Andrea Nahles, la izquierda de abajo a arriba

Artículo publicado el 11 de Marzo de 2006
Artículo publicado el 11 de Marzo de 2006

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La izquierda alemana tiene un rostro, el de Andrea Nahles, de 35 años, intrigante miembro de la junta directiva del SPD. Esta mujer defiende sus ideas a capa y espada no sólo en Alemania, sino también en Europa.

Su oficina se encuentra en el primer piso del Congreso, edificio acristalado situado junto al Parlamento en Berlín; allí no cabe ni un alfiler. En el armario, sólo tres abrigos colgados, sobre la mesa, montañas de papeles. Las vistas desde la ventana, lejos de ofrecer una bucólica estampa del río Spree helado, nos descubren más oficinas apelotonadas.

A la cara

La mujer de éxito del Partido Socialdemocrata alemán ni siquiera tiene tiempo para almorzar. En el hueco de su agenda, a mediodía, su colaboradora deja escapar la pregunta al pasar “¿un café?”. “Si, gracias”, responde con un murmullo la joven lider. Con sólo un apretón de manos me doy cuenta de que Nahles es una de esas personas que se meten a fondo. En la próxima media hora me dejará claro lo que significa trabajar a destajo.

De pronto, un áspero y sincero aluvión de palabras fluye. Sus sentencias, precisas, consiguen el efecto deseado, asi como tambien sus gestos encolerizados. Con su peculiar sonrisa hace frente a toda critica que le acecha. Sin duda, su presencia tiene gancho. Y, sin embargo, no existe casi nadie en el SPD que haya protagonizado tantos conflictos publicos con los miembros importantes de su propio partido como lo ha hecho Nahles. Desde luego, prefiere decir las cosas a la cara, públicamente; los enfrentamientos secretos no van con ella. Nahles no sólo actua de modo contrario a las costumbres de su partido, sino que tambien tiene ideas opuestas a la corriente principal del SPD. “Las ideas de izquierda deben cobrar mayor peso en la politica”, asegura la líder de 35 anos. Por este motivo, hace 5 años fundó el Foro de la izquierda democratica 21, una alianza de jovenes de izquierda del SPD del que ella misma es representante hasta hoy. “Es muy sensato que haya agrupaciones dentro de un mismo partido, de forma que se adquieran más oportunidades de ser escuchado. De hecho, en el seno de otros grandes partidos ocurre exactamente lo mismo”.

Ser débil en la sociedad no significa ser un débil

Pero, ¿qué significa hoy en dia ser de izquierdas? Cuando se menciona el Partido de Izquierdas, agrupacion de ex comunistas del Este y socialdemocratas decepcionados del Oeste, a Nahles, mujer de discurso deliberado y sensato, le hierve la sangre. “El Partido de izquierdas no ha asumido su papel de “ser de izquierdas”, dice con vehemencia. En este preciso momento me alegro de no llamarme Gregor Gysi y de no ocupar un escaño por el Partido de Izquierdas en el Parlamento alemán. Naturalmente, admite Nahles, el partido de izquierdas se entiende como el intercesor por los débiles sociales. Curiosamente, el partido no se toma en serio a los ciudadanos: “los ciudadanos no son víctimas; al contrario, de ellos proviene la fuerza que constituye nuestra sociedad. Los débiles de la sociedad no son forzosamente personas débiles”. Bien ¿pero cómo se describe esta justicia social para los ciudadanos fuertes? “Algunas personas no encuentran inmediatamente el ascensor de subida y deben tomar las escaleras. Se debe ayudar a las personas a recorrer este difícil camino”.

Asimismo, Nahles también dedica afiladas palabras a los pacifistas rigurosos de su partido. “Son inauditas las posiciones que se sostienen en el Parlamento desde el ala de la izquierda. Populares, desde luego, pero completamente alejadas de la realidad”. Alemania en el siglo XXI, en el corazon de Europa, forma parte de alianzas tales como la UE, la OTAN y la ONU, lo que supone obligaciones y responsabilidades, no debemos olvidar esto. Atención: ¿No era la libertad un ideal clásico de izquierdas? ¿Dónde quedó el espíritu ofensivo de aquellos críticos del militarismo que no agachaban la cabeza?

Su pragmatismo lo demuestra también en los conflictos internos de su partido. Si bien es cierto que contribuyó el otoño pasado a la caída del jefe de su partido, Franz Müntefering, no quiso coronarse como secretaria general. ¿Ayer se trataba de combatir y hoy hablamos de cooperar? No, para ella existen unos límites en la escalada política. “Quien piensa que la política es conseguir lo imposible, tiene ideas muy inocentes”.

Republicanos de izquierdas

Andrea Nahles no ha perfeccionado las principales habilidades políticas de moda sólo a nivel nacional. De hecho, los jovenes del SPD junto con los franceses de Gauche Socialiste fundaron el Club Europeo, cuyo objetivo primordial es constituir una República Europea”, una Europa formada por regiones con fuerza, que posea una Constitucion parecida a la propuesta, pero que siga un principio básico, ser justa socialmente, que tenga una orientacion político-ecónomica similar a la de la actual UE. Sin embargo, no ayuda absolutamente nada el hecho de que los franceses hayan abierto una brecha tan grande”, lamenta la diputada socialdemócrata. La comedia protagonizada por muchos socialistas en contra de la Constitución es algo que se escapa a mi entendimiento. El No francés a la Constitución fue un verdadero golpe para nosotros”, confiesa. ¿Quizás hace falta un nuevo aliado? “Polonia es un país importante; sin duda, pueden convertirse en un aliado fuerte”, reflexiona en voz alta.

Para Nahles el futuro se encuentra en un proyecto alternativo para Europa, en las llamadas organizaciones de base que se están extendiendo a lo largo y ancho de toda Europa a gran velocidad. Sólo entonces se puede desarrollar la fuerza necesaria para el cambio de las relaciones existentes. No en vano, Andrea Nahles es miembro convencido de Attac. Una revolución de raíz, a fondo. ¿Y qué hay del joven que ha estado en paro durante una larga temporada y que ni tan siquiera se puede permitir un televisor? ¿No es eso utopía de izquierdas? Ideas muy populistas, sin duda, pero alejadas de la realidad. Por supuesto, se trata de su generación, una generación muy orientada hacia una carrera, hedonista, posiblemente también algo apolítica. Es cierto que no vivimos en estos momentos una época tan despierta políticamente como lo fue el añoo 1968. “Ahora es el momento de demostrar para qué está cualificada nuestra generación”, asegura esta líder de 35 años con fuego en los ojos.

Andrea Nahles hace tiempo que lo tiene claro: va a tomar responsabilidades dentro del Partido Socialdemócrata, con el fin de conseguir el proyecto de una República Europea de izquierdas, para construir una Europa más justa. Libertad bajo el lema: Europa necesita un cambio, un cambio que debe provenir desde muy abajo, desde la izquierda de los ciudadanos.