Aprender a apreciar el fútbol '¡No estoy escribiendo un artículo sobre fútbol!' 

Artículo publicado el 9 de Noviembre de 2015
Artículo publicado el 9 de Noviembre de 2015

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Hace una semana, durante el primer encuentro con Cafebabel, se discutieron muchos tópicos para escribir. Siendo el fútbol, uno de los más populares entre los jóvenes europeos y turcos. Alguien sugirió que el artículo debería escribirlo una chica, porque sería divertido. Yo intenté avisarles: '¡No escribiré un articulo sobre fútbol!', pero sin éxito.

El fútbol no es exactamente mi especialidad, y para ser honesta, no soy una gran fan. Sin embargo, que quede claro que yo fui víctima...así que aquí estoy, escribiendo un artículo sobre fútbol. Y aproximadamente he visto unos diez partidos de fútbol en toda mi vida. La única vez que los vi fue durante la Copa Mundial. Y de acuerdo, solo cuando jugaba el equipo holandés. Me daban igual los demás equipos. Los vi jugar hasta que quedaron eliminados y tan pronto como esto ocurrió, perdí el interés. No seguir y apoyar a tu equipo durante la Copa Mundial, no está bien. Casi me veo pasándolo bien. Pero confieso que la principal razón de que mirase los partidos fue porque siento que es como una obligación social.

En Turquía, el fútbol es un asunto serio. Por el bien estoy escribiendo este artículo, he hecho un poquito de búsqueda sobre los equipos de fútbol en Estambul y me he dado cuenta que junto a Galatasaray, Fenerbahçe y Besiktas, está también Kasimpasa en la Superliga. Fuera de estos cuatro, mi equipo favorito es sin ninguna duda Galatasaray. Por obvias razones: son los líderes de la Superliga (ser partidario de la victoria es una apuesta segura), vivo en el area de Galatasary (uno nunca debe provocar a sus vecinos) y Wesley Sneijder juega ahí, el cual es un jugador holandés (uno nunca debe traicionar a su país). Además, he sido influenciada por mi antiguo compañero de piso, el cual era un apasionado fan de los Galatasaray. Me hizo ver sus partidos y me bombardeó diariamente con los hechos gloriosos de la historia del club. Puedes decir que combinando todos estos hechos, me hacen a mí una verdadera y auténtica fan... y quizás, por eso, ¡debería comenzar  viendo sus partidos otra vez!

En realidad, hay una cosa que me fascina del fútbol: lo que hace que la gente se reuna para estar junta. Los jugadores, los espectadores o los seguidores, el deporte los unifica a través de un  competidor o rival común. Aún cuando la gente es enemiga, es capaz de abrazar al otro cuando el equipo que ellos apoyan está ganando. Piensa en ese super molesto vecino, que siempre intenta robarte internet...pero que durante la última Copa Mundial os lo pasásteis super bien y todas las riñas fueron olvidadas. El entusiasmo por el mismo objetivo, te unirá fácilmente a gente que jamás hubiese imaginado o a la que nunca te hubieses encontrado en ese contexto. Los eventos como las Olimpiadas y la Copa Mundial unen naciones. Sí, estas naciones vienen a competir, pero en los juegos y en los eventos, no en la guerra. De acuerdo, también ha ayudado que el Waka Waka de Shakira fuese un éxito total y en que todo el mundo se bailase esa canción, a veces siendo más importante que el propio juego. Pero el deporte tiene el poder de unir a la gente como pocas cosas lo hacen. Se habla a la juventud en un lenguaje que ellos entienden. Una cita de un hombre sabio, Mandela, con el que estoy totalmente de acuerdo, "El fútbol rompe barreras raciales".

Hace unos pocos años, en el verano del 2012, estaba visitando Estambul con mi padre, y mientras paseábamos por la noche por las calles de Estambul, nos tropezamos con un pequeño grupo de hombres viejos. Al lado de la calle, estaban sentados en sillas pequeñitas, sorbiendo sus çay, fumando cigarrillos y hablando en voz alta sobre política, deporte, trabajo y otras cosas importantes de la vida. Nos invitaron a sentarnos con ellos. A pesar de que el hombre no hablaba una palabra en inglés y nosotros ni una del turco, pero nos manejamos para tener una conversación. Y no es demasiado sorprendente, sobre fútbol. No importa la barrera del idioma, una conmunicación básica sobre equipos de fútbol y jugadores internacionales parece ser bastante fácil. Básicamente resume todos los jugadores que conoces del equipo local que tu interlocutor apoya, y confirma cuán buenos son ellos, resultado: una amistad internacional  ha nacido. Para el deleite de mi padre, los hombres conocían a Koit (Dirk Kuijt, anteriormente jugador del Fenerbahçe, ahora reemplazado por Van Persie), Snaider (Wesley Sneijder, quien en ese tiempo justamente se había unido al Galatasaray) y algunos de nuestros famosos entrenadores como Kroif (Johan Cruyff), Louis van Gaal y Ruud Gullit. Como yo no sabía nada sobre jugadores turcos, mi contribución a la conversación fue mínima, pero decidí sonreir y afirmar con la cabeza los nombres que reconocía. Era obvio para mí, que los hombres disfrutaban charlando sobre sus intereses comunes, a pesar de no hablar la misma lengua.

Esta misma pasión también tiene un inconveniente, cuando eres demasiado apasionado sobre los clubs de fútbol, hace que te conviertas en un loco, violento alborotador - algo por lo que los partidarios turcos son tristemente famosos. El vandalismo al final del partido es una rutina que no sorprende a nadie. Después de que Galatasaray ganara la liga turca de la championship en el 2012 contra Fenerbahçe, los partidarios de Fenerbahçe enfadados volcaron los coches policías y los quemaron. Sin embargo esto no fue solo en Estambul, sino en toda Turquía, un hombre que llevaba una camiseta de los Galatasaray fue atacado y apuñalado en el abdomen por los seguidores del Fenerbahçe. Tengo cero respeto por seguidores como estos, pero deseo conseguir un poquito del entusiasmo futbolístico. Por eso, planeo ver un partido. No en el estadio, prefiero gastar mi dinero en otras cosas, pero tal vez sí, en un café en Taksim. El 18 de octubre el Galatasaray estará jugando contra el Gençlerbirligi, me juntaré con mis amigos, me pondré una bufanda amarilla y roja y estaré a la cabeza del bar. Espero experimentar la emoción de todo el grupo conteniendo la respiración en los penaltis y sintiendo un poco el nerviosismo, que los seguidores del fútbol padecen cuando ven el partido juntos. Sin embargo no me ayuda,  la idea de pensar que me voy a aburrir, tal vez será mejor si hay mucho, mucho raki...