el ejército sí que está prestando atención a lo que ocurre. 

Mi padre es ingeniero y mi madre estudió economía. Se conocieron en 1988 y se enamoraron a primera vista. Me han inspirado enormemente. Todavía me duele recordar cómo un terrorista disparó contra mi madre. Los terroristas a menudo atacan a las personas formadas en Iraq, matan a médicos, ingenieros, profesores. Un día, en 2007, los terroristas entraron en nuestra casa. Uno de ellos quería matar a mí padre y yo estaba a punto de pararle cuando él decidió dispararme a mí. Y mi madre intentó protegerme. Así que se puso delante de mí, y la bala le dio a ella. Todavía sufre de aquella herida. 

Cómo va pasando el día

Me levanto a las 5:30h cada día. Rezo y me preparo para ir al trabajo con una sonrisa. Mi trabajo es el único sitio donde puedo pasarlo bien y sonreír. Es el único lugar al que, de hecho, voy. De otro modo, no hay lugares para divertirse, especialmente con el acoso que tenemos que sufrir las mujeres por las calles por el simple hecho de serlo. A veces te dicen algo simplemente, o te tiran su número de teléfono escrito en un papel, pero otras veces nos tocan. ¿Por qué hacen eso? En fin, no entiendo a los hombres iraquíes. Tratan de compensar algo acosando a las mujeres. Y cuando alguien les dice que no lo hagan, ellos simplemente dicen: "¡Mírala, mírala cómo se viste!" o "¡Es por culpa de su ropa!". Acusan a las mujeres. 

Los fines de semana hago deporte, por supuesto, en casa. Uno no puede ir a los parques, es imposible a causa de la actitud tradicional de los iraquíes, que imponen muchas limitaciones a las mujeres. Sin embargo hay muchos gimnasios femeninos, pero esto no es una opción porque sus horarios no son compatibles con los horarios de trabajo. En general, aquí no hay seguridad pero ¿qué puedo hacer? No puedo esconderme en casa. ¿Por qué la policía no hace algo? El ejército no tiene la capacidad de protejer a la gente. Con todo, aquí nací y crecí así que me resulta muy difícil marcharme. 

Llevar pañuelo y tacones altos

Llevo faldas largas y blusas de manga larga en algunas áreas de Bagdad, pero puesto que llevo el pañuelo en la cabeza, no considero un gran reto pasear por ahí. Y quizá esté diciendo esto porque ya estoy acostumbrada a vivir en esta situación. En cualquier caso, tienes qeu acostumbrarte a luchar sola y no es fácil. Y a veces debo esconder lo que pienso porque, de otro modo, mis ideas podrían causarme problemas, incluso si la gente con la que hablo está formada y bien educada. 

Me verás con mis vestidos favoritos en Alemania, principalmente. Es genial poder cambiar el estilo del pañuelo de la cabeza cada día, así no te acabas aburriendo y, al mismo tiempo, aunque lleves pañuelo, sigues estando a la moda. Veo programas de moda y navego por Internet para estar al día de lo que se lleva. Y elijo la ropa que mejor me sienta. Una chica que lleva pañuelo. Esto es lo que más destaca porque tengo que cubrir mi cuerpo salvo las manos y la cara. ¿Cómo te acepta la gente? Depende de la zona donde vivas y de tu trabajo. Y hay muchos comentarios de la gente de tu alrededor, mucha presión. Mucho acoso.