ASEAN y UE con los pasos cambiados

Artículo publicado el 5 de Septiembre de 2006
Artículo publicado el 5 de Septiembre de 2006
Mientras la integración regional en Asia avanza, el ASEAN podría parecerse algún día a nuestra antigua CEE. Según Ludo Cuyvers, profesor de economía en la Universidad de Amberes, tal comparación es prematura.

El ASEAN (Asociación de Estados del Sureste Asiático), creado en 1967, aglutina a 10 países del sureste asiático: además de sus Estados fundadores (Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia), el ASEAN acoge también a Brunei, Vietnam, Birmania, Laos y Camboya. Su objetivo actual es crear una CEA, el equivalente de una comunidad económica, de aquí a 2020. La hipótesis de una asimilación del ASEAN al modelo de la UE es, pues, plausible.

Sin embargo, el economista belga Cuyver afirma que “grandes disparidades entre los Estados miembro” ponen en duda la posibilidad de una integración a la europea. La Comunidad Económica Europea (CEE) fue antes que nada una unión aduanera dotada de un órgano supranacional al que los Estados nacionales le cedieron una parte de su soberanía económica. Los gobiernos aplicaban las normas del librecambio a los productos provenientes de los países de la unión, respetando un sistema común de tasas a la importación en relación a los países no miembros de la CEE.

Dicho esto, como precisa el profesor Cuyvers, los miembros del ASEAN “tiemblan con la idea de ceder soberanía económica a un cuerpo supranacional”. El ASEAN se limita por ahora a crear un mercado único sin instaurar unión aduanera ni crear una autoriada supranacional.

Por otro lado, a diferencia de la UE, los sistemas políticos de los miembros del ASEAN son bastante diferentes entre ellos, oscilando desde la monarquía absoluta, al Estado comunista con partido único, junta militar o democracia, haciendo poco probable la perspectiva de una verdadera integración económica.

La brecha del ASEAN

Si estos países está separados por mares y estrechos, no lo están menos por otras brechas que dividen a los participantes de esta organización. Cada cual tiene su propias expectativas y su propia concepción del ASEAN. Frustrados por la lenta evolución de las conversaciones comerciales entre China y Japón, algunos miembros ricos del ASEAN, liderados por Singapur, han firmado hace poco acuerdos comerciales bilaterales. Una iniciativa que revela, según Cuyvers, la “fractura enorme entre sus miembros: unos quieren negociar colectivamente y otros desean ir más deprisa pasando a las negociaciones bilaterales”.

Cuyvers añade a esto que “estos acuedos bilaterales son susceptibles de impedir la emergencia de una zona de librecambio en el este asiático, a la vista de la complejidad creciente de las relaciones entre cada país”. Frente a esta ausencia de solidaridad, los países más pobres “recuerdan que el ASEAN debería centrarse antes que nada en el comercio en el seno de la organización y en la reducción de las desigualdades”.

El ASEAN ¿una organización fantoche?

Para colmo, la organización del ASEAN difiere mucho del cordaje institucional de la Unión europea. Cuyvers subraya que “el ASEAN se instauró mediante una declaración y no mediante un tratado, lo que le resta toda fuerza jurídica obligatoria”. Su secretariado es un ejecutivo débil que se paraliza cuando hay divergencias notables entre los gobiernos.

Aunque el ASEAN no se parece tanto a la CEE, puede presumir de ciertos éxitos. Ha obtenido “resultados significativos en el campo monetario” mediante un acuerdo de intercambio de divisas, “la iniciativa Chiang Mai”. Un paso importante en la estabilización monetaria de la región.

El ASEAN también ha sido capaz de estimular el diálogo interestatal en Asia, sobre todo en el seno del ASEM, la organización que auspicia las negociaciones y conversaciones entre Europa y Asia. “ASEAN + 3”, la cumbre anual que incluye a China, Japón y Coréa del Sur es, a ojos del profesor Cuyvers, “un proyecto más prometedor para Asia que incluso el APEC (la Cooperación económica de la zona Asia y Pacífico)”.

El ASEAN se marcado otro tanto al introducir ciertas notas de frescor en el aburrido mundo de la diplomacia internacional. Cada año, solicita a los ministros de asuntos exteriores subir a escena durante las galas de la organización. En ediciones pasadas, vimos a Colin Powell bailando al son de YMCA, al Japonés Taro Aso imitando una actuación de Humphrey Bogart y al canadiense Peter MacKay reeditando el famoso coup de tête de Zinedine Zidane. Aunque el ASEAN adolezca de consistencia legal, le sobra sentido del humor.