Amanecer Dorado, el diablo bajo un rosario

Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2013
Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2013

Si hay algo que no se le puede negar a Kostas Barmbaroussis, diputado de Amanecer Dorado, es su sencillez. Es en parte gracias a su implicación en la vida social, que el partido de extrema derecha sería hoy en día la tercera fuerza política de Grecia ¿Qué futuro le depara al país?

Kostas Barmbaroussis tiene aires de D'Artagnan. Su fino bigote, su larga cabellera, negra y ondulada, y su discurso evocan un falso honor caballeresco, dispuesto a defender a viudas y huérfanos. « Hoy en día no hay democracia en Grecia. Salvo que usted considere que la democracia significa un puñado de políticos que poseen toda la riqueza del país y roban el pan de la boca de un pueblo que tiene hambre».

« Nada que ver con el fascismo»

Kostas Barmbaroussis tiene 33 años, es padre de tres hijos - pronto cuatro- y diputado de Amanecer Dorado. Su verdadero referente - y no sólo capilar - es el general Georgios Karaïskákis, héroe militar de la guerra de independencia griega del siglo XIX. «No soy un nacionalista griego. No tengo nada que ver con el fascismo. Esta tradición pertenece a Italia, así como el nazismo pertenece a Alemania»

Creado durante los años 80 por el inquietante Nikólaos Michaloliákos, activista de extrema derecha, Amanecer Dorado pasó de ser una formación de ultras y paramilitares (a penas un 0,3% del electorado) a convertirse en un verdadero partido político, reuniendo el 7% de los sufragios en las elecciones legislativas de junio de 2012. En la actualidad, la formación contaría con nada más y nada menos que un 13% de intención de voto. 

Salut les musclés.Confortablemente reposado sobre un canapé del lobby de un hotel próximo a la estación de Larissa, el jefe de Amanecer Dorado en Atenas, Kostas Barmbaroussis, se enciende tranquilamente un cigarrillo. No duda en jugar a ser adivino. Por eso afirma que la crisis en la que el país se encuentra sumido desde 2008 era previsible: «Antes los griegos no pensaban en nada más que divertirse, ganar y gastar, sin pensar en el futuro. Los Juegos Olímpicos de 2004 representan el apogeo de la decadencia de nuestro país».

« Antes los griegos no pensaban en nada más que divertirse, ganar y gastar, sin pensar en el futuro»

Con su eslógan, «Grecia para los griegos», Amanecer Dorado combina una retórica xenófoba y soberanista, con acentos revisionistas, y encuentra una respuesta cada vez más favorable entre una población estrangulada por la sucesivas curas de austeridad. En un país convertido en un colador de inmigración irregular de la Unión Europea, en recesión y donde el paro alcanza el 26%, los extranjeros son considerados responsables de los males de la sociedad, y el Estado es acusado de no ejercer sus funciones. Primero electricista, luego agricultor y camionero, Barmbaroussis se sienta en el Parlamento Heleno junto a otros dieciesiete «colegas», para fustigar a «la clase de políticos griegos que no han trabajado en su vida»

Agricultura, Satanismo y minas antipersona 

Vestido de negro, desde la raíz de su melena hasta sus botas Rangers, Barmbaroussis milita en Amanecer Dorado desde hace unos diez años. Ha integrado perfectamente el discurso oficial: «La división política entre derecha, izquierda y centro es artificial. Están los que aman Grecia y luego los demás». Empezó colgando carteles y repartiendo octavillas en su región natal, en el oeste de Grecia, antes de enrolarse en el partido «para ayudar a los griegos». A la imagen de una ONG, el partido lleva a cabo acciones concretas entre la población: distribución de comida, de ropa, ayuda a personas mayores o consultas médicas gratuitas. La prioridad del partido: «reestablecer el orden». Sus pilares: «la patria, la religión y la familia».

Cuando no apoya la mano sobre su corazón, Barmbaroussis juega con su rosario. «Hay quien intenta hacernos pasar por adoradores satánicos, que se reúnen en cuevas para comer niños. Tenemos dos brazos, dos piernas, somos cristianos ortodoxos», remarca con un hilo de voz.

Buenos samaritanos, vaya. Un video que circula por internet muestra a Barmbaroussis, acompañado de otros militantes de Amanecer Dorado, irrumpir en un mercado de Messolonghi y destruir las paradas de algunos inmigrantes. «Fuimos a petición de los comerciantes y golpeamos algunas cajas vacías, eso es todo. Los medios exageran».

« Grecia es la cuna de europa y la revolución nacerá en atenas»

Las agresiones físicas y las intimidaciones ilegales se han convertido en algo común entre los militantes de Amanecer Dorado, que practican con asiduad «batidas» para «limpiar» los barrios de inmigrantes. Asesinaron a un paquistaní en enero de 2013. Barmbaroussis dibuja una leve sonrisa: «Es evidente, no todos nuestros votantes actuan de manera sensata. Los griegos no son racistas, pero es el momento de trazar una estrategia política para luchas contra la inmigración ilegal» ¿La solución? Sembrar la frontera con Turquía de «minas» e instalar «policías armados». También abogan por restablecer la pena de muerte para los «asesinos», inmigrantes o no, que transforman el país en una «jungla». Son peligroso y, además, «transmiten enfermedades». 

Amanecer Dorado, con una propaganda y símbolos similares a los del nacional-socialismo, es a menudo considerado un partido «neonazi». «Digamos que más bien son los alemanes quienes nos han plagiado. La cruz gamada es un símbolo griego y el saludo hitleriano fue tomado de la Antigua Roma. Forma parte de nuestro patrimonio cultural». Si bien Barmbaroussi no tiene nada en contra de la Alemania del III Reich, Angela Merkel no es santa de su devoción. Criada en la antigua RDA, la Canciller es, por fuerza, «comunista», aunque su política actual «carece de solidaridad». El diputado de Amanecer Dorado, que no habla inglés y preconiza una pronta salida de la Unión Europea, se siente sin embargo europeo. «Grecia es la cuna de Europa y la revolución nacerá en Atenas», afirma.

El remedio a la crisis y a la deuda propuesto por el partido es también muy simple. «Detener los préstamos del BCE, salir de la zona euro y volver al dracma. Un país soberano debe tener su propia moneda». Hace falta restablecer la producción nacional, porque «Grecia importa demasiados productos». Y así convertirse en «autosuficientes». «Los griegos deben volver al campo y trabajar la tierra. Tenemos muchos recursos», dice.

Kostas Barmbaroussis dejó hace tiempo la agricultura. Desde que es diputado tiene un sueldo de parlamentario que oscila entre los 7000 y los 8000 euros, de los cuales él transfiere la mitad al partido, por la causa. «Somos gente normal. No tenemos nada que esconder»

Fotos : Une et Texte © foto oficial del Parlamento (cortesía) ; Videos (cc) PlumeaberlinX/YouTube