Angela Merkel: un perfil fuera de lo común

Artículo publicado el 5 de Diciembre de 2005
Artículo publicado el 5 de Diciembre de 2005

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Cristianodemócrata, líder de la oposición, 51 años, alemana del Este, científica, ambiciosa: todo un logro para la primera mujer llamada a convertirse en Canciller de Alemania.

La historia del ascenso al poder de la candidata conservadora Angela Merkel no tiene nada de ordinario. Hace 32 años, en plena Guerra Fría, se embarcó en la carrera de Física en la Universidad de Leipzig. Tras graduarse decidió permanecer en el mundo académico y comenzó a trabajar como investigadora en el Instituto Central de Fisicoquímica. La candidata a la cancillería de Alemania este año por la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana (CDU/CSU) no saltó a la vida política activa hasta 1989, cuando se inscribió en las filas del Demokratischer Aufbruch (Despertar Democrático), un nuevo partido de la Alemania Oriental impulsor de reformas democráticas. Merkel se unió a la CDU tan sólo dos meses antes de la reunificación de Alemania en 1990, siendo nombrada para su primer cargo serio a los pocos meses al ocupar la cartera del Ministerio de la Mujer y la Juventud. Sus otros nombramientos incluyen el de Ministra de Medioambiente (94-98), Secretaria General de la CDU (98-00) y líder de la CDU (2000 en adelante). Ahora parece que se va a convertir en la primera mujer gobernante de Alemania desde la Emperatriz Teofania en el siglo X.

Cristianismo y Comunismo

Como hija de pastor luterano, la religión se le inculcó a Merkel desde una edad muy temprana y sus creencias juegan un papel importante en su pensamiento político. Siendo atea hubiera sido "mucho más difícil" acarrear responsabilidades políticas hasta sus últimas consecuencias, declaró al periodista alemán Hugo Müller-Voggs. No obstante, Merkel se ha mostrado más bien liberal con respecto a temas tan candentes como la investigación con células madre y bioética, también con los derechos de los gays. Dejando de lado las enseñanzas protestantes de Lutero, Merkel está también familiarizada con las creencias de otro paisano suyo: Karl Marx. De niña, en la comunista Republica Democrática Alemana (RDA), ningún soldado soviético le robó jamás su bicicleta. Las experiencias de Merkel bajo el régimen totalitario han tenido un gran impacto en su vida. Tal como escribe el periodista Roger Boyes, "Merkel es un producto del comunismo: sus instintos, su desconfianza hacia el resto de los hombres, su olfato para la conspiración, incluso su carrera parece seguir un plan pentanual muy personal". Aún así, políticamente hablando esta Ossi (alemana del este) se encuentra tan distanciada del comunismo como sea posible. La coalición CDU/CSU siempre ha mostrado una férrea oposición al comunismo, al socialismo y a todas las demás ideologías "de hoz y martillo". Todo esto se ve claramente resumido en el slogan de uno de sus viejos posters electorales: "El camino al Marxismo es el camino a Moscú".

Líneas políticas

No sorprende entonces que Merkel se defina a sí misma como la antítesis de todo lo que representa el actual Gobierno socialdemócrata, incluso aunque ella y su partido apoyaran las reformas "anti sociales" por las que la izquierda tanto critica al actual Canciller Schröder. En cuanto a asuntos domésticos, las prioridades de la líder de la CDU pasan por llevar a cabo reformas económicas en la seguridad social, bajar los costes laborales y simplificar el sistema fiscal. En otras palabras, Merkel espera que disminuir la intervención estatal ayude a relanzar la renqueante economía alemana.

La elección de Merkel podría suponer una nueva era para las relaciones internacionales. En un encuentro informal, le comentó a Chirac que aunque los fuertes lazos entre Francia y Alemania son importantes, estos "no pueden mantenerse a expensas de otros países". Aquí, Merkel apunta a las relaciones con Polonia, los EE UU y el Reino Unido. Las relaciones con estos dos últimos han estado sumidas en una considerable tensión desde la segunda Guerra del Golfo. De hecho, su visión de Europa es muy similar a la de Blair. Quiere que la UE se posicione como complementaria a los EE UU en lugar de ser competidora. En cuanto al este, Merkel insinuó que en caso de ganar las elecciones haría frente al presidente ruso Putin por su estilo antidemocrático de gobernar. No sólo sería el primer Canciller capaz de comunicarse en ruso con el Presidente, sino que sus críticas contrastarían con las amistosas relaciones que mantienen Schröder y Putin.

¿Maggie Merkel?

En numerosas ocasiones la líder de la oposición ha sido comparada con Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido de 1979 a 1990, hasta el punto que la prensa alemana la ha llegado a bautizar como "La Dama de Hierro", "La Chica de Hierro" o incluso "Maggie". Las conexiones entre Merkel y Thatcher son de veras chocantes. Ambas políticas empezaron como científicas -de hecho Thatcher obtuvo un título de Química en Oxford-. Ambas son conservadoras neo-liberales que hicieron carrera en un partido dominado por hombres. Margaret Thatcher fue capaz de llevar de nuevo al poder al partido conservador tras haber perdido dos elecciones consecutivas. Ahora, está por ver si Merkel es capaz de lo mismo.