Arkady Babtchenko: Escribo para los que combatieron en Chechenia

Artículo publicado el 29 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 29 de Febrero de 2008
Arkady, que fue enviado al frente checheno a los 18 años, muestra a la luz en su colección de noticias One Soldier War in Chechnya (La guerra de un soldado en Chechenia) un diario de pesadilla de un soldado ruso. Encuentro con un superviviente de la locura humana.

Arkady Babtchenko no tiene pelos en la lengua. Mientras que su cara no transmite ninguna emoción, sus palabras crujen: "En la actualidad, la sociedad rusa es muy cruel. La xenofobia y el nacionalismo están muy expandidos. En estas circunstancias, mi país se parece más o menos a la Alemania de 1934". Este hombre corpulento y joven, de cabello rasurado, nos acompaña hoy en un bar en el corazón del barrio londinense de Soho, acompañado de su traductora.

En 1996, Babchenko tenía 18 años y pasaba sus días sobre los bancos de la facultad de Derecho de Moscú. Su futuro parecía trazado d antemano: "Una carrera de abogado, mucho dinero y un coche grande", resume en pocas palabras. Ello sin contar la decisión de Boris Yeltsin de aplastar las veleidades independentistas de los chechenos.

Un ejército inhumano

El ejército ruso integra a Arkady Babchenko en sus filas y le envía al frente después de seis meses de instrucción. Se convierte este tiempo en una época infernal, durante la que el futuro abogado recibiría día tras día agresiones por parte de sus oficiales, al igual que sus compañeros. Tuvo que sufrir también el hambre, el frío, la demencia, los ataques enemigos y la tortura física infligida en su propio campo.

(Haz clic en la esquina superior derecha para volver a ver los recuerdos militares de Arkady)

Tras la primera guerra de Chechenia, en 1998, Arkady regresa a casa para continuar sus estudios. Sin embargo, al año siguiente, se presenta voluntario para volver a luchar cuando surge el segundo conflicto de Chechenia. ¿Por qué decide regresar?: "Nunca volví del todo. Mi cuerpo estaba en casa, pero mis pensamientos y mi bienestar fueron retenidos en Chechenia. Era una locura. Además, el mundo al que había vuelto no me aceptó, y no lo soporté. La segunda vez, me sentí liberado: es como si debiera regresar allí para completar una parte de mi vida".

A la segunda vuelta a casa, para "purificarse" del todo, Babchenko siente la necesidad irreprimible de volcar por escrito todo lo que vivió en un ejército inhumano dentro de esta guerra sucia. Varias noticias recopiladas en un libro acaban de ser publicadas en inglés bajo el título La guerra de un soldado en Chechenia (One Soldier War in Chechnya). "El proceso de la escritura me ha sido muy catártico. No podía llevar todo este peso encima solo. Mis lectores son mi psicoterapeutas. ¡Cuando usted lee lo que escribo, usted se siente mal y yo me siento mejor!", analiza Babchenko con mucho humor.

Pagar la deuda del cenagal checheno

Nos reímos sabiendo que no le falta razón: leer sus noticias es un ejercicio bastante duro. Estas logran sumergir al lector en el horror y la fascinación. La verdad cruda sobre papel, hecha sangre, golpes, locura, humillación e incomprensión. Un cóctel molotov en las fronteras de Europa. El libro ha sido traducido en numerosas lenguas, y su autor, comparado con Tolstói e Isaac Babel, recibió en Rusia un premio al “mejor inicio del año”.

Le interrogo sobre la práctica de las novatadas físicas en el seno del Ejército ruso: "Ya no es un secreto en Rusia. Hace ya más de treinta años que existen. Hablamos de ello en los medios de comunicación, pero nada cambia. Son las reglas de juego. Si se tiene un hijo, se sabe que un día deberá salir a hacer el servicio militar durante dos años y que le pegarán durante estos dos años". El problema, según él, tiene que ser reconocido en el corazón de la sociedad rusa: "El ejército refleja la sociedad, ya que si ésta es cruel, el ejército es cruel", concluye.

¿Cómo creer en la humanidad después de estos años terribles? "¡Niet!", responde Babchenko en Ruso. "Sólo ahora comienzo a volver a creer en el hombre", prosigue. "Gracias al tiempo, que todo lo cura".

El antiguo soldado vive ahora en Moscú con su mujer y su hijo. Trabaja como periodista para el principal periódico de oposición Novaya Gazeta. Tenía por colega, en su lugar de trabajo, a Anna Politkovskaya, la periodista de investigación asesinada hace un año. ¿Conocía él la razón de este homicidio? Su respuesta es prudente. Arkady tiene su idea, pero "no quiero intervenir en el curso de la justicia". Una investigación sigue aún en proceso.

Rehabilitar a los ex combatientes

Él, en todo caso, continúa escribiendo sobre el ejército, sobre la vida de los soldados durante y después de ambos conflictos en Chechenia. Él, que logró sobrevivir al cenagal checheno, considera su trabajo redactor como una manera de pagar su deuda. "No pienso que escribir sobre la guerra impida las guerras; sólo espero que esto suscite reacciones, aunque sean mínimas: si un chico de 15 años se da cuenta leyéndome que no se debe matar, esto justificará todo lo que hago.”

Una escritura también sostenida por la voluntad de testimoniar, y de rehabilitar a los ex combatientes. Por eso, se sumó a la iniciativa de un antiguo soldado que peleó en Afganistán, y que creó, en 1998, una web en internet titulada The Art of War. Más de doscientos antiguos soldados de las últimas guerras se expresan sobre este sitio y a través de una revista, Iskusstvo Voyny, mediante textos, poemas o dibujos. "No nos quedamos en silencio", declara Babchenko.

A menudo, evoca la ausencia de un sistema de rehabilitación de los ex combatientes en Rusia, lo que ilustra, según él, un ejemplo suplementario de una sociedad a la que califica de cruel y de apática. "Más de un millón de soldados combatieron en Afganistán y Chechenia, y nadie habla de ello, no hay ninguna ceremonia de conmemoración. Nosotros, no queremos dejar de existir, queremos que la gente sepa que combatimos, y cómo era la guerra. No queremos que tuvieran sólo la versión oficial de la historia".

Un derecho, una libertad que reclaman “chicos de dieciocho años arrancados de sus familias y enviados al frente por maquinaciones políticas. Jóvenes que vuelven sin brazos, sin piernas, o perdiendo la razón, que quedan, además, al margen de la sociedad".

Arkady Babtchenko y...

...Rusia

"Rusia jamás tuvo la aspiración de ser una nación libre. La mentalidad de esclavo forma parte de la mentalidad rusa. Esto forma parte, pues, de nosotros. Es terrible".

... Putin

"Hay tres personas en el mundo que odio con todo mi ser: Borís Yeltsin, Grachov (el ministro de la Defensa que decidió, con el entonces presidente Yeltsin, lanzar la represión sobre Grozny en 1994, N. de la R.) y Putin. Dos de ellos todavía están vivos".

... La revista Iskusstvo Voyny en la que colabora con otros ex combatientes.

"El primer número ha sido publicado en noviembre de 2006. Lo financiamos nosotros mismos. ¡Queremos proponerlo en inglés para alcanzar a un público más amplio!"

Portobello Books, Londres

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