Aris Nalci, redactor jefe de la revista turco-armenia 'Agos': “El miedo está siempre ahí”

Artículo publicado el 21 de Junio de 2010
Artículo publicado el 21 de Junio de 2010
Publicada en ambas lenguas, la publicación rompe con un enorme tabú en un país en donde la ley aún castiga “el insulto a la nación”. Hrant Drink, su fundador, lo pagó con su propia vida en enero de 2007. Aris Nalci, actual redactor del semanario bilingüe, nos explica cómo combinar el periodismo y las amenazas permanentes

©Necat Nazaroğlu/ 100100 ProjectSemanario bilingüe de 12 páginas con una difusión de 5.000 ejemplares, Agos es un caso particular en el paisaje de la prensa turca. Situado en una arteria muy frecuentada de Estambul y en un inmueble llamativo de fin de siglo, el visitante que se encuentre delante del portal de color oscuro adivinaría difícilmente que en el interior 25 personas se apresuran a elaborar esta revista publicada al mismo tiempo en turco y en armenio. Aquí prevalece la cuestión de la seguridad y la discreción es obligatoria. Más de una vez los titulares han despertado el odio y la ira de los nacionalistas turcos. Hace tres años, Hrant Dink lo pagó con su vida. El fundador y premier redactor jefe de Agos murió asesinado por un joven originario de Trabzon, en la costa del Mar Negro, porque luchaba por la defensa de los derechos de la minoría armenia y por una verdadera democracia en su país. Se mata a veces por menos que esto y, además, en toda legalidad. El artículo 301 del Código penal, que sanciona severamente a toda persona reconocida como culpable por haber “insultado la identidad turca”, demuestra que en Turquía la democracia aún tiene un largo camino por recorrer. La lectura de este artículo suscita muchos miedos y no sólo a Amnistía Internacional, que lo considera un atentado a la libertad de conciencia y de expresión, también a un buen número de inconformistas. Hablar de genocidio armenio o escribir un artículo sobre este tema es suficiente para llevar a cualquier ciudadano ante los tribunales. Aunque la democracia se impone poco a poco en Turquía, está lejos de ser un camino de rosas. Tres años después del asesinato de Hrant Dink, la redacción de Agos, dirigida desde 2007 por Aris Nalci, recibe cada día amenazas e insultos. Sobre este joven de 29 años recae la pesada tarea de hacer funcionar la redacción tan singular y a la vez necesaria.

cafebabel.com: ¿Cuándo empezó a editarse Agos?

Aris Nalci: Agos se fundó en 1996. El fundador fue Hrant Dink, sus amigos y su familia. En esa época trabajaban 12 personas y sólo se editaba en lengua turca, porque las familias que se quedaron en Anatolia después de 1915 nunca aprendieron el armenio. Las iglesias y las escuelas estaban cerradas y es solo a partir de 1947 que muchos armenios han empezado a emigrar a Armenia, Estados Unidos y otras ciudades turcas como Estambul.

cafebabel.com : ¿Es peligroso ser redactor jefe de una revista como Agos ? ¿De qué tipo de inseguridad hablamos?

Aris Nalci: Efectivamente, es un trabajo peligroso. Pero todos los que lo ejercen son conscientes. Por eso, después de 2007 nadie quería encargarse de la dirección del periódico. Nos arriesgamos a encontrarnos en cualquier momento sentados en el banquillo de los acusados, inculpados o sometidos por la justicia. Aún así, Hrant Dink nos enseñó a no temer a las amenazas. Recibimos diariamente correos electrónicos con insultos, ataques de los hackers, pero tarde o temprano todo se normalizará. Y sin embargo, nada es normal. Después de la muerte de Hrant Dink, ya no siento miedo. Hablo y escribo cada vez más abiertamente y me doy cuenta de que funciona, aunque en el fondo, cuando me siento en la redacción, el miedo está siempre ahí.

cafebabel.com: ¿Cómo ha cambiado la concepción de los reportajes en la revista después de la muerte de Hrant Dink ?

Aris Nalci: Por aquel entonces, en Turquía, Hrant Dink era el único que abordaba abiertamente la cuestión armenia en los medios de comunicación y que escribía sobre el tema. Ahora son más. Sólo en Agos somos 24 periodistas, cada uno con su propia visión sobre el tema. Esto quiere decir que las posibles amenazas se dirigen a cada uno de los 24. La misma regla se aplica a toda la comunidad. Todo el mundo tiene que soportar las ofensas. Antes, solo lo hacía Hrant Dink. Ahora, en cambio, y por haber dejado a Dink sólo en esta historia, la comunidad armenia tiene una responsabilidad en común.

cafebabel.com: ¿Es posible que haya una distensión en las tensiones étnicas y comunitarias en la Turquía actual?

Aris Nalci: Desde hace poco se oye hablar de cohabitación multicultural. Nuestro país es un mosaico compuesto de turcos, kurdos, armenios... En algunos países como Noruega o Canadá, varias comunidades conviven sin hostilidad. Aquí en Turquía sólo tenemos cinco nacionalidades y siempre hay problemas. Cuando, por ejemplo, declaras que eres armenio, siempre hay alguien que te pregunta cuánto tiempo hace que estás en Turquía y de dónde vienes. Y muchos no se contentan con preguntarte, te amenazan. Y aunque nos proclamamos iguales, si bien vivimos juntos, no significa todavía que seamos iguales. Somos diferentes. Si lo reconocemos y establecemos un diálogo los unos con los otros, entonces seremos un país más democrático.

Fotos: Demo ©gecetreni/flickr; Aris Nalci ©Necat Nazaroğlu/ 100100 Project; Vídeo: ©PressTV/Youtube