Ars Electrónica, cuando la Second Life se convierte en la primera

Artículo publicado el 25 de Julio de 2007
Artículo publicado el 25 de Julio de 2007
Linz albergará del 5 al 11 de septiembre uno de los festivales más importantes del arte digital. Para este evento una de las principales calles del centro de la ciudad se adaptará a su alter ego virtual.

Conferencias, mesas redondas, instalaciones interactivas, simulaciones en 3D. Esto y mucho más es lo que promete el Ars Electronica Festival, una de las más importantes manifestaciones sobre arte electrónico que tendrá lugar en Linz del 5 al 11 de septiembre. Cuando se inauguró la primera edición, allá por el año 1979, en la ciudad austríaca no había ni internet, ni PC, y pocos eran los que pensaban que la tecnología podría llegar a tener tanta influencia en la cultura. Linz era una ciudad contaminada, que basaba su economía en la industria siderúrgica y acerera mucho más que en la cultura.Veintiocho años después de la primera muestra, ésta se ha convertido en un evento imperdonable, no sólo para los entusiastas del arte digital, sino también para filósofos, jurístas y librepensadores de toda Europa que quieren acercarse a temas que están más alla de la simple tecnología. Además, Linz es una alegre ciudad capaz de hacer hablar de sí misma, así como de atraer a empresarios y turistas.

Al descubrimiento de la privacidad en la Red

“La muestra para la ciudad se ha convertido en un evento simbólico: representa las ganas de cambiar, la búsqueda de una nueva identidad detrás de las nubes tóxicas de las fábricas”, afirma Gerfried Stocker, director de esta edición. Ars Electrónica 2007 propone un tema actual, ambicioso y estimulante que ha inspirado narraciones fanta-científicas a varias plumas oscuras como Isaac Asimov y Philip Dick, y a otras socialmente comprometidas como George Orwell o Ray Bradbury: la privacidad. “En una sociedad que avanza a un ritmo frenético”, explica Stocker, “es responsabilidad pararnos y reflexionar, porque así nos lo piden. Nuestro objetivo es impulsar a los gobernantes europeos a extender el derecho a la privacidad del individuo. Internet es un espléndido vector cultural pero, a menudo, tras lo que parece un instrumento dirigido a satisfacer las necesidades de los usuarios finales, se ocultan los intereses comerciales de las multinacionales”.

Un programa para todos los gustos…

El calendario del festival está lleno de acontecimientos. Entre ellos, numerosas conferencias dedicadas a la relación entre los medios de comunicación, el progreso y la democracia. Asimismo, incluye exposiciones de diseños, presentaciones interactivas de óperas y mesas redondas que reunirán a gran parte de los más de 500 artistas invitados. Uno de los actos más esperados es una iniciativa sin precedentes y que concierne a la céntrica Marienstrasse, una calle muy concurrida en el pasado, pero despoblada hoy de sus negocios a causa de la construcción, en las proximidades, de un nuevo centro comercial. Durante una semana se convertirá de nuevo en lo que fue tiempo atrás. Alegre como si hubiera mudadon de piel, la misma calle que la de la respetada comunidad virtual de Second Life. Estará adornada imitando a su doble virtual por un taller que invertirá las relaciones tradicionales entre la primera y la segunda vida, con ciertos guiños de ironía contra los extremistas tecnológicos que, a menudo, se olvidan de que el mundo real es el que se palpa con las manos y no el de los píxeles y los cristales líquidos.

... y cada vez más internacional

Por primera vez, se abrirá una sucursal del Festival en Viena y se inaugurará una nueva sección en Kiev (Ucrania). El motivo es el Premio de la Animación del Festival, un evento dedicado a la animación digital con un programa dedicado a los menores de 20 años. Además, este año, en el Festival de Linz participarán numerosos artistas provenientes de Extremo Oriente. “Hemos querido dar una mayor apertura”, explica Gerfried Stocker. “Para conseguir nuestro objetivo de introducir en las creaciones europeas los elementos que vienen del resto del mundo; es necesario ante todo tener puntos de unión”.

El evento austríaco, a pesar de tener ya 28 años, no se ha estancado aún y sigue creciendo. Este año ha solicitado la financiación de Microsoft, cuyo logotipo figura entre el de los principales patrocinadores del evento. Pensado de este modo, su implicación con el tema de la privacidad parece un poco contradictorio. “Nos patrocinan, pero no nos influyen” sentencia Stocker. “Si nos alejamos de la confrontación con los más poderosos”, matiza, “no cambiará nunca nada. Es necesario tener la valentía de abrir un diálogo con ellos, reconociendo su relevancia pero tratando de tener un acercamiento crítico.”

Fotos: ENESS/ www.aec.at; Pascal Maresch/www.aec.at