Arte contemporáneo contra un proyecto urbanístico en Milán

Artículo publicado el 13 de Noviembre de 2007
Artículo publicado el 13 de Noviembre de 2007

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Isola Art Center agrupa artistas y colectivos vecinales que se oponen al proyecto de reforma de Isola Garibaldi, un barrio de Milán.

“Desde el principio, el proyecto de arte contemporáneo estaba relacionado con la defensa del espacio público”, explica Bert Theis, artista nacido en Luxemburgo y fundador de Isola Art Center. El proyecto nació en 2001, cuando se conocieron las primeras informaciones sobre el futuro urbanístico del barrio Isola Garibaldi, situado en la periferia de Milán. Históricamente un barrio obrero, Isola no tiene prácticamente zonas verdes. Los únicos parques se plantaron sobre los escombros de las antiguas fábricas durante los años setenta. Los primeros planos de reforma de la zona preveían en la construcción un enlace de autopista en forma de ‘i’ griega [Y] que habría dividido el barrio. A derecha e izquierda, se proyectaban 30.000 y 90.000 metros cúbicos de edificios.

Un grupo de jóvenes arquitectos del barrio empezaron a sensibilizar al vecindario. “El reto del proyecto era usar los recursos del arte contemporáneo para obtener un verdadero cambio político y urbanístico”, explica Theis. En 2001, construyeron una empalizada de madera blanca sobre el trazado previsto de la autopista con tal de llamar la atención de los vecinos. La obra de arte debía durar tres meses, pero al final la empalizada se ha mantenido durante seis años.

“A partir de 2002, entendí que esta barrera simbólica no era suficiente, hacía falta construir una barrera social y política”, explica Theis. La oficina de transformación urbana OUT, (Office of Urban Tranformation) nació para producir el material técnico y de comunicación necesario para ayudar a los vecinos a expresarse y a organizar la lucha. Los arquitectos y artistas de OUT pidieron a sus vecinos que describiesen cómo les gustaría que fuese su barrio. El dibujante Marco Vaglieri se encargó de ilustrar esos deseos. La asociación de vecinos eligió el eslogan: “¿Y si fuese así?” (E si fosse cosí?). Los dibujos se han expuesto en los aparadores de las tiendas, en las marquesinas de autobuses e incluso han llegado a los buzones de los responsables municipales y de los promotores inmobiliarios.

En 2002, los artistas ocuparon el segundo piso de una fábrica abandonada de propiedad municipal, llamada La Stecca degli Artigiani. Desde entonces, la antigua fábrica acoge la oficina de la OUT, para conferencias y exposiciones. Isola Art Center se ha convertido en una referencia cultural en Milán. El movimiento ya ha recibido el apoyo de los comisarios de arte y de intelectuales como el Nobel Dario Fo. Más de 50 artistas internacionales han exhibido sus obras, como por ejemplo la eslovena Marjetica Potrc, que desarrolla proyectos audiovisuales en los barrios degradados de las periferias de grandes metrópolis.

“El tiempo juega un papel importante, porque ya hace seis años que existimos, y trabajamos en la misma línea que la asociación de vecinos. Hay una especie de simbiosis”. Hoy día, la OUT tiene oficinas en México, Ginebra y Corea, con arquitectos que trabajan para encontrar soluciones urbanísticas sostenibles a los problemas locales.

(Foto: ©Isola)

El Ayuntamiento se retira

Bert Theis lamenta que el Ayuntamiento haya dado “carta blanca” a los promotores inmobiliarios Heinz (EE UU) y Salvatore Ligresti (Italia). Este último estuvo encarcelado en los ochenta por unos asuntos de corrupción urbanística, cuando Milán era conocida como Tangentopolis, la ciudad de los sobornos. “A veces, nos hemos encontrado solos a la hora de negociar directamente con las constructoras, sin la presencia de las autoridades municipales. Instamos al Ayuntamiento a asumir su responsabilidad pública.”

Las obras ya han empezado, pero el colectivo de vecinos ha emprendido medidas por la vía legal y de momento ya ha conseguido frenar el primer proyecto de construcción de un centro comercial de 30.000 metros cúbicos. Theis se muestra realista: “No decimos que no haya que construir, sólo que queremos que se haga de otra forma. Somos conscientes de que no se puede parar el gran proyecto, y por ello nos concentramos en el barrio de Isola”.

Artistas y vecinos han entendido que la difusión de información y los apoyos a nivel internacional son un instrumento indispensable para parar el proyecto a escala local. En este sentido, la participación en la bienal de arte contemporáneo de Estambul fue una buena ocasión para llamar la atención de los medios y del mundo del arte.