Androides y tecnología: El humano del futuro

Artículo publicado el 6 de Agosto de 2015
Artículo publicado el 6 de Agosto de 2015

Stefan Greiner es un científico especialista en androides, partidario del "hactivismo" y cofundador de Cyborgs E.V., una plataforma de discusión científica con sede en Berlín. Se le conoce por observar y hackear su propio cuerpo y funciones emocionales. Una entrevista sobre humanos, androides y el futuro.

Cafébabel: ¿Podría decirse que el futuro ya está aquí?

Stefan Greiner: Percatarse de que el 90% de las personas en el metro miran fijamente la pantalla de sus smartphones es un fenómeno común. La mayoría de nosotros tenemos la impresión de estar dominados y consumidos por la tecnología. Creo que esto no se trata más que de una fase de transición hacia el momento donde se haga uso de la tecnología más cooperativamente –de igual forma en que movemos las extremidades–, de manera que uno no se distraiga moviendo el cuerpo mientras se mantiene una conversación. Podemos sentir emociones con el cuerpo, sin importar si éste lo componen sustancias biológicas o tecnológicas. Las extensiones tecnológicas permitirán expandir el alcance de nuestra experiencia emocional.

Cafébabel: Ha definido los androides como humanos que han mejorado sus habilidades físicas y mentales a través de la tecnología. ¿Son los teléfonos móviles un ejemplo de ello?

Stefan Greiner: Sí, constituyen un buen ejemplo. Son diferentes niveles en los que se externalizan distintos aspectos de nosotros mismos en estos dispositivos. Existen simples tareas de externalización, por ejemplo, quizás podamos recordar de memoria uno o dos números telefónicos, pero el resto se almacenan en la memoria externa del equipo; no se trata sólo de los datos que se almacenen localmente.

El acceso constante al Internet y a servicios de localización provee al usuario de un teléfono inteligente de una especie de exoesqueleto mental con un rango amplio de capacidades que se integran a la perfección con la vida diaria. A medida que estos dispositivos se hacen menos voluminosos y más cómodos de transportar, mi hipótesis para el futuro es que daremos cada vez más espacio a la información organizada y procesada externamente concerniente a uno mismo. Al hacer eso, se vive en un constante intermcabio de información entre nuestas partes biológicas y tecnológicas –lo que constituye un organismo cibernético, es decir, un androide.

Cafébabel: Con respecto a la interacción humano-ordenador y los retos que supone, ¿cómo prevé el futuro?

Stefan Greiner: La manera en la que se interactúa con la tecnología –sentarse frente al ordenador, por ejemplo– es, digamos, inapropiada. Presionar las teclas del teclado y leer pequeños caracteres en pantallas grandes constituye la mayor parte de la interacción con nuestro ordenador hoy en día. En buena parte, esto se limita a lo visual y auditivo, además de consumir mucho tiempo y energía.

En el futuro, no quisiera tener que llevar conmigo todos mis dispositivos al parque y trabajar desde allí. Preferiría que estas funcionalidades estén integradas en mi ropa, al menos parcialmente, proporcionándome una sutil retroalimentación no sólo auditiva y visual sino háptica (e.g, táctil) y térmica. Con suerte también existirán unas pequeñas lentes que, al colocarlas sobre mis ojos, sobrepongan información visual en mi campo de visión, de manera que no necesite más las pantallas grandes.

La interacción humano-ordenador, como cualquier otra, será más de naturaleza dialógica que el de una relación amo-esclavo. Se trata de combinar lo mejor de las capacidades biológicas y tecnológicas de una manera no intrusiva y “equitativa”.

Cafébabel: ¿Cree que la evolución tecnológica podría cambiar a las personas y acabar envolviendo todos los aspectos de su vida?

Stefan Greiner: Creo que el término “coevolución” de tecnología y humanos encaja mejor en la descripción de lo que ha venido sucediendo desde que nos denominamos “humanos”. De hecho, una de las capacidades humanas únicas es la de integrar relaciones complejas con componentes no biológicos dentro de nuestras identidades. Soy partidario de la noción “androide de nacimiento” de Andy Clark, que expresa la capacidad del humano de adaptarse a un ambiente siempre cambiante con la ayuda de herramientas no biológicas. No hay un dualismo ni competencia entre lo tecnológico y la evolución humana –ambos van de la mano. Además, la plasticidad cerebral está cambiando constantemente el cableado del cerebro, aunque no seamos conscientes de ello.

Cafébabel: ¿Cómo entra en juego el tema de la ética?

Stefan Greiner: Es un dilema generalizado: La ética está basada en convenciones morales de una determinada época, en la concepción prevalente de la humanidad. Si colocamos esto a la par del cambio acelerado de los procesos coevolutivos tecnológicos y humano-máquina, la ética actual no puede mantener el paso.

En muchas discusiones éticas, todavía persiste la imagen del humano autónomo y totalmente autocontrolado, diferenciado de objetos y otras formas de vida que le rodean. Desde mi punto de vista, se trata de un enfoque muy dañino y errado, con raíces en la filosofía cristiana y kantiana. Además de compartir el control de la tecnosfera (el mundo tecnológico), también compartimos nuestra identidad con un ambiente o naturaleza más amplio. Como androides, somos sólo un subsistema de un sistema más grande, nuestro planeta, y el universo como un todo.

Estamos en constante intercambio con todo y, por tanto, nos autogobernamos sólo en parte. Hacer el cambio hacia este nuevo tipo de autopercepción androide representa uno de los más grandes desafíos éticos: establecer nuevos puntos de vista para un futuro androide donde los humanos no se perciban como seres biológicos autónomos sino como seres que compartan el control y responsabilidad con un amplio rango de otros seres.

Cafébabel: ¿Cómo ve la atención médica en el futuro?

Stefan Greiner: La aplicación de implantes tecnológicos en el campo médico ha gozado de aceptación social durante mucho tiempo. Nadie pondría en duda la eficacia de un marcapasos o de órganos o extremidades artificiales. Muchas de las aplicaciones creadas hoy en día nublan la línea entre lo que se denomina médico, fitness o mejoramiento. Dispositivos ponibles capaces de hacer seguimientos de valores fisiológicos y de hasta predecir enfermedades están abriendo un amplio espectro de nuevas aplicaciones en medicina predictiva y una nueva reorganización del sistema de salud, con vistas hacia un paciente autoempoderado.

Desde mi punto de vista, el futuro de la atención médica está profundamente entrelazado con distintos tipos de sistemas de asistencia técnica. Ya existen los biostamps, tatuajes electrónicos capaces de detectar ciertas fluctuaciones en el sistema biológico y pueden alertar al paciente de, por ejemplo, una falta de un mineral específico o de una vitamina.

Cafébabel: Dice que el ser humano y las máquinas ya están fusionadas. ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos?

Stefan Greiner: El proceso coevolutivo de humanos y tecnología no es ni positivo ni negativo. Si bien adquirir la capacidad de desarrollar una visión más amplia de lo que nos rodea, un nuevo entendimiento de la naturaleza y nuevos enfoques en cuidados de la salud son aspectos positivos, los aspectos negativos se ubican claramente en el lado del actual sistema capitalista. Parte de nuestro ser no sólo contiene inherentemente la lógica capitalista de edificar nuevas jerarquías y competición dentro de una sociedad orientada hacia los logros, sino que pertenece a grandes compañías. El cuerpo puede literalmente caer en bancarrota, como las compañías, dentro de ese sistema. Va en contra de la idea de una sociedad androide inclusiva, donde cualquiera que lo desee puede acceder a nuevas capacidades tecnológicas.

Cafébabel: Dentro de esa relación, ¿prevé un futuro dividido entre gente rica que pueda disfrutar estos recursos y gente pobre?

Stefan Greiner: Si seguimos los pasos de las normas sociales de la actualidad, estaría totalmente de acuerdo en que la simbiosis humano-máquina ampliaría la brecha entre ricos y pobres. Es similar a lo que se observa del acceso a la educación –si tienes dinero, puedes acceder a una mejor educación.

La tecnología como tal no es sólo una herramienta para acceder a la educación del futuro, es también un medio para desarollar la personalidad y la percepción que uno tenga del ambiente –de esta manera, otorgar o no el acceso a la tecnología conlleva implicaciones profundas en la vida del individuo y sus derechos democráticos.