Andrea Manzella, pequeños pasos por Europa

Artículo publicado el 11 de Abril de 2006
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Artículo publicado el 11 de Abril de 2006

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Mientras enloquece la campaña electoral en Italia, encuentro con un constitucionalista (y pensador) que se presta a la política. Reflexión sobre la pausa de la construcción europea.

Estamos en Faenza, citados frente al Museo internacional de la cerámica. Manzella y su asistente llegan puntuales. Van colgados de un móvil y con los mismos problemas de tecnología de siempre. Por lo visto, han sido víctimas de un programa televisivo local y el Senador Manzella está algo desconsolado: “Nunca se puede discutir tranquilamente en plena campaña electoral”. Sí, porque el "Bel Paese" se prepara, con impaciencia, para las elecciones del 9 y 10 de abril, en las que se enfrentarán el centro-izquierda de Romano Prodi (al que pertenece Manzella) y elñ Polo de la Libertad, liderada por el primer minisdtro Silvio Berlusconi. Una vez hechas las presentaciones, nos metemos en un bar: café en taza grande para él, té con leche para mí.

País al que vas, Europa que encuentras

Constitucionalista y senador de la República italiana, Manzella es un íntimo conocedor de la Unión Europea, ya que es eurodiputado y miembro de la Convención que elaboró la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión. “Fue una experiencia de gran relevancia”, recuerda, “el encuentro entre dos diversas escuelas jurídicas, la anglosajona y la continental; y también la búsqueda de valores comunes unidos a las diversas identidades nacionales, también parte constitucional de la Unión”. País al que vas, Europa que encuentras viene a significar el lema de la Unión, "Unidad en la diversidad", para Manzella la verdadera quinta esencia de la original construcción europea, siendo el exceso de homogeneidad un peligro a tener siempre presente.

Una Europa más "british"

¿Pero donde iría el senador Manzella si fuera un joven estudiante Erasmus? Café, pausa, y... “Sin duda Inglaterra”, explica el senador. “No sólo para practicar la lengua, sino también para entender mejor su mezcla de políticas sociales y liberales”. Una pausa, y continúa con su tranquilidad habitual. “No hay que olvidar, además, la extraordinaria respuesta de la sociedad británica después de los atentados de Londres y su política de integración. En la práctica no todo puede ir bien, pero el modelo propuesto merece atención”. El semestre presidido por los británicos en la Unión Europea, iniciado con el valioso discurso programático de Tony Blair, se ha desarrollado posteriormente de manera más tímida, pero el Senador Manzella aprecia al premier británico y su obra, y recuerda que “en la Historia de la integración europea, Inglaterra ya no es la oveja negra de siempre”.

Jean Monnet nos tiene unidos

Me pregunto qué piensa el senador de la crisis en la cual versa Europa después de la detención del proceso de ratificación de la Constitución Europea. El murmullo en el bar se hace más insistente y el senador se acerca para poder oír mejor. Cita a Jean Monnet, pensador de la "política de los pequeños pasos", como un ejemplo y recuerda que “cuando Europa parece que está parada, el engranaje europeo continúa moviéndose en sectores específicos que permiten a la construcción europea proceder sobre temas concretos”. Sugiere mirar siempre en profundidad y no pararse en las manifestaciones exteriores de la política, porque el grado de irreversibilidad de la UE es alto. Eurojust, Eurocorps, el principio del mutuo reconocimiento en el derecho comunitario, la agenda de Doha: estos y otros aspectos concretos de la integración hacen de la UE una construcción sólida. Está mucho más preocupado de la evolución de las relaciones diplomáticas con Irán porque una tercera guerra después de Afganistán e Irak sería “un evento dramático”.

Tiene las ideas claras también sobre la pausa de reflexión que la UE se ha dado y sobre las iniciativas emprendidas mientras tanto para estimular la discusión. El "Plan D" de la Comisión Europea -concebido para "comunicar" más sobre Europa- no le convence. “Se gasta mucho dinero en estas iniciativas de propaganda, pero ¿qué resultado producirán? Los problemas no se resolverán colgando un millón de carteles”. “¿y la sociedad civil?”, pregunto. “Aquí el problema es distinto” precisa. “Las articulaciones sub-estatales, los encuentros de asociaciones que discuten, los estudiantes Erasmus que viajan: cuando personas e ideas se mueven, Europa mejora”.