Anne-Marie Autissier: Vivir como europeo para servir a Europa

Artículo publicado el 9 de Enero de 2009
Artículo publicado el 9 de Enero de 2009
Maestra de conferencias en el Instituto de Estudios Europeos, esta cincuentenaria metomentodo tiene un hilo conductor: la Europa de la cultura

El invierno asoma su nariz. Estoy sentada tranquilamente con un café y un cigarro en el Réveille Matin, un encantador restaurante de renombre, con un mostrador de gran tradición parisina. El lugar debe prestarse a confidencias, ya que sentados en la mesa de al lado hay dos jóvenes, estudiantes probablemente, en medio de una entrevista. Anne-Marie llega rodeada de colores cálidos, agotada tras las últimas y trepidantes semanas. Y sin embargo a este pedacito de mujer no le falta energía. Recupera el aliento durante unos minutos hablando de todo y de nada mientras bebe a pequeños sorbos su coca-cola light. “¿Por dónde empezamos?”, me pregunta, entusiasmada. Desde luego no carece de preparación, toda sobre Europa. Catedrática de Letras, escritora, traductora... Esta comprometida metomentodo está llena de cautivadoras anécdotas.

Creando Europa

El tema principal de la carrera de Anne-Marie Autissier es la Europa de la cultura. Justo antes de la ampliación de 1986 y de la Europa de los 12, lanzó un proyecto precursor e innovador, acompañada de Jean Michel Djian, antiguo redactor jefe de Monde de l’éducation. Se trata de la Eurocreation, la agencia francesa en favor de las iniciativas de los jóvenes europeos. “Estábamos en pleno periodo del relanzamiento europeo y había un verdadero problema de ciudadanía, recuerda Anne-Marie. Sentíamos que las instituciones avanzaban, pero alejadas de sus ciudadanos, y en particular de los jóvenes. Temíamos que vieran Europa solo por lo que les quitaba y no por lo que les ofrecía”.

Siete años de exaltación, de creación siguieron con numerosos proyectos, entre los que se encontraba la Cantera de jóvenes artistas, llevada por jóvenes independientes. “Las cosas no están hechas para durar”, continúa Anne-Marie. A pesar, o gracias a su éxito, la agencia cierra en 1992. Pasa página: “El papel de pionera es el de crear condiciones para su desaparición. Una vez que las cosas se banalizan, significa que la apuesta ha tenido éxito. El problema es que la gente a menudo confunde aquello que han creado con la propia persona”.

Davduf / flickr

Albania, la experiencia de otra Europa

Después de Eurocreation, encadenó experiencias de lo más eclécticas, todas con la Europa de la cultura como hilo conductor. Esta experiencia la puso pronto al servicio los estudiantes del Instituto de Estudios Europeos (IEE), antena pluridisciplinaria dedicada a Europa de la universidad de París VIII, donde actualmente es jefa de conferencias en sociología de los medios de comunicación y de la cultura. Al mismo tiempo, publica varias obras, la última de las cuales, L’Europe des festivals, tengo aquí junto a mi taza de café. Autora desde luego, pero también traductora... ¡De albanés! Una capacidad no muy común y que llama la atención, así de buenas a primeras. Esta “otra historia”, me la cuenta con un deleite que no intenta reprimir.

En 1980, Anne-Marie agarró al vuelo la oportunidad que le ofreció Inalco (donde estudiaba) de convertirse en agregada cultural en Albania. Se fue allí para dos años: “Otro mundo, geográficamente en Europa pero con referencias de origen no europeo. En aquella época apenas se hablaba de países europeos, y menos aún de la CEE como entidad, Albania, que había estado relacionada con Europa histórica y geográficamente, vio rotos todos sus lazos con el exterior, de Yugoslavia a China, pasando por Rusia. La Corea del Norte de la época, en cierta manera”.

vargacsalad / flickrElla descubre la vida “en una sociedad que aspiraba al comunismo y bajo un régimen que parecía no hacer ninguna concesión sobre el plano internacional y donde todos los encuentros estaban controlados”. Albania, y por extensión los Balcanes y Europa central y oriental, serían una importante fuente de inspiración en su carrera. Solo hace falta echar un vistazo a su bibliografía para comprobarlo. Hoy en día disfruta viendo a los artistas y los universitarios albaneses “reencontrarse con Europa”.

En su tiempo libre, saca partido a su talento como traductora para dar a conocer a estos autores y su increíble creatividad. Como consecuencia de un encuentro fortuito en un festival de cine en Tirana, traduce al francés a Bashkim Shehu en Editions des péninsules, hijo del antiguo número dos del régimen, que se suicidó en 1981 mientras ella se encontraba en la capital albanesa. Un hecho que le marcó profundamente. Esta mirada un poco más allá del este, precursora, se encuentra a día de hoy naturalmente en el IEE, que se demuestra en un balance muy positivo: hay muchos jóvenes solicitantes y se han desarrollado numerosos intercambios con Albania.

Periodismo cultural

Las últimas gotas de café en el fondo de mi taza están frías desde hace ya bastante, cuando recuerda su “último oficio”: periodista cultural. Actualmente dedica su prolífica pluma a Culture Europe Intenational, una revista de prensa cultural y europea en línea que ella misma preside. En el nombre de esta publicación, está claro lo de ‘Culture y Europe’, pero, ¿por qué ‘international’? Para Anne-Marie Autissier es evidente: “A partir de ahora, Europa es una región del mundo, un ejemplo a tener en cuenta, cierto, pero no el único. No podemos proyectar la integración europea sin esta noción de integración regional en la escena internacional”.

La gente fumando delante de sus platos nos recuerda que es la hora del almuerzo. ¿Cuáles serán sus últimas palabras? Será la sociología: “Sobre todo es interesante observar cómo las sociedades evolucionan con respecto a cuestiones europeas, y que Europa somos nosotros”. Para ello hay una prioridad: “Aprovechar las ocasiones de vivir, estudiar, de trabajar como europeo, es el mayor servicio que podríamos hacerle a Europa”.