Atentado en Berlín: "Estoy asustada. Pero me niego a estarlo"

Artículo publicado el 20 de Diciembre de 2016
Artículo publicado el 20 de Diciembre de 2016

12 personas han muerto y 48 han resultado heridas al chocar un camión contra un mercado navideño en Berlín. El suceso, que ha sido casi con total seguridad un ataque terrorista, ha supuesto un duro golpe para la ciudad, para Alemania y para Europa. Pero Berlín ha sobrevivido a mucho y sus ciudadanos no se dejarán intimidar. 

Por las mañanas me levanto temprano y ya estaba durmiendo cuando las primeras noticias de un posible ataque terrorista comenzaron a difundirse. Me fui a la cama sobre las diez y media sin haber mirado las noticias desde hacía horas. Cuando me desperté, como de costumbre, poco antes de la medianoche, cogí mi teléfono móvil medio dormida - y me desperté de golpe. 

"¿Estás bien?", ponía en los primeros doce mensajes. "¿Dónde estás?". "¡Esto es horrible!" Varias personas me habían pedido que usara la comprobación del estado de seguridad en Facebook y yo, acostada en mi cama, casi no podía creer que de verdad lo estaba haciendo. Aún no sabía qué estaba ocurriendo así que me metí en mi web de noticias favorita. "Ataque en Berlín", decía el titular. Y, sin poder creerlo, leí sobre el horrible suceso que había ocurrido en mi ciudad. 

Ahora puedo imaginar lo que sintieron muchos de mis amigos en Europa - en Turquía, Francia, Bélgica, Múnich - cuando tuvieron que usar la comprobación del estado de seguridad por primera vez. Cuando, confundidos, intentaban localizar a sus amigos y familiares. Cuando no podían creer lo que estaba pasando. Impotencia, debilidad y miedo: sentí todas esas cosas una y otra vez durante los últimos meses. Pero, por supuesto, es diferente cuando ocurre en la ciudad en la que vives. 

He hablado por teléfono con mi madre esta mañana y me ha dicho que ella nunca había pensado que yo estuviera en peligro: "Bueno, no ha sido en tu zona".  Sin ir más lejos, Breitscheidplatz está muy cerca de donde yo vivo en Berlin-Schöneberg, a pocos minutos en bicicleta. Está cerca de Kurfürstendamm, la avenida comercial más importante de Berlín, cerca de un cine al que ido varias veces, el Zoo Palast. En verano fui a ver X-Men: Apocalypse con algunos amigos al Zoo Palast, y tuvimos que atravesar una enorme multitud de fans del Borussia Dortmund que había venido a Berlín para la final de la DFB-Pokal (la Copa de Alemania) y que se había reunido en la Breitscheidplatz. Era irritante y a la vez bonito - soy de Dortmund y me pareció conmovedor ver mi Berlín tomada por camisetas de fútbol amarillas y negras. Hace justo dos semanas estaba dando una vuelta con mi hermana por esa zona y vimos el mercado navideño de Breitscheidplatz, pero estábamos muy cansadas como para acercarnos y beber Glühwein (vino caliente).

El ataque - que a estas alturas parece evidente que no ha sido un simple accidente - ha ocurrido cerca de mi casa. Siempre me he sentido segura en Berlín, independientemente de lo que pase en el resto del mundo. Alguna vez, cuando he estado esperando el tren en la estación principal he pensado: "Este sería un buen lugar para un ataque". Pero lucho contra esos pensamientos. 

Por supuesto que estoy asustada. Estoy asustada de lo que el miedo y el terror le pueden hacer a Alemania, a Berlín. Los partidos de derechas ya están ganando terreno - culpar a los refugiados, a la Willkommenskultur (cultura de bienvenida) alemana y la corrección política para todo. Era solo cuestión de tiempo que ocurriera algo en la capital de Alemania, estaba segura de ello.

Estoy asustada. Pero me niego a estarlo. No sé cómo cambiará Berlín después de este atentado. Pero el Berlín que yo conozco siempre ha sido un lugar para la libertad y la apertura, un lugar cuya banda sonora podría ser el "Come As You Are" de Nirvana. Berlín ha sobrevivido a mucho y su existencia como una sola ciudad, Este y Oeste unidas, no deja de ser un milagro. Puede ser un lugar sombrío, difícil, pero también un lugar fuerte. Berlín simpre ha luchado por su identidad y no se dejará intimidar tan fácilmente. No por el miedo, no por el terror, no por el dolor.