Ana Colovic Lesoska: Sentido y Sostenibilidad

Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2015

¿Cuáles son las mejores herramientas que se pueden utilizar en la lucha contra el cambio climático? Para Ana Colovic Lesoska, estas incluyen un ejército de linces peluche y un par de pulmones inflables gigantes. Ana también es la directora ejecutiva del Centro Eco-Sense, una organización con base en Skopje, Macedonia, que lucha para crear conciencia sobre la política climática ineficaz.

Cuando Ana Colovic Lesoska era aún una niña, era ya muy protectora con la naturaleza y la vida silvestre. "De alguna forma, lo de trabajar en el sector del medio ambiente llegó de manera muy natural", afirma, "sobre la base de mis valores personales y la creencia en la justicia, el respeto y la honestidad".

Aunque este interés en la política climática no es tan común en Macedonia, a la que Ana describe como "un país anclado en los años 60" en lo que se refiere a cuestiones ambientales. A pesar de los problemas de crecimiento, el entusiasmo por el cambio permanece bajo: "Los gobiernos están acostumbrados a la rutina y protegen principalmente los intereses económicos", explica Ana. "Así que, naturalmente, tenemos mucho que decir acerca de todos los impactos negativos que las políticas actuales están causando...".

Dichos impactos negativos incluyen el riesgo que el cambio climático plantea al sector agrícola -una fuente clave del empleo rural- y los problemas a la industria de la energía. El plan de acción por el clima presentado durante las conversaciones sobre el clima COP21 en París hizo hincapié en la necesidad de reducir la dependencia de Macedonia del carbón.

Aquí es donde entra Eco-Sense, un centro de investigación ambiental diseñado para "informar y promover alternativas a los impactos ambientales negativos en Macedonia". Desde la organización creen que la comunicación es clave para descifrar los problemas ambientales de la región.

"Establecí Eco-Sense en 2002 como una organización visionaria que abriría los ojos de la gente al hecho de que la protección ambiental es realmente importante en nuestra vida cotidiana", explica Ana. La organización trabaja a través de una serie de diferentes sectores, incluido el "complicado asunto" de energía, y ayuda a motivar las campañas contra el carbón o la lucha contra las centrales hidroeléctricas que se construyen en zonas vulnerables o protegidas.

"Promovemos en nuestro país prácticamente todo lo que ocurre en otros países de la UE", comenta, "aunque nos dijeron constantemente que eso 'nunca funcionaría en Macedonia". Sin embargo, están demostrando que los críticos estaban equivocados y están llevando a cabo la ejecución de proyectos, como el sistema de alquiler de bicicletas en el el capital Skojpe, además de abogar por medidas de energía limpia en las comunidades locales, más notable por la celebración de una "marcha fúnebre" con un par de pulmones gigantes inflables.

Cuando se trata de las negociaciones sobre el clima de la COP21, Ana se encuentra entre dos aguas acerca de la diferencia que pueden suponer para la política en Macedonia: "Cuando miro el nivel de compromiso de mi gobierno para disminuir las emisiones, no me siento en absoluto optimista". Sin embargo, los compromisos mundiales le dan más esperanza: "Teniendo en cuenta que ya no hay ningún gobierno que niegue la existencia del cambio climático... es alentador. Si no llegamos a alcanzar todo lo que esperamos, la COP21 es un muy buen comienzo para alcanzar nuestro objetivo".

¿Hay esperanza en la nueva generación? Dado el auge de los movimientos verdes juveniles, y el evento COY11 que se celebró recientemente, le preguntamos a Ana cómo pueden estar los jóvenes más dispuestos para llevar a cabo un cambio: "No sabía la respuesta a esa pregunta hasta que tuve mis propios hijos", responde ella, "criarlos mientras los educas en el respeto y responsabilidad hacia la naturaleza y el medio ambiente es lo que funciona... Si los jóvenes comprenden que sus acciones producen ciertos impactos, serán capaces de cambiar sus comportamientos. ¡Esto es exactamente lo que el mundo necesita ahora mismo!".

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Este artículo forma parte del proyecto #21faces con motivo de la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP21, en París.