Alternativa Española: La apuesta nacional católica de los tories británicos

Artículo publicado el 25 de Junio de 2009
Artículo publicado el 25 de Junio de 2009
Tras abandonar las filas del Partido Popular Europeo, los conservadores británicos se han lanzado a la caza de nuevos aliados que compartan su creciente euroescepticismo y su rechazo al Tratado de Lisboa. En España, apostaron por un partido minoritario de corte católico y ultranacionalista, que se sumaba a una singular lista de ‘amigos’ en toda Europa

“A los tories nos une la posición sobre Europa y el modelo de UE que queremos. Un modelo respetuoso con la soberanía de los Estados”. Quien así se expresa para cafebabel.com es Francisco Torres, historiador y profesor de secundaria que ocupa el puesto de portavoz de Alternativa Española (AES), el partido aliado de los conservadores británicos en España en detrimento de su socio tradicional, el Partido Popular de Rajoy.

Para ayudarse mutuamente en sus objetivos comunes, el partido de David Cameron no dudó en pedir a los ciudadanos británicos residentes en España (unos 800.000) que dieran su voto a AES, una pequeña formación de reciente creación liderada por Rafael López-Diéguez y presidida honoríficamente por su suegro, Blas Piñar, diputado durante la Transición española del partido de ideología franquista Fuerza Nueva, del que también formaban parte dirigentes actuales de AES.

AESPara dejar clara su posición, el eurodiputado conservador británico Daniel Hannan pidió el voto para AES a través de su blog del Daily Telegraph, un llamamiento que dio protagonismo a esta formación en los medios de lengua inglesa asentados en la costa mediterránea española y las Islas Canarias, donde la presencia de la colonia británica es amplia. En el mencionado escrito, publicado el 11 de marzo, Hannan citaba entre las razones para votar a AES su oposición al Tratado de Lisboa y al euro, su no implicación en casos de corrupción urbanística (lógica al carecer de representantes públicos), así como la promesa de la formación española de garantizar para los británicos la asistencia sanitaria gratuita. Por su parte, en su búsqueda del voto de los residentes del Reino Unido, AES puso en marcha un blog dedicado exclusivamente a ellos y celebró actos en Mazarrón (Murcia) y Alicante con amplia presencia de la comunidad inglesa.

Reacción del Partido Popular español

La posición de los tories provocó en el Partido Popular español (PP), su aliado tradicional, una mezcla de temor e indignación ante la posible pérdida del voto inglés, en unas elecciones que consideraban vitales para consolidarse como una opción real de gobierno tras las dos derrotas consecutivas frente al Partido Socialista de Zapatero en las nacionales.

Pese al apoyo brindado por los conservadores, AES solo logró en las pasadas en las elecciones de junio 20.000 votos, lo que supone un 0,13% del total. Una cifra que si bien supone su mejor registro histórico, le deja muy lejos de los más de 300.000 sufragios necesarios para obtener representación en España.

La defensa de la soberanía nacional ante el riesgo de creación de un “supraestado” es otro de los nexos de unión. “Necesitamos una Europa que respete la democracia nacional y los parlamentos independientes de los Estados miembro”. Este mensaje, lanzado por Hannan, es el que enviaron los tories con su marcha del PPE y con sus nuevas y euroescépticas amistades, con las que han constituido un nuevo grupo independiente en el Parlamento Europeo, el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeas. En él, los 26 europarlamentarios británicos se reunen con otros de partidos que afirman que “la homosexualidad es una patología” como es el caso de la formación polaca Ley y Justicia (15 eurodiputados) de los hermanos Kaczynsky, o que niegan el cambio climático, como defiende un peso pesado del Partido Democrático Cívico checo (ODS) Václav Klaus (9 representantes en el PE), pasando por los letones de Patria y Libertad, en el que algunas voces apoyaron la colaboración de letones con el nazismo (1 representante). Cameron los ha preferido a los Rajoy, Merkel, Berlusconi o Sarkozy. Sin embargo, la pérdida de escaños que esta baja podía comportar para el centro derecha europeo, que amenazaba con acabar con su hegemonía, no ha impedido que una vez más se conviertan en el grupo con más representación de la cámara tras el descalabro de la izquierda. El futuro dirá si Cameron ha elegido bien sus compañeros de viaje. De momento, parece claro que esta nueva inclinación resta peso a los británicos en Europa.