Andrzej Duda: El presidente populista de Polonia

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2015
Artículo publicado el 27 de Mayo de 2015

La aplastante victoria del conservador Andrzej Duda en las elecciones presidenciales polacas de este domingo es de las más sorprendentes. El presidente titular, Bronislaw Komorowski, se ha mostrado demasiado confiado en sí mismo y ha apostado por los malos candidatos. Mientras tanto, Duda se ha anotado varios tantos gracias a sus promesas electorales. 

En Polonia, la noche de la votación tuvo su propio significado simbólico multiplicado. La aparición de las valoraciones, previstas para las 21:00h de la noche, se retrasaron cerca de media hora por el fallecimiento de una persona en una de los centros de votación, en la parte occidental de Polonia. En la televisión, los periodistas se burlaban del hecho de que todo el país estaba esperando a los habitantes de una aldea para descubrir lo que los medios sabían desde hacía tiempo: que el conservador Andrzej Duda había vencido al presidente Bronislaw Komorowski con aproximadamente el 54% de los votos.

Komorowski, de 62 años, tan solo obtuvo el 38% de los votos convirtiéndose en el último candidato de la Polonia rural. No logró ni durante su mandato, ni durante la campaña electoral, comprender las inquietudes de los ciudadanos que siguen, a su pesar, los incesantes cambios económicos y sociales.

Duda, candidato de la juventud

A pesar de que la capital polaca, Varsovia, está en plena ebullición, hace tiempo que dejó de ser la ciudad representativa del país. Duda, el joven candidato de 42 años del partido conservador Derecho y Justicia (PiS), liderado por Jaroslaw Kaczynski, ha sumado puntos no solo entre la población rural sino también entre los jóvenes de 18 a 29 años. Los jóvenes votantes, que se decantaron mayoritariamente en la primera vuelta por el cantante de rock Pawel Kukiz, no han confiado en las declaraciones de Komorowski sobre la "libertad" y la Polonia "racional" que se supone que representa, mientras que Duda es la cara de una Polonia "radical".  

La victoria de Andrzej Duda es igualmente un triunfo para el jefe del partido, Jaroslaw Kaczynski. Este último no ha querido mostrarse durante la campaña electora para no irritar a los votantes más moderados. Además, igualmente durante su discurso, Duda no ha mencionado en ningún momento al jefe del partido, agradeciendo tan solo a los votantes, a su equipo y a su adversario Komorowski por su fair-play electoral. 

Sin embargo, el temor de que Duda se vuelva tan radical como su jefe de partido durante su mandato, es exagerado. Mientras que Jaroslaw Kaczynski era presidente, se enfrentó a los homosexuales, los comunistas y los conspiradores extranjeros, Duda debería ser más moderado. Lo mismo ocurre con a la política interior y exterior. Por ejemplo, Duda condena con mayor vigor que su predecesor a los nacionalsitas en Ucrania y reivindica que Rusia devuelva por fin los restos del avión que se estrelló en 2010 en Smolensk. Un avión en el que Lech Kaczynksi, presidente en aquella época, falleció. 

Euroscépticos

Se espera que haya también un poco más de distancia simbólica frente al gobierno alemán. En lo que respecta a la Unión Europea, Duda ha anunciado que la adhesión de Polonia al euro será debatida más tarde, en concreto "el tiempo que los polacos continúen ganando menos que los habitantes de Europa del Oeste". Más que la política exterior, son sus promesas sociales las que han permitido a Duda, jurista y parlamentario en el seno de la Unión Europea y procedente del segundo rango de PiS, marcar las líneas de su política. No es casualidad que haya logrado un entendimiento entre los dos grandes sindicatos del país de cara a su estrategia. Duda pretende acabar con la jubilación a los 67 años, detestada entre la población, que aumenta en torno a 750 euros el montante no imponible, y la introducción de prestaciones familiares de 120 euros. 

Podemos preguntarnos hasta qué punto podrá respetar sus promesas. El presidente polaco no tiene tanto poder como sus homólogos americanos o franceses. Sin embargo, puede, gracias al sistema semipresidencial del país, decidir la política exterior, proponer leyes al Parlamento e incluso bloquear las proposiciones de ley del Gobierno.

Hasta las elecciones parlamentarias de otoño, Duda deberá coaligarse con la ministra presidencial Ewa Kopacz de la Plataforma Cívica (PO) en el poder. La PO, que estaba hasta ahora en funciones, debe esperar que la izquierda dividida forme una posible alianza. Y el PiS de Kaczynski podría seducir el partido de protesta para recuperar al cantante de rock Pawel Kukiz. 

El autor de este artículo, Jan Opielka, es corresponsal de n-ost en Europa Occidental para la revista ostpol