Aprender a reir como un niño

Artículo publicado el 11 de Enero de 2016
Artículo publicado el 11 de Enero de 2016

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La verdad es que con los trágicos acontecimientos del final de 2015, uno no tiene el cuerpo para bromas y chistes. Pese a todo, todavía nos queda el "yoga de la risa" y por una vez, ...¡no se trata de un chiste de belgas!

Desde finales de noviembre del 2015, la risa no está precisamente entre nuestras prioridades cotidianas. Sin embargo, Paul Flasse va a contracorriente y se enfrenta a la apatía y el pesimismo que parecen imponerse en nuestra sociedad. A este hombre no le encontraremos en ningún teatro, ofreciendo su "one-man show", no. En realidad, nos enseña a reir a través del Yoga de la risa.

«La risa es un remedio»

Flasse confiesa que, en realidad, no es cómico. Su aventura empezó hace doce años, cuando creó TroisQuatorze16 sprl: una estructura que se basa en la búsqueda del bienestar psicosocial en el ámbito laboral. « Nuestro campo de actuación es muy amplio y nuestras actividades pasan de la orientación y la reorientación profesional a la puesta en marcha de estrategias de mantenimiento del propio empleo. En este contexto, añadimos otro elemento primordial, que es es la gestión del estrés en la empresa, y para ello, nada mejor que acudir al yoga de la risa»

El denominado Yoga de la risa nació en la India y su precursor fue el Dr. Madan Kataria. En cuanto al método utilizado, la idea es muy sencilla: reir sin motivo y sin razón aparente.  «Nuestro cerebro no hace diferencias entre una risa espontánea, causada por una situación divertida o un acto de humor, y una risa forzada o provocada, nos cuenta Paul Flasse. En ambas situaciones, nuestro cerebro reacciona segregando endorfinas».

La endorfina actúa sobre el cuerpo y la mente y es la hormona del "dejarse llevar"y de la distensión, así que, una vez que el proceso se inicia, la risa está asegurada. Todo el mundo tiene derecho a reirse.

El niño que todos llevamos dentro

Durante sus reuniones, Paul no sale a la palestra a hacer reir a los participantes, sino que se limita a realizar una serie de apuntes teóricos e interactivos sobre lo que va a ser la sesión de yoga, e invitar al grupo a realizar una serie de calentamientos, ejercicios de respiración y participación en situaciones hilarantes. La endorfina se encarga de hacer el resto y los asistentes acaban riendo. 

Sabido es que son muchos los beneficios de la risa. Reir hace que nos sintamos mejor y que nos liberemos. «El objetivo de nuestros clubs de la risa es que a partir del momento en que una persona entra por la puerta, sea capaz de llegar a reirse como un niño, como el niño que todos llevamos dentro».

En una época marcada por un incremento del consumo de antidepresivos, la endorfina actúa como una morfina natural, para ayudar a curar al "paciente". Paul Flasse está convencido de las virtudes terapéuticas de la risa y su técnica se expande como la pólvora. Un centenar de bruselenses acude cada mes al Club de la Risa, en busca de descanso y relajación. 

«El Yoga de la risa permite precisamente eso, reir sin razón aparente. Aquí no hay barreras culturales », afirma. Esta técnica se lleva a cabo con ropa cómoda, sus sesiones duran normalmente entre una hora y hora y media y, aunque la discreción es una de las normas de la casa, aquí se junta la gente para reirse, entre ejercicios de respiración y relajación. Paul Flasse lo tiene claro: esto del yoga de la risa no es un chiste ...¡aunque sea de belgas!